Autor: José Ricardo Carrete Montaña

  • Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos y corremos. Crónica manriqueña del CD Lugo-Albacete Balompié

    Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos y corremos. Crónica manriqueña del CD Lugo-Albacete Balompié

    Jorge Manrique (1440-1479) pasó a la historia de la literatura por las Coplas a la Muerte de su Padre, obra en la que combina el recuerdo a su progenitor, Don Rodrigo Manrique, maestre de la Orden de Santiago, con la reflexión sobre lo inútil de las ambiciones terrenales ante la seguridad de que la muerte llegará y se lo llevará todo. En el caso del CD Lugo y su encuentro ante el Albacete, podemos quedarnos con los versos que titulan esta crónica, ya que el equipo albivermello demostró ayer que el camino a la victoria no se encuentra en altas cimas de excelencia técnica ni en los momentos de genialidad individual, sino en aspectos mucho más terrenales como superar en intensidad y trabajo al rival o simplemente no dar un balón por perdido.

    El equipo local, tras dos derrotas en los dos partidos iniciales de Curro Torres en el banquillo, salía al campo con la necesidad imperiosa de sumar tres puntos y también demostrar que podía competir con los oponentes que lo acompañan en la lucha por salvarse de la quema. La formación elegida fue un 433 con las novedades de Kravets en el lateral izquierdo y Gerard Valentín en uno de los extremos. El conjunto visitante, dirigido por Luis Miguel Ramis, salía con un 442 al Anxo Carro para frenar una malísima racha de resultados, con solo una victoria en los anteriores 7 partidos. El encuentro se jugó en medio de una fortísima tromba de agua, sin embargo, el césped aguantó perfectamente durante los 90 minutos y no afectó al desarrollo del partido.

    El comienzo fue poco esperanzador y Zozulya remató de cabeza en el minuto 1, pero no encontró portería, en el 3, un sprint supersónico de Kravets, que ya iba a encarar al portero y tenía también opción de pase, fue detenido en seco por la defensa rival con lo que, a juicio de este cronista, resultó un penalti demasiado evidente como para no pitarlo. Sin embargo, el colegiado no vio nada y el VAR tampoco. El Lugo empezó un poco asustado en defensa, quizás con temor a que un gol tempranero los pusiese a remolque con demasiados minutos por jugar. El único peligro favorable venía por las internadas de Kravets por la banda izquierda, actuando como un carrilero tradicional ya que Gerard Valentín estaba más hacia el centro para atraer a la defensa visitante.

    La sensación al descanso era de optimismo porque el CD Lugo había competido de igual a igual

    El encuentro estuvo entretenido los noventa minutos porque los dos equipos compitieron por cada balón, con mayor o menor acierto, pero con intensidad. Fran García estrelló un balón en el poste de la meta de Cantero en el 30’ y 9 más tarde pudo haber otro posible penalti por mano de un defensa de los manchegos cuando iba al suelo para despejar un centro de Gerard Valentín. La primera parte terminó con un contrataque visitante muy mal defendido por los locales, con la suerte de que Cantero sacó un remate a bocajarro para mandar a los equipos igualados al vestuario. La sensación al descanso era de optimismo porque el CD Lugo había competido de igual a igual (o quizás mejor) y la defensa se había mostrado bastante más sólida que en citas anteriores. Fiel a su carácter, la afición se manifestó con ira frente a la labor del colegiado, cuestionable en acciones donde el VAR no le ayudó como debería ni él solicitó poder revisar en el monitor.

    El equipo salió del vestuario claramente con la intención de ponerse por delante

    La segunda parte comenzó curiosamente como la primera, con un cabezazo, esta vez de Manu Barreiro, que no pudo encontrar la meta rival. Curro Torres demostró que su vehemencia en la dirección de los partidos se traslada a las charlas del descanso y el equipo salió del vestuario claramente con la intención de ponerse por delante y llevar el choque a su terreno. Así sucedió en el minuto 60 gracias a un contrataque fulgurante de los locales. Tras plantarse en el área con una serie de pases rápidos, ni Cristian Herrera ni Gerard Valentín fueron capaces de definir a la primera, pero sí impidieron que el balón saliese del área y gracias a esa presión el balón acabó en las mallas de Tomeu Nadal gracias a un toque sutil de Herrera. El Lugo se ponía por delante gracias a un mayor empeño y también a esa terquedad que los gallegos llamamos fozar.

    Con la llegada de la última media hora, los jugadores empezaron a quedarse sin gasolina debido al tremendo esfuerzo realizado y se sucedieron las entradas (Campabadal, Seoane e Iriome) y salidas (Kravets, Álex López y Gerard Valentín) de jugadores locales (y visitantes). No sucedió nada relevante después porque el CD Lugo supo contener muy bien las llegadas del Albacete, que fueron numerosas y con peligro. El pitido final supuso un alivio para los jugadores locales, tanto por los tres puntos obtenidos como por poder librarse de chaparrón de agua que cayó durante todo el partido. El conjunto albivermello se llevó los puntos por tener más acierto que su rival, pero también por haber luchado lo mismo o más para conseguirlos. Kravets fue el mejor de los locales, aunque también Grau y Álex López merecen mención por empezar a ofrecer un atisbo de esperanza en la tan necesitada renovación del mediocampo. Mérito también para Gerard Valentín, que aguantó físicamente hasta el minuto 80 y realizó una gran labor defensiva pese a jugar de extremo.

    Este resultado hace que el equipo duerma fuera del descenso a la espera de otros marcadores, pero quizás lo más destacado no sea tanto la bocanada de aire fresco como la sensación de que esta vez el equipo peleó, no dio facilidades en defensa y empezó a mostrar ciertos indicios de coherencia ofensiva. Queda mucho por jugar y vendrán oponentes bastante superiores al Albacete, pero siempre que el equipo dé la cara como lo hizo en este encuentro, nada se podrá reprochar (más allá del resultado) suceda lo que suceda.

  • Lo grotesco, el esperpento y los errores defensivos. Crónica “valle-inclanesca” del CD Lugo-UD Almería

    Lo grotesco, el esperpento y los errores defensivos. Crónica “valle-inclanesca” del CD Lugo-UD Almería

    Crónica CD Lugo – UD Almería.

    Define el Diccionario de la Lengua Española la palabra esperpento como “persona, cosa o situación grotesta o estrafalaria”. Esta palabra, en la historia de la cultura española, quedó para siempre ligada a la figura de Ramón del Valle-Inclán (1866-1936) y muy especialmente hacia el teatro que el autor gallego escribió entre 1920 y el final de sus días. Para la historia queda ya la clásica intervención de Max Estrella en Luces de Bohemia, cuando, en la noche de muerte, se observa en los espejos cóncavos del Callejón del Gato (Calle de Álvarez Gato en Madrid): “Los héroes clásicos reflejados en espejos cóncavos dan el Esperpento. Las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo, son absurdas” (Escena XII).

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  • Tan largo me lo fiais. Crónica donjuanesca del CD Lugo – Sporting de Gijón

    Tan largo me lo fiais. Crónica donjuanesca del CD Lugo – Sporting de Gijón

    Así respondía Don Juan, en la versión del mito que realizó Tirso de Molina en el Barroco, a quienes le recordaban que en algún momento de su vida le llegaría el momento de tener que rendir cuentas y pagar por los crímenes que cometía (seducción de mujeres, asesinatos de rivales amorosos). La soberbia del personaje le permitió en bastantes ocasiones salirse con la suya, pero en el texto de Tirso moriría abrasado cuando la estatua de piedra de una de sus víctimas lo arrastró al fuego de la condenación. Más conocida es la versión de José Zorrilla, en la que el Tenorio se salva en el último momento al arrepentirse de sus crímenes.

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  • Don Juan Tenorio y un manual del texto didáctico. Crónica escolar del CD Lugo-Rayo Vallecano

    Don Juan Tenorio y un manual del texto didáctico. Crónica escolar del CD Lugo-Rayo Vallecano

    Disculpará el lector si este cronista se toma la osadía de hablar de sí mismo y utilizar una crónica futbolística como material para la docencia que lleva a la práctica en la Educación Secundaria, pero al mismo tiempo es una tipología textual que servirá bien para mi propósito de contar lo sucedido en este partido con un punto de vista personal.

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  • Crónica “emplazada” del CD Lugo-SD Huesca

    Crónica “emplazada” del CD Lugo-SD Huesca

    Dixeron que emplasavan al Rey que paresciesse ante Dios con ellos a juisio sobre esta muerte que él les mandava dar con tuerto, de aquel día en que ellos morían á treynta días.

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  • Da bienes Fortuna, que no están escritos. Crónica “letrillesca” del CD Lugo-Extremadura UD

    Estadio Anxo Carro. Fuente: José Ricardo Carrete Montaña

    El título de esta crónica hace referencia a una letrilla de Luís de Góngora (1561-1627 cuyo estribillo se inicia con estos dos primeros versos. La letrilla es una composición poética típica de los Siglos de Oro de la poesía española (XVI y XVII) que se utilizaba fundamentalmente para la temática satírica, aunque también se conserva para piezas amorosas o religiosas. Salvando las distancias, su estructura guarda algunos puntos en común con las canciones musicales modernas, ya que constan las dos de una serie de estrofas unidas por un estribillo. En el caso de la letrilla, este estribillo aparece siempre al final de cada estrofa, siendo el rasgo que mejor nos permite identificar este tipo de composición. Esta pieza concreta, escrita hacia 1581, pasó además a la posteridad como una de las primeras documentaciones de la expresión popular que hoy conocemos como “entre pitos y flautas”:

    Da bienes Fortuna
    que no están escritos:
    cuando pitos, flautas,
    cuando flautas, pitos.

    ¡Cuán diversas sendas                  
    se suelen seguir
    en el repartir
    honras y haciendas!
    A unos da encomiendas,
    a otros, sambenitos.
    Cuando pitos, flautas,
    cuando flautas, pitos.

    A veces despoja
    de choza y apero
    al mayor cabrero;
    y a quien se le antoja,
    la cabra más coja
    parió dos cabritos.
    Cuando pitos, flautas,
    cuando flautas, pitos.

    Porque en una aldea
    un pobre mancebo
    hurtó solo un huevo,
    al sol bambolea,
    y otro se pasea
    con cien mil delitos.
    Cuando pitos, flautas,
    cuando flautas, pitos.

    El estribillo de la letrilla hace referencia a lo imprevisible de la vida y a las numerosas ocasiones en que nuestras expectativas se rompen ante el azar cambiante. Sirve como resumen de lo que sucedió ayer en el partido de la primera jornada de la Liga Smartbank entre el CD Lugo y el Extremadura UD, que terminó con el resultado inicial de 0-0. El encuentro discurrió por unos derroteros completamente inesperados, ya que el equipo local recuperó vicios de la temporada pasada que creíamos desterrados y, de forma inexplicable, mostró un nerviosismo defensivo que recordó a las peores tardes con Javi López o Alberto Monteagudo. En la imagen de Carlos Pita dando un pelotazo para despejar este cronista juraría haber escuchado las carcajadas de la Fortuna ante algunas de las ideas escritas en otras entregas.

    De inicio el Lugo salió con la formación, valga la redundancia irónica, prevista en el previo. De nuestro 4-4-2 se cayeron Calderón, que fue sustituido en el lateral derecho por Campabadal, y Borja Domínguez, quien dejó su sitio a Gerard Valentín. Con estos cambios Eloy Jiménez prefería perder toque de balón a cambio de tener una segunda banda de ataque con un jugador de recorrido como Valentín, que además tiene más oficio ofensivo. Enfrente compareció el Extremadura con una formación híbrida entre el 4-4-2 y el 4-5-1, ya que su segundo delantero compaginaba ese oficio con el de mediapunta incrustado en el centro del campo. El equipo rival demostró las cualidades que mejor lo definen y que ya anticipamos en el previo, es un bloque muy compacto, que jamás se complica la vida y que compite desde el minuto 1 al 90, siendo tan previsible como incómodo para enfrentar.

    El guion desde el comienzo fue claro, con los visitantes bien plantados en el césped y esperando su oportunidad a través de lo que va a ser el punto débil del Lugo, el balón largo a la espalda de Carlos Pita para que un delantero medianamente rápido saque partida de la lentitud del central. Como se pudo confirmar en pretemporada, parece que todos los entrenadores rivales han visto un filón de oro en esta estrategia y ello les permite ser un poco más defensivos en su planteamiento, sabedores de que cualquier apuro atrás puede convertirse fácilmente en ocasión a favor. Frente a esto, el Lugo intentó llegar a la portería rival con su toque habitual de la pretemporada, y así llegó pronto la primera ocasión para Manu Barreiro en el 13’ y la respuesta de los de Almendralejo dos minutos más tarde.

    Tras este intercambio de ocasiones, el partido se enrareció en el resto de la primera parte. Lo que parecía en pretemporada lo más fiable del Lugo, su salida del balón, se convirtió repentinamente en caos y el equipo se agobiaba inexplicablemente con el balón. El Extremadura intentó sacar rédito de ello utilizando el arma antiLugo (pelotazo a la espalda de Pita) pero no lo consiguió gracias al buen hacer de José Carlos, que se interpuso siempre ante los delanteros rivales e incluso ante disparos muy peligrosos. Arriba, Cristian Herrera estaba muy espeso y Manu Barreiro desaparecido ante la falta de balones. Se llegó al descanso con la sensación de mantener la portería a 0 era lo más positivo y que era necesaria una buena charla/bronca en el vestuario.

    La segunda parte se inició con un poco de mejoría por parte del Lugo, que cerró mejor los huecos en defensa ante un rival que mantuvo su plan de ataque. El fútbol se diluyó completamente ya que el encuentro se convirtió en un combate entre dos equipos cuya primera prioridad era no recibir un golpe. De hecho, en este segundo tiempo no sucedió nada digno de memoria más allá del regreso de Sergio Gil al Anxo Carro y el debut de Borja Dominguez, cuya salida sin efecto echó por tierra la idea que este cronista defendió a lo largo de la pretemporada sobre las infinitas bondades de jugar con tres peloteros. Sí merece elogios la participación de Carlos Castro, también debutante, que mostró una capacidad de lucha y de ganar balones muy necesaria en una escuadra que a veces desespera por su excesivo toque. Como punto negativo, la lesión de Gerard Valentín, jugador que parece tener un gafe cuando pisa el césped de Lugo ya que acostumbra a dejar bastantes partidos antes de tiempo por lesión.

    El encuentro terminó con el empate inicial de forma justa y, si bien este cronista se marchó inicialmente decepcionado con lo visto, revisando las notas del partido y volviéndolo a ver antes de ponerse a escribir, el punto obtenido deja aspectos muy positivos como la capacidad del Lugo para sobreponerse a momentos de adversidad y competir con rivales correosos. Como bien señala la letrilla de Góngora, la Fortuna es caprichosa y no siempre nos da lo queremos, pero también es cierto que los equipos que quieren cumplir sus objetivos deben saber combatir los imprevistos y el Lugo, aun renunciando a su estilo, supo competir y obtener algo positivo. Esperemos que, en la próxima cita en tierras ovetenses, podamos escribir sobre la primera victoria de los lucenses.

  • La inmortalidad del alma, la danza francesa y la pesca del atún. Apuntes previos al CD Lugo-Extremadura UD

    Estadio Anxo Carro. Fuente: José Ricardo Carrete Montaña

    Hace referencia el título a la Carta XXXIX de las Cartas Marruecas publicadas por José de Cadalso en 1774. En la breve epístola, Gazel, joven marroquí que se encuentra de viaje en España aprendiendo usos y costumbres, escribe a su mentor Ben Beley comentándole que ha encontrado en casa de su anfitrión un volumen de observaciones sobre temas diversos escrito por este. Nuño Nuñez justifica el aparente caos de su obra con estas palabras:

    «Mira, Gazel; cuando intenté escribir mis observaciones sobre las cosas del mundo y las reflexiones que de ellas nacen, creí también sería justo disponerlas en varias órdenes, como religión, política, moral, filosofía, crítica, etc.; pero cuando vi el ningún método que el mundo guarda en sus cosas, no me pareció digno de que estudiase mucho el de escribirlas. Así como vemos al mundo mezclar lo sagrado con lo profano, pasar de lo importante a lo frívolo, confundir lo malo con lo bueno, dejar un asunto para emprender otro, retroceder y adelantar a un tiempo, afanarse y descuidarse, mudar y afectar constancia, ser firme y aparentar ligereza, así también yo quiero escribir con igual desarreglo».

    En anteriores publicaciones hemos hablado largo y tendido de la filosofía de juego del equipo lucense e incluso de cómo el aficionado puede sentirse impaciente ante la calma a la hora de sacar el balón. Sin embargo, en los últimos dos o tres días la actualidad del club nos ha obligado a dejar de hablar de la inmortalidad del alma y volver a cuestiones más mundanas que creíamos olvidadas o superadas. Al igual que para Nuño es tan importante la pesca del atún como la inmortalidad del alma, el aficionado lucense afronta este partido con un ojo en el césped y el otro en el palco que está situado unos metros por encima dentro del Anxo Carro.

    Precisamente en este aspecto se encuentra la que a nuestro juicio puede ser la clave para ganar el encuentro contra el Extremadura UD, que sirve como inicio del campeonato 2019-2020 de Segunda División. El equipo lucense llega al partido siendo favorito en el plano deportivo gracias a las buenas sensaciones que ha mostrado en pretemporada, pero con el claro riesgo de que todo lo que está sucediendo entre bastidores (salidas de jugadores, dudas con las inscripciones, rumores de discordancia entrenador/dirección técnica) no afecte al rendimiento de los jugadores en el campo.

    Si ya iniciábamos la semana con dudas sobre el fondo de armario del CD Lugo, en especial en la posición de central, nos despertamos el jueves con el anuncio de la rescisión del contrato de Juan Muñiz y con los rumores de que Eloy Jiménez podría dimitir o ser cesado por una hipotética pérdida de feeling con el secretario técnico Manuel Mandiá. Por otra parte, volvían también noticias acerca de que el Lugo no podría inscribir a todos los jugadores por falta de límite salarial, lo que significaría afrontar este partido con una plantilla bajo mínimos. A falta de unas 24 horas para el inicio de la temporada, las aguas parecen haber vuelto a su cauce, si bien todavía hay tiempo de mercado para llevarnos sorpresas buenas y malas.

    Por lo visto en la pretemporada, Eloy Jiménez partirá en este encuentro con el que será su esquema base de esta temporada, el 4-4-2, pero que irá variando en pleno partido hacia otras alternativas (4-1-4-1, 4-3-3) en función de que se adelante o vaya en desventaja. El plan del equipo será dominar el ritmo de los partidos gracias al toque y avanzar de forma lenta pero segura hacia la meta rival. En ese 4-4-2, la salida del balón se realiza mediante el central Carlos Pita y los centrocampistas Jaume Grau y Fernando Seoane. Los jugadores de banda podrán ser de un perfil más jugón (Borja Domínguez) o de banda (Gerard Valentín, Tete Morente). Por su parte, en la dupla de delanteros uno actúa como referencia ofensiva y el otro utilizará su velocidad para ayudar a los medios o aprovechar los huecos creados por su compañero en ataque.

    El once más probable, a falta de algún fichaje de última hora y rezando para que no se vaya nadie más, estará formado por Varo en la portería, Calderón como lateral derecho, Pita y José Carlos en el centro de la zaga, Canella en la otra banda, Grau y Seoane en el doble pivote, ayudados por Borja Domínguez y Morente en las alas, y Manu Barreiro junto a Cristian Herrera en la punta de ataque. Algunas de las posiciones no son definitivas y no sería sorprendente que Eloy Jiménez forme con un lateral derecho con más experiencia en el puesto (Campabadal en lugar de Calderón), un mediocampo de peloteros dando entrada a Campillo por Tete o incluso apostando por Carlos Castro en uno de los costados (o en la delantera).

    El rival, el Extremadura UD, fue uno de los equipos que dio más que hablar durante la temporada pasada. En la primera parte de la misma, gracias al acierto goleador de Enric Gallego y a ser durante muchas jornadas el equipo que iniciaba la franja de descenso. Más adelante, la marcha de este jugador y la llegada al banquillo de Manuel Mosquera fueron el inicio de una racha de victorias, y especialmente de porterías a cero, que permitieron al club de Almendralejo certificar la permanencia con bastantes jornadas de antelación y con un margen amplio de puntos frente a los que terminaron bajando. El conjunto azulgrana es un cuadro muy rocoso, que basa su éxito en la solidaridad entre los compañeros y en la construcción de un juego defensivo sin concesiones y un ataque directo buscando siempre la opción de pase más fácil y cercana. Su opción de ataque predilecta será buscar el balón largo a la espalda de Pita y esperar que el delantero pueda ganar con facilidad la posición de remate.

    No nos extenderemos más en esta previa, ya que muchos de los interrogantes que hemos expuesto encontrarán respuesta en el partido y los días posteriores. Al igual que Nuño Nuñez, esperamos que el mundo siga siendo caótico y que nuestros corazones se sobresalten una y otra vez a lo largo de esta campaña, pero, por lo de pronto, que el primer impulso sea gracias a una victoria lucense. «