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La ventana de la felicidad del CD Lugo

por Colaboración 22 febrero, 2022
CD Lugo SD Huesca
Tiempo de lectura: 2 minutos

Por La Pizarra Luguista. Los clubes profesionales como el CD Lugo tienen en los presupuestos su talón de Aquiles, excusa perfecta para justificar males propios y ajenos, hacer buenos mercados sin fichajes y crucificar a profesionales que no cumplen objetivos deportivos.

Esta ventana económica es la horquilla que confluye en un resultado contable igual a cero, una temporada sin perdidas ni ganancias, y los clubes, cuando alcanzan las ligas profesionales, acaban encontrando una cierta estabilidad económica directamente relacionada con el tamaño del club.

Instintivamente, relacionamos este hecho con conservadurismo, con miedo a luchar por cotas más altas, con no ser valientes en fichajes buscando éxitos deportivos. La gestión deportiva tiene estas batallas.

El CD Lugo hace tiempo que encontró su ventana de la felicidad; son ya diez campañas en Segunda División; la dimensión del club no ha variado mucho y las cuentas se mueven una horquilla que le permiten seguir dentro de su ventana, más allá de pérdidas extraordinarias imputables a la pandemia.

Enterrar la oportunidad

Este año el CD Lugo, teniendo el mismo horizonte en la temporada que los 9 años anteriores -que es luchar por la permanencia- encuentra en sus propios resultados algo inexplicable: con casi los mismos mimbres está luchando por algo más grande.

Y eso es el leitmotiv de la resistencia implícita de la ventana de la felicidad, para qué luchar por crecer deportivamente si nuestra comodidad está aquí mismo, la permanencia, nuestro fin último como club de tantos años.

Los jugadores que brillan por la coyuntura, deben irse; el club no va a abandonar su cómodo guion apostando con sobrecoste a su propio caballo ganador

¿Para qué arriesgar en el mercado de enero en reforzar un proyecto deportivo si los objetivos pueden estar cumplidos en marzo? Los jugadores que brillan por la coyuntura, deben irse; el club no va a abandonar su cómodo guion apostando con sobrecoste a su propio caballo ganador.

La historia todos la podemos interiorizar; sabemos cómo hemos llegado, qué es lo que ocurre y qué es lo que pasa por la cabeza de la propiedad. Ahorrar un dinero porque no se cree sus propios éxitos.

Pero como aficionado del CD Lugo enterramos una vez más la duda de si esta será la última oportunidad de dar un paso adelante, de hacer la ventana más grande, de conocer si en Lugo, hay vida más allá de la permanencia.

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