Artículos

Toni Otero o la estructura necesaria

por Daniel Martínez Baniela 17 diciembre, 2015

Me gusta escuchar a Toni Otero. Sé que hay gente a la que le cae mal, gente que no lo traga porque vino a ocupar el sitio de Carlos Mouriz y lo ven como un usurpador (¿?) e incluso gente a la que no le gusta por su aspecto físico, cercano al de un galán de serie de sobremesa. A mí, personalmente, que venga a sustituir a Mouriz o que se ponga gomina me preocupa lo mismo que la marca de calzoncillos de Milla, es decir, nada y, quizás porque me acerco a él con la mente libre de prejuicios o vendettas, disfruto cuando habla de fútbol, que es de lo que tiene que hablar el máximo responsable del rumbo deportivo de un club de fútbol.

Ayer compareció ante los periodistas, que equivale a hacerlo ante la afición, para dar cuenta de la actualidad deportiva del Lugo. Habrá a quien esto le parezca un hecho menor pero, habida cuenta de lo poco que el anterior director deportivo lo hacía, para mí resulta una novedad refrescante. No es la primera vez que Otero lo hace, dar una rueda de prensa para analizar el estado del equipo, lo que me hace pensar que es una costumbre que va a mantener, dar explicaciones periódicamente, una especie de comparecencia sobre el estado deportivo del club. Y digo que para mí no es un hecho menor porque habla, y muy bien, de la estructura que se quiere implantar en el Lugo. Un máximo responsable deportivo, que no sea el entrenador, que marque las líneas maestras, elabore la planificación desde la cantera hasta el primer equipo, que tome decisiones y asuma responsabilidades. Lo que viene siendo una estructura de club de fútbol profesional, vamos.

Y no es cualquier cosa eso de la estructura. Dije muchas veces que el principal reto al que se iba a enfrentar el CD Lugo tras su ascenso iba a ser montar un organigrama, un plan, que nos hiciese a todos transitar desde el amateurismo de la Segunda B a las exigencias de la LFP. Algunas cosas ya las hizo, y muy bien, la anterior directiva, no sin esfuerzo ni penalidades, pero otras se fueron soslayando, seguramente por viejas costumbres, y era necesario completar la transformación. En el área deportiva, sin lugar a dudas, se ha conseguido.

El repaso de Otero fue, por lo demás, bastante satisfactorio, como lo es el presente del club. Del primer equipo señaló que el objetivo son los 50 puntos (la permanencia) y que únicamente después de lograrlos se pensaría en el siguiente, los 60 (play-off). Me gustó ese “step by step” de ir señalando primero lo necesario y después lo contingente. Primero, salvarnos, luego ya veremos si podemos darnos un gustazo.  De la cantera, se reafirmó en la idea de potenciar un filial de garantías, buscar soluciones para los cedidos que no juegan y ver cual es la mejor solución para Keko Vilariño y Pedrosa, que están entre dos aguas, perteneciendo al primer equipo pero con muy pocas posibilidades de tener minutos.

Alabó el buen ambiente en la plantilla y aclaró que no habrá más salidas ni, posiblemente, más entradas, aunque a esto último dejo una puerta abierta si aparecía “un mirlo blanco”, seguramente en forma de central. Pasó por encima del “caso Jon García”, cosa que por un lado me decepcionó un poco pero bueno, entiendo que no se quiera hacer más jaleo del tema, y reivindicó la calidad de la plantilla, cosa que debió escocer a cierto bloguero con ínfulas que les llamó, y cito textualmente, “de medio pelo”, en referencia a los fichajes. Cosas que se dicen y que luego alguno por ahí se tiene que tragar. Bien está.

A mí Otero me convence, qué queréis que os diga. Era necesaria su figura y creo que lo está haciendo muy bien. Fallará en fichajes, como todos, y hará cosas mal, como todos, pero no se puede negar ni sus conocimientos ni su profesionalidad, por más que alguno quiera enmerdar pensando que así hace un favor a sabe Dios quien. El equipo funciona, la clasificación así lo indica, y hay una línea de trabajo razonable y clara que va más allá de la planificación de la temporada buscando sentar las bases de un CD Lugo mejor. Toni está cumpliendo, ahora solo hay que pedir que la pelota siga entrando, pero ahí es la única parcela en la que él poco puede hacer. Dejémosle trabajar en el resto, parece que sabe lo que hace.

Comparte:

2 Comments

“Desde pequeño mi sueño ha sido jugar en el Ángel Carro con el Lugo”, por Denís Iglesias (@denisillamas) | LUGOSLAVIA 17 febrero, 2016 at 07:41

[…] el futuro a corto plazo. El cambio de planteamiento ha sido posible, en gran parte, a la llegada de Toni Otero, actual director deportivo del Lugo, que arribó a la ciudad amurallada este verano  tras 23 años de trabajo con el fútbol base del […]

Reply
De objetivos y exigencias, por Dani Baniela (@DaniLQDM) | LUGOSLAVIA 31 marzo, 2016 at 06:51

[…] los playoffs, lo cual no deja de ser un milagro, habida cuenta de que el Consejo era un desastre; el Director Deportivo, un figurín; el entrenador, muy malo (Milla) o una marioneta (Durán) y los fichajes una panda de retales de […]

Reply

Deja un comentario