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El último baile de Pita, Seoane e Iriome

por David Boyero 25 mayo, 2022
Despedida Pita, Seoane, Iriome
Tiempo de lectura: 2 minutos

Llevábamos años con el runrún en nuestras cabezas. Sabíamos que tarde o temprano tenía que pasar. Pero por más que fuese evidente, por más que fuese inevitable, uno nunca está preparado para cosas como esta. Y por ese mismo motivo, en la mañana del 23 de mayo de 2022, el corazón de todas las personas que sentimos al CD Lugo se estremeció al unísono cuando se confirmó la noticia: Carlos Pita, Fernando Seoane e Iriome González dejarán de pertenecer a la plantilla albivermella al finalizar la presente temporada.

Se marchan los tres capitanes. Los tres mosqueteros. Los tres referentes espirituales que durante una década nos han guiado y sostenido en esta particular aventura dentro de las entrañas del fútbol profesional. ¿Y ahora, qué?

Sinceramente, creo que no se puede decir mucho al respecto. O al menos no todavía. Pero tampoco importa demasiado. Porque para eso ya tendremos tiempo de sobra a partir de junio. Es entonces cuando tendremos la oportunidad -y el deber- de construir un relato colectivo sobre su leyenda.

Relato que deberá estar a la altura de lo que estos tres jugadores han representado para este escudo y para esta ciudad, y que quizás sirva para volver a generar un sentimiento de fraternidad y unión en un afición que, a pesar de todos los pesares, nunca ha faltado a su deber cuando ha sido necesario. Pero de momento, hasta que el tiempo diga basta, intentemos disfrutar de este último baile en el Anxo Carro devolviéndoles de algún modo todo lo que nos han dado, que es mucho.

Los números de una década prodigiosa

En estos días nos invadirá un sentimiento de nostalgia colectiva, y recordaremos infinidad de momentos en los que siempre estuvieron de fondo nuestros tres mosqueteros, nuestros tres capitanes. Y todos nos echaremos a llorar, como Pita al decir la palabra «orgullo». Y todos nos echaremos a reír, como Seo al decir que no existe relevo posible al vacío que ellos dejan. Y a todos se nos entrecortará la voz, como a Iriome al recordar a aquellos que ya no están entre nosotros.

Porque en esta década prodigiosa el 5, el 8 y el 24 siempre han estado acompañándonos en todas y cada una de nuestras victorias y derrotas, tanto futbolísticas como personales. Ellos, que pudieron elegir sentarse en la mesa de equipos más ricos y poderosos, decidieron quedarse en el humilde bancal de nuestro Lugo.

En el fútbol, como en la vida, no todo es «ganar, ganar y volver a ganar»; los valores están por encima de todo

Ellos, que pudieron elegir celebrar y ganar con otros, decidieron quedarse aquí para llorar y perder con nosotros, para predicar con el ejemplo y demostrar que, en el fútbol, como en la vida, no todo es «ganar, ganar y volver a ganar», que los valores están por encima de todo.

El sábado 28 de mayo tendremos que decir adiós a nuestros capitanes, a nuestros ídolos. Y será tremendamente doloroso. Pero en ese mismo momento estaremos dando la bienvenida a su mito y a su leyenda. Y creo que no hay nada más bello e importante en el fútbol. Porque solo los mitos y las leyendas otorgan algo de eternidad a una especie condenada a la desaparición y al olvido.

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