A veces las grandes gestas necesitan de grandes escenarios. Jugar en la Liga123 y en la competición de Copa otorga a clubes humildes como el CD Lugo el lujo de pisar templos en los que el fútbol se convierte en rito, en los que cada esquina guarda un recuerdo imborrable de algún tiempo anterior, de algún pretérito perfecto. La Romareda es y siempre será, por derecho propio, uno de esos iconos del fútbol español, un campo que vió partidos del Mundial 82 o de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, en donde la Polonia medalla de plata por detrás de España, se enfrentaba, por ejemplo, a Estados Unidos. Por allí aún suenan los goles de Paquete Higuera, Milosevic, Pardeza o Milito. Allí, las butacas aún vibran con el 3-0 que los maños endosaron al Chelsea de Glenn Hoddle en las semifinales de la Recopa del 95, antes de que Nayim le recordara a Seaman que el fútbol es cosa de listos. (más…)