Etiqueta: Tino Saqués

  • 2786

    2786

    2786. Dos mil setecientos ochenta y seis. Voy a repetirlo por tercera vez, 2786. Ese es el número de espectadores que se (nos) concentramos en el Anxo Carro para animar al CD Lugo frente al Recreativo. Ahora que el partido ha pasado todos estamos más relajados, pero quiero recordar que, antes de que el balón comenzase a rodar el domingo, el partido era poco menos que crucial, contra un rival directo por la permanencia y que, de torcerse las cosas, y estuvo cerca la cosa, nos toparíamos con el descenso mordiéndonos los tobillos. Pues bien, ante esa cita tan importante, solo nos congregamos 2786 aficionados. Ese es el poder de convocatoria de este equipo, esa es la masa social, esos somos “os de sempre”. Ante el ruido acerca de la propiedad del equipo, eso es lo que hay: dos mil setecientos ochenta y seis. De pena.

    De pena, si, y no os enfadéis, pero es lo que hay. Un equipo que hace cuatro días se arrastraba por el barro de Tercera y que ahora vive el sueño del fútbol profesional solo mete en su campo a 3000 tipos, habas contadas, de media. Recuerdo cuando, tras el ascenso, todos clamábamos por una grada en el fondo sur, que qué mal quedaba el campo así, y además se iba a llenar. Ahora la misma grada languidece, solo habitada por los colegios de la provincia que vienen, a menudo invitados, y poco más. Tribuna y Preferencia muestran cada vez más huecos y hasta el Fondo Norte, otrora la zona más habitada del campo, muestra alarmantes calvas.

    No me trago milongas a este respeto, lo siento. El club no ha podido poner los abonos más baratos (recordemos que cada persona que compró el paquete de 77 acciones recibió a cambio la prebenda de no pagar abono durante dos años), e incluso ha habido alguna promoción que otra. Me rio en la cara del que dice que es caro ver al Lugo, como me rio del que dice que la ciudad es más del Breogán, como si tuviese algo que ver, como si en el Pazo se juntasen 20.000 almas a animar a los de Lisardo Gómez. El Anxo Carro es incómodo y hace frío, correcto, pero no más que la mitad de estadios españoles, incluido el Bernabéu, donde el año pasado casi cojo una pulmonía, o el Camp Nou o el Calderón, con tres cuartas partes sin cubierta y bajo la lluvia. No, la gente no baja al fútbol porque no le sale de sus santísimas gónadas. Eso si, para opinar al calor de la barra del bar, copa de Soberano y palillo en boca, que si Pita o Manu, que si Dani Mallo o Aganzo, que si Saqués o López. Bah.

    Y luego está el rollo de la venta de las acciones de la Diputación y el Concello, que os juro que si tuviese un millón y medio lo metería en eso aunque solo fuese para que se acabase el tema de una puta vez. El domingo la polémica llegó, como era de prever tras la rueda de prensa de Mouriz, al estadio, donde se gritó en contra de Saqués y hasta se vio alguna pancarta con jocoso juego de palabras, acróstico incluido, de apoyo a la directiva actual (entiendo que querrían decir Consejo de Administración) y rechazo al empresario que vino del frio (del frío industrial, concretamente). Se cantó “Tino no te queremos” e incluso “O Lugo somos nós”, cosa que me produjo no poca hilaridad, primero porque o bien todos lo que lo corearon son accionistas, cosa que dudo, o la canción no estaba en lo cierto, y segundo, porque me dio por pensar que si el Lugo éramos solo los que estábamos en el campo (otra vez lo repito, 2786), muy jodidos íbamos a estar.

    En mi opinión, y de eso, de opiniones, cada uno tiene las mismas que ombligos, y tal y como están las cosas, los accionistas, socios y aficionados del Lugo tendríamos que besarle los pies (por no decir otra cosa) al que venga y ponga un millón y medio largo por este equipo, apellídese López, Saqués o Aurora do Carballiño, pero en lugar de eso nos ponemos a pitarle, a sacarle pancartas o, desde el otro lado, pitar a quienes cantan o sacan pancartas. Un sindiós, en definitiva, alimentado por todos, que queremos hacernos los entendidos de concursos, proyectos deportivos y enajenaciones de acciones. ¿Sabéis lo que me gustaría, que las pancartas a favor o en contra de Saqués, López y el Consejo de Administración se convirtiesen en pancartas y cánticos de apoyo a los chavales que se están jugando la permanencia en el verde, y en contra de Tebas, que ese si que nos está jodiendo bien. Ese, por cierto, si fue un cántico que secundé. Ese y los de apoyo al equipo, que es lo que debería importar ahora, no andar con dimes y diretes de este o aquel. El equipo, el escudo, por encima de todo. Cuanto nos cuesta asimilar eso.

    En definitiva, si somos pocos y encima, divididos, mal futuro le veo a la historia . No seré yo, liberal convencido, el que le niegue a nadie la capacidad de protestar sobre lo que le salga del orto, faltaría más, pero sí pediría que, en la balanza, pusiese lo que necesita ahora mismo más el equipo, apoyo o convertir cada partido en casa en una soflama a favor o en contra de dos individuos, Saqués y López, que de momento no marcan goles. Además, la vida es muy puta y le gusta gastar bromas pesadas, aún cabe la posibilidad de ver adular a alguien a los mismos que antes lo mataban, cosas más raras se han visto. Dediquémonos a lo nuestro, y a ser posible en mayor número, que no vamos a sacar más tajada que celebrar la permanencia del equipo. Eso es lo que importa, en eso si que diré que o Lugo somos nós.

  • “Todavía no hemos pisado el descenso”, y otros cuentos

    “Todavía no hemos pisado el descenso”, y otros cuentos

    (Aclaración previa: harto ya de estar harto de todo el ruido que rodea el proceso de enajenación de acciones del CD Lugo, y ante el riesgo de que sea yo mismo el próximo en enajenarme, renuncio a escribir, por el momento, otro artículo más al respecto, aún siendo consciente de que con la rueda de prensa de Mouriz aún calentita, sería lo que procede. Pero me da a mi en la nariz que habrá tiempo para escribir más sobre el particular, ahora que la guerra civil está ya oficialmente declarada y que todo parece indicar que acabará en los Tribunales, esa vista oral no va a tener precio. No obstante, vais a permitirme que hoy, de nuevo y por fin, hablemos un poco de fútbol).

    Una de las frases más recurrentes de un tiempo a esta parte en el entorno del Lugo, en las redes sociales, entre los periodistas lucenses, entre los aficionados e incluso entre algún jugador que otro una frase que, a fuerza de usrla una y otra vez, tal parecería que la están utilizando como un mantra que espante los espíritus del descenso, que últimamente rondan demasiadas veces y demasiado cerca de las cabezas de los rojiblancos de a pie. Me estoy refiriendo, como ya leeríais en el título, a ese “todavía no hemos pisado el descenso” que se repite cual morcilla de Tineo.

    Y oigan, es verdad, no se lo voy a negar, que ahí están los números. Desde el regreso del Lugo a Segunda División, porque sí, es un regreso, ya estuvimos por aquí hace veinte años, el equipo no ha estado ni una sola vez en puestos de descenso. Lo hemos mirado más o menos de reojo según la temporada, pero nada más. Ni hemos sentido abrirse el suelo bajo nuestros pies ni hemos visto como el cielo se desplomaba sobre nuestras cabezas (terror heredado de Abraracurcix, jefe de la aldea gala de Asterix). No hemos sentido, en definitiva, el agobio de vernos de nuevo en el pozo de Segunda B, ni la necesidad de sumar puntos como descosidos para remontar posiciones. Por fortuna, y también por trabajo y por goles, hemos habitado en esta segunda venida a la Segunda en un clima de tranquilidad que más quisieran equipos con mucha más solera que nosotros, y si no pregúntenle al Decano que nos visita este fin de semana.

    El caso es que este año, por lo que sea, el equipo no pita (y esto no va con segundas, Carlos). Encajamos más y marcamos menos, llevamos un déficit de puntos comparado con las temporadas anteriores, y miramos hacia el pozo como la protagonista de “The Ring”, con desconfianza y un poco de miedo. Con cague, hablando pronto y mal. Este año sí que parece que vamos a tener que luchar en serio por no volver a visitar el horror de la Segunda B (que a lo mejor no es tal horror, pero no sabéis lo rápido que se acostumbra uno al jamón como para volver a la mortadela, aunque sea con aceitunas). Parece que este año, definitivamente, toca remar.

    Ya el año pasado el equipo hizo una segunda vuelta bastante regulera, por no decir mala, que luego se me ofenden en las oficinas de la calle San Roque, y pasamos de soñar con la Primera (llegamos a estar segundos) a jugarnos la permanencia en la última jornada. Porque sí, aunque parece que nadie quiere recordarlo, el año pasado llegamos a la última jornada con posibilidades de descenso. Pocas, pero haberlas, habíalas.

    Y los que enarbolan el “todavía no hemos pisado el descenso” no sé si son conscientes de que no dan puntos extra por eso. Para descender, amigos y vecinos, solo hay que pisar el descenso una vez, que es al finalizar la jornada 42, la última de esta inacabable liga de 22. Ahí es cuando interesa estar fuera de descenso, no antes. Firmo estar en descenso desde el próximo lunes hasta la jornada 41, si acabamos la 42 fuera de esos puestos. Lo firmo con sangre, si es preciso.

    Porque, ¿tenemos un equipo preparado para luchar por no descender? O, mejor dicho, ¿Tenemos una plantilla con la fortaleza mental para aguantar la guerra que supone el asalto a la salvación? He reflexionado no poco sobre ello, y mis dudas vienen más por la cabeza que por los pies de nuestros jugadores. No me cabe duda de que, nombre a nombre, podemos competir, y vencer, al Tenerife, Recre, Albacete, Sabadell, Racing o Llagostera. Creo firmemente que no nos encontramos entre los cuatro peores equipos de esa terna, y que, por calidad, vamos sobrados, pero ¿y la cabeza?

    Porque ahí es donde creo que tenemos el problema, en la cabeza y en el físico. Cada partido fuera de casa es un suplicio, y en casa se nos dan mejores los grandes que los pequeños, que al final son los que nos interesan para aguantar categoría. ¿Os imagináis lo que puede ser ese vestuario teniendo que salir a ganar, no sé, en la última jornada en el campo del Girona, jugándonos la vida? Se me ponen los pelos como escarpias solo de pensarlo. A los chavales del Lugo hay que suponerles (perdonen la grosería) cojones, con el valor de los soldados, pero mejor no pasar por la experiencia, ¿verdad?

    Y por eso es taaaaaaaaaaaan importante el partido del domingo. Porque es un partido de esos de seis puntos, los tres que tú sumas y los tres que deja de sumar un rival directo como es, quien se lo iba a decir, el Recreativo. Así que más les vale a los nuestros ponerse las pilar Duracell, concentrarse, echarle pelotas y salir a comerse el césped del Anxo Carro el domingo, sin contemplaciones, sin friki-taka estéril y sin posesiones largas que siempre acaban en el portero (en el nuestro). Simplemente salir, morir en el campo, y ganar. Cierto, aún no hemos pisado el descenso, pero ganar el domingo es un paso muy importante para no pisarlo en la jornada 42. Así que ya saben, muchachos. Ganen.

  • Sobre el proceso de enajenación de acciones, por José Ferreiro (@jositoferreiro)

    Sobre el proceso de enajenación de acciones, por José Ferreiro (@jositoferreiro)

    Ante las dudas surgidas sobre el proceso de enajenación de acciones del Club Deportivo Lugo, S.A.D. de las que son titulares el Concello de Lugo y la Diputación Provincial de Lugo, he sido invitado por los amigos de Lugoslavia para aclarar los entresijos del mismo. La exposición que voy a realizar será breve y sencilla y, en la medida de lo posible, clara y con términos de índole coloquial.

    Pues bien, el punto más polémico en el procedimiento citado, y el que más comentarios ha generado en las redes sociales, por su falta de claridad, es el relativo a la valoración económica de las ofertas presentadas. La Cláusula 6ª del PLIEGO DE CLÁUSULAS ADMINISTRATIVAS PARTICULARES, en su apartado a), establece lo siguiente:

    Prezo ofertado superior ao prezo mínimo de adxudicación (10 €/acción) (40 puntos)

    Para a valoración deste apartado terase en conta o prezo mínimo e máximo ofertado polos licitadores. A tal efecto a puntuación dividirase en dous partes:

    Puntuación por prezo acción do Concello de Lugo: 16 puntos.

    Puntuación por prezo acción Deputación de Lugo: 24 puntos.

    As ofertas que se realicen ao prezo mínimo de licitación terán 0 puntos; as que oferten a maior diferenza a alza sobre o prezo de licitación terá a a máxima puntuación e o resto será proporcional mediante a aplicación da regra de tres simple.

    Partiendo de que los datos ofrecidos por la prensa sean correctos, y sin hacer una separación entre acciones del Concello y acciones de la Diputación y así, hacer más fácil el cálculo, la oferta económica aportada por cada uno de oferentes, es la siguiente:

    – Tino Saqués: 10,67€/acción – 0,67€ sobre el mínimo de licitación (10€).

    – Gerard López: 10,02€/acción – 0,02€ sobre el mínimo de licitación (10€).

    Si observamos la cláusula 6ª, apartado a), tiene una redacción muy deficiente y poco clara. La misma, para no dar lugar a interpretaciones cuyos resultados, como veremos, son tan dispares y decisivos, debería haber sido redactada con sumo cuidado, incluso estableciendo un fórmula aritmética plasmada de forma expresa. Las interpretaciones que se desprenden de la misma, son en suma dos, una teniendo como base, a efectos del cálculo, el montante total de la oferta económica, esto es, 10,67€ y 10,02€ y, otra, el diferencial sobre el precio mínimo de licitación, esto es, 0,67€ y 0,02€. Lógicamente, y aún siendo de letras, el tener en cuenta uno u otro criterio provoca un desfase de puntuación, en este apartado, entre el “vencedor” (siempre serán 40 puntos) y el “perdedor”. Vamos a analizar ambas interpretaciones:

    a) Base para el cálculo: total de la oferta económica.

    Si partimos de este criterio, la regla de tres simple sería la siguiente:

    10,67€ – 40 puntos

    10,02€ – X puntos

    En este caso, Tino Saqués obtendría 40 puntos y Gerard López 37.5 puntos.

    b) Base para el cálculo: diferencia entre el precio mínimo y máximo de licitación (diferencial).

    En este supuesto, la regla de tres simple sería la siguiente:

    0,67€ – 40 puntos

    0,02€ – X puntos

    En este caso, Tino Saqués obtendría 40 puntos y Gerard López 1.19 puntos.

    Como opinión personal, creo que la Diputación Provincial tendrá en cuenta esta segunda interpretación. Pese a la redacción tan defectuosa y poco clara de la cláusula, hay dos expresiones que me hacen ver que la voluntad de la institución provincial es ésa: “ofertas a precio mínimo de licitación tendrán 0 puntos” y “ diferencia al alza sobre el precio de licitación”. No voy a entrar en valoraciones de si es justo o no o si es acorde con el espíritu u objetivo de la enajenación de acciones por parte de ambas administraciones. No obstante, se manifestó desde la institución provincial que en el baremo se tendrían en cuenta más criterios que el económico. Así ha sido. Pero si se tiene en cuenta la interpretación que parte del diferencial entre el precio mínimo y máximo de licitación (que lo establece el “ganador”), y que tiene en el baremo la máxima puntuación, de facto, se está desvirtuando todo el procedimiento, que no olvidemos se rige por las normas del concurso y no de la subasta. Supongamos por ejemplo, que quisiera optar a la adquisición de acciones un fondo de inversión o un jeque. Con el poder económico que tienen, aún presentando un proyecto deportivo pobre, se habrían hecho fácilmente con el paquete de acciones. En resumen, una interpretación de la cláusula 6ª, apartado a), del Pliego de cláusulas administrativas, conforme a la interpretación expuesta en el apartado b), daría lugar a un peso excesivo a la oferta económica, algo que chocaría, en principio, con la voluntad manifestada por los representantes de la administración gestora del procedimiento.

    También se ha comentado en las redes sociales y en los foros si sería posible que Gerard López hiciera una “contraoferta”. La respuesta es negativa. En el procedimiento de enajenación se presenta toda la oferta dentro del plazo fijado al efecto. Una vez finalizado el plazo ya no se puede aportar una nueva oferta tanto económica como deportiva.
    Finalmente, se ha hablado también de que Tino Saqués tenía información privilegiada. Esto es matizable. Información privilegiada está más vinculado a información a la que ningún ciudadano tendría acceso. No cabe duda que la oferta inicial de Gerard López fue conocida por todo el mundo, pues fue publicada en prensa. Por tanto, no puede ser calificada de información privilegiada. Quizá el error fue del propio Gerard al afirmar que no iba a variar su oferta. Que Tino Saqués se “aprovechara” no puede tener incidencia alguna en el procedimiento. Cualquiera que quisiera optar a las acciones tenía esa información. Personalmente, no creo ni que se pueda entrar a valorar si es ético o no cuando era información vox populi. Estos procedimientos son de listos y no cabe duda de que si Tino Saqués es finalmente el “ganador”, ha jugado muy bien sus cartas.

    No obstante, creo que los tribunales decidirán quién será el futuro accionista mayoritario del Club Deportivo Lugo. Ello puede dar lugar a una suerte de recursos y una paralización de la venta de acciones si se solicita la suspensión del acto impugnado y ésta es concedida por el órgano jurisdiccional competente. Además los motivos de impugnación pueden ceñirse a otros aspectos del procedimiento, no sólo por lo expuesto. Con lo largos que son los trámites judiciales…

  • Historia de una chapuza

    Historia de una chapuza

    Dice el refrán que “árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza”, y me da a mí que es plenamente aplicable al proceso de enajenación de las acciones que Diputación y Ayuntamiento tenían del CD Lugo y que, como supimos ayer, se encuentran a un paso de pasar a las manos de Tino Saqués, que sumaría ese 49% a las acciones que posee y que lo convertirían en dueño y señor del equipo rojiblanco con un 58% del accionariado. En otras palabras, Saqués dueño del Lugo, Gerard López de vuelta a Luxemburgo y Diputación, Ayuntamiento y el propio CD Lugo con cara de tontos tras ver como Tino les colaba un gol por la escuadra, no olvidemos que fue la propia directiva del Lugo la que fue a buscar a López e indicó a las instituciones que procediesen a la venta de acciones, que ya habían encontrado dueño.

    Porque, no hagamos trampas al solitario, todo el proceso fue diseñado por y para que Gerard López se hiciese con ese 49% y obtuviese la mayoría accionarial, dejar al actual Consejo de Administración al mando y que las administraciones públicas local y provincial recuperasen la pasta y soltasen el lastre del club. Pero, como parece que siempre pasa en este bendito país, y de forma totalmente inopinada, un quítame allá ese pago aplazado, un concurso que se declara desierto para cambiar las condiciones (adaptándolas de nuevo a las exigencias de López), Saqués colando por la gatera una oferta superior conociendo de antemano la de López, torpeza máxima de este último y de la Diputación, y tachán, el empresario del frío industrial que gana. Chapuza consumada.

    Y ojo, no le llamo chapuza porque el ganador sea Tino Saqués, del que conozco y opino exactamente lo mismo que de Gerard López, es decir, nada, sino por el modo en el que desde el CD Lugo y la Diputación, inhibición del Concello incluida, se ha llevado todo el proceso. Es como si estás jugando solo en tu casa, con las cartas marcadas, y aún así no logras terminar el solitario: o eres muy tonto o algo ha fallado. En este caso ha sido lo segundo.

    Lo primero que llama la atención es cómo se lanzó al lucensismo la imagen de Gerard López como una mezcla entre Mesías y buen samaritano que venía a Lugo a poner un kilo y medio de euros y pirarse, dejar todo en manos de Bouso y los suyos y, si eso, bajar una vez al mes al Anxo Carro. Su imagen en el palco del Anxo Carro, con gorra y bufanda del Lugo, y sus posteriores declaraciones como si ya fuese el dueño del club sorprendieron bastante, toda vez que aún no se había terminado el proceso y que aún no había puesto el dinero. Luego llegarían las diferencias en la forma de pago.

    Mientras, Saqués iba por las radios y los periódicos explicando a todo el que lo quería oír que a él, segundo máximo accionista tras Bouso (obviando a Diputación y Concello, claro) no le gustaba como se estaban haciendo las cosas, que no le parecía bien que el club quedase en manos de un solo máximo accionista (mira tú, ahora él va a ser el único máximo accionista) y que donde porque si antes se pedía que todos comprasen acciones para que el club fuese lucense ahora se cambiaba de idea (en eso le tengo que dar la razón). Como es natural, nadie le hicimos mucho caso, veíamos tan claro que el club iba a ser de López que nadie se planteó otro escenario, porque ¿quién iba a poner un kilo y medio encima de la mesa, del tirón? Nadie, claro, solo López.

    El caso es que no, que López tampoco iba a poner el kilo y medio del tirón, y se emperró, supongo que legítimamente, en que él la pasta la ponía, sí, pero en tres cómodos plazos, que si se puede comprar un coche así porque no se va a poder comprar un club. Y la Diputación, haciendo gala de aquella frase de Groucho que decía “estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros”, aceptó, declararon desierto el concurso y sacaron otras condiciones a pedir de la boca de López, se acepta el pago aplazado y adelante con los faroles. De todos modos el propio Lugo avalaba la operación, ¿qué podía salir mal?

    Pues que Saqués, que seguía con lo suyo, vio el cielo abierto. A lo mejor poner millón y medio no estaba a su alcance, pero si pagarlo a plazos. Y concursó. Concursó además conociendo la oferta de López, oferta por cierto muy a la baja, apenas 10’02 euros por acción porque ¿para qué iba a poner más si a él le dijeron que iba a ser el único en pujar? Pero ya no era el único, Saqués subió a 10’67 y tilín tilín tilín, campana y se acabó. De los 100 puntos que comprendían el total de la nota para la venta, Saqués se aseguraba  40 por la mayor puja y 30 por comprar todo el paquete, al igual que López. Resultado: Saqués 70, López 30 y la valoración deportiva, que hace el propio Lugo, queda sin valor ya que lo máximo serian 30 puntos, insuficientes para el de Riotorto-Luxemburgo. Game over.

    Repito que no conozco ni a Saqués ni a López, sólo sé de ellos que ambos son empresarios de éxito en lo suyo y que les debe sobrar la pasta para meterse en estos berenjenales. Honestamente, no creo que ninguno venga a cargarse el club, de la misma manera que no soy tonto y tampoco pienso que ambos estuviesen dispuestos a poner semejante cantidad de dinero porque sí. Lo importante es el Lugo, pero el Lugo, ay, ya no es de sus socios, ahora es de Saqués, de la misma manera que pudo acabar siendo de López. Todo ello, además, con una gestión desde el club y la Diputación que deja bastante que desear. ¿Cómo es posible prefabricar un pliego de condiciones como un traje a medida para un comprador y que se lo acabe llevando otro? Cosas que solo pasan en Lugo, pero está claro que López no esperaba competencia, de lo contrario hubiese pagado algo más que ese pírrico 10’02 euros/acción.

    A partir de ahora, veremos como se van desarrollando los hechos. A mi, de momento, lo único que me interesa es que el domingo pueda celebrar, de una puta vez, una victoria del Lugo. Estamos a un punto del descenso, amigos, y de eso no se sale ni con todas las acciones del Lugo.

    Foto: Óscar Cela.