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Álex Pérez CD Lugo: coste de oportunidad

por Denís Iglesias 24 septiembre, 2021
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Tiempo de lectura: 12 minutos

Álex Pérez está llamado a ser el central dominante del CD Lugo, un rol jerárquico que en los últimos años ha sido indispensable en la consecución de las salvaciones agónicas. El año pasado esta responsabilidad correspondió a Frederico Venâncio, en el curso 2019/2020 Mathieu Peybernes detentó el poder de la zaga; mientras que en el 2018/2019 sostuvo la defensa Miguel Vieira. El patrimonio cosechado por todos ellos recae ahora en Álex Pérez, un defensa con sobrada experiencia en Segunda División que quiere evitar un desenlace como el que vivió el año pasado con la UD Logroñés, uno de los cuatro equipos que perdió la categoría. Pero su incorporación es un coste de oportunidad para el Club Deportivo Lugo. 

Después de un verano parado, tras desvincularse del conjunto riojano merced a una cláusula de descenso liberatoria -a pesar de tener un año más de contrato- el Club Deportivo Lugo incorporó a sus filas el 20 de agosto a Álex Pérez. Un movimiento muy esperado, por la importancia que tiene en cualquier equipo la figura de un central llamado a ser titular y más en el caso del conjunto albivermello, necesitado de jerarquía en esta parcela. Atrás quedaron para el escudero madrileño los tiempos en los que equipos de la zona noble de Segunda División como el Sporting o el Real Valladolid demandaban sus servicios. Con 30 años, Álex Pérez sigue teniendo que reivindicarse temporada tras temporada para mantenerse en el fútbol profesional, donde ha vivido aventuras de todos los colores. 

Álex Pérez: ascenso y salida forzosa en el Getafe

El central del CD Lugo empezó a jugar en Entrevías, un barrio popular del distrito madrileño de Puente de Vallecas. Él vivía cerca, en Atocha, y desde chico dio el estirón antes que sus compañeros de generación. Era un muchacho alto y fuerte, por lo que pronto empezó a jugar en el fútbol base ante chicos que tenían un año más que él. Y lo hizo vistiendo la camiseta del Juventud de Madrid, donde se desempeñó como mediocentro, una posición dn la que han alternado tantos centrales y viceversa. Su siguiente destino fue el Chimenea, que tiene su sede en Usera, distrito de la capital conocido por el importante número de ciudadanos chinos que viven en él. Este barrio es también el hogar del equipo donde Álex Pérez empezó a jugar de central: el mítico Club Deportivo Colonia Moscardó, un clásico del fútbol madrileño que llegó a militar en Segunda División (1970/1971) y por el que pasaron jugadores como Óscar Téllez o José María Movilla. 

Entonces aparecieron los ojeadores del Getafe CF, un equipo que preparaba el asalto a la Primera División después de toda una vida transitando entre el segundo y el tercer nivel del fútbol español. Álex Pérez era cadete y el conjunto azulón le ofreció una prueba para formar parte del primer equipo que le correspondía por su edad. Es importante contar lo sobredimensionados que están los equipos del fútbol base de Madrid, en los que hay ejemplos rocambolescos como el Alevín H, puesto que las cuotas de la cantera permiten sostener a los conjuntos senior y las estructuras de los clubes. Aunque Álex Pérez convenció a los responsables del Getafe, el Cadete A, el único en el que quería jugar el central del CD Lugo, tenía un overbooking en su posición. 

Álex Pérez Getafe

Álex Pérez, en su etapa como jugador del Getafe.

El joven madrileño se rebeló ante el destino y finalmente consiguió hacerse con un hueco, mientras que dos centrales del Cadete A terminaron siendo relegados al Cadete C del Getafe. Empezó una historia de amor y crecimiento en el conjunto getafense que culminó con el debut de Álex Pérez con el primer equipo en Copa del Rey ante el Portugalete. Fue en la temporada 2010/2011, con 19 años y cuando militaba en el Getafe B de Emilio Ferreras. Ese mismo curso fue convocado para un partido de la fase de grupos de la Europa League contra el Young Boys suizo. El ahora central albivermello era del gusto de Michel, entrenador azulón, que se vio obligado a darle salida en el minuto 41 en sustitución del Cata Díaz, al que le rompieron la nariz. El Getafe CF acabó ganando aquel partido por 1-0, precisamente gracias a un tanto de otro jugador del filial como Sardinero. 

Durante la siguiente temporada 2011/2012 también tuvo dos participaciones con el primer equipo del Getafe CF, a pesar de que siguió siendo futbolista de un filial que competía en Segunda B contra el CD Lugo de Quique Setién. El conjunto albivermello consiguió aquella temporada el épico ascenso del que aún disfruta hoy en día, mientras que el segundo equipo getafense firmó una meritoria temporada, quedándose a poca distancia de jugar los playoffs de ascenso. Álex Pérez terminó aquel curso jugando las últimas jornadas en Primera División a las órdenes de Luis García Plaza. ¿Anticipaba este cierre un salto a la máxima categoría?

Un periplo de cesiones: «¿Dónde me he metido?»

Nada más lejos de la realidad. El Getafe no quiso acelerar los plazos de una apuesta de futuro, por lo que decidió cederlo a la SD Huesca en el verano de 2012. No fue una buena experiencia para Álex Pérez, la primera fuera de casa. No dispuso de las oportunidades esperadas y el relevo en el banquillo de Calderón, Jorge D’Alessandro, acabó por dejarle fuera de juego de modo definitivo. Aquella SD Huesca en la que militaban el ex albivermello David López, Nacho Novo o un joven Borja Bastón acabó descendiendo a Segunda B. De vuelta a casa, otra cesión, iniciándose así un coordinado exilio anual en el que Álex Pérez fue consumiendo sus posibilidades de asentarse y tener una oportunidad en el que a día de hoy sigue siendo el club de sus amores. 

Álex Pérez hizo terapia de shock marchándose al Levski Sofia búlgaro, donde alucinó con el ambiente de los estadios, colonizados por el movimiento ultra

El central madrileño no se había adaptado del todo a Huesca e hizo terapia de shock para no tener miedo nunca más a los viajes o experiencias fuera de su zona de confort. Durante la pretemporada del Getafe en 2013, Slavisa Jokanovic, por aquel entonces entrenador del Levski Sofía, le convenció para marcharse a Bulgaria. El impacto para el jugador albivermello fue tremendo al ver el ambiente de los estadios de liga del este, donde el movimiento ultra es muy importante. En una entrevista con El Norte de Castilla, Álex Pérez recordaba cómo en pleno partido le lanzaron un balón a la espalda y al darse la vuelta vio un fondo lleno de bengalas. En apenas unos segundos se cubrió todo de humo y el central no era capaz de ver la portería. «¿Dónde me he metido?», se preguntó en un primer momento, pero aquel semestre que pasó en Bulgaria fue positivo, sobre todo, en comparación con lo que vino después. 

En la segunda parte de la temporada 2013/2014, Álex Pérez volvió a la Segunda División española en la que fue su tercera cesión consecutiva desde el Getafe. El jugador madrileño recaló en el Recreativo de Huelva que entrenaba Sergi Barjuan, donde compartió vestuario con Joselu Moreno, con el que se ha reencontrado esta temporada en el CD Lugo, así como otros ex albivermellos tal que Fernando Vega, Menosse o Jonatan Valle. Álex Pérez nunca logró hacerse con la titularidad y terminó la temporada con apenas tres partidos disputados durante la segunda vuelta de un campeonato en el que el Decano se quedó a las puertas de jugar la promoción de ascenso a Primera. 

Álex Pérez Recreativo de Huelva

Álex Pérez, firmando su contrato con el Recreativo de Huelva.

Pero lo peor estaba por venir. Álex Pérez terminó su contrato con el Getafe, al que había regresado, supuestamente, para quedarse. La llegada del rumano Cosmin Contra al final de la temporada 2013/2014 terminó por cerrarle las puertas, puesto que no creyó en ningún momento en su continuidad. Después de toda una vida en el conjunto azulón, al central madrileño no le quedó más remedio que dar un paso al lado. Y llegó el momento más temido para un jugador: la inactividad.

De Estados Unidos a los partidos de La Chopera

Álex Pérez se quedó sin equipo y calmó la sed de fútbol en los partidos de La Chopera, un entrenamiento poco habitual que consistía en pachangas que organizaba Carlos Francino, el actual encargado de La Ventana en Cadena Ser, y a las que acudían otros periodistas conocidos como Paco Grande o Álex Grijelmo, actores tal que Eduardo NoriegaRicardo Gómez y un lucense al conocerán bien: Marcos Basadre. Estos encuentros se convirtieron en el refugio de otros futbolistas en paro como Álvaro Arroyo, también durante años jugador del Getafe y que actualmente vuelve a estar sin equipo tras descender con el Albacete. 

Por suerte para Álex Pérez, una amistad del pasado le permitió volver a los terrenos de juego. Esta es una situación que se repite en la carrera de muchos jugadores, que gracias a las recomendaciones de excompañeros consiguen volver al ruedo. El salvavidas del futbolista madrileño fue Nacho Novo, con el que había coincidido en la SD Huesca, y quien decidió irse a Estados Unidos en 2014 para unirse al Carolina Railhwaks, hoy North Carolina FC, equipo de la North American Soccer League (NASL), el segundo nivel del soccer. 


Este hubiera sido un movimiento más o menos común en un jugador que busca un destino tranquilo para sus últimos años de carrera, como el propio Nacho Novo, o para un futbolista en formación que decide formarse en el productivo sistema deportivo estadounidense. Pero Álex Pérez no respondía a ninguno de los dos supuestos, sino al de un jugador que necesitaba encontrarse a sí mismo y volver a ser jugador. «Tenía que arriesgar para ganar», se dijo el madrileño y ese esfuerzo acabó siendo recompensado. En Estados Unidos recuperó el antiguo rol de mediocentro y hasta anotó varios goles. Pero volvió a llegar el verano y con él las ansias de Álex Pérez por regresar al fútbol español. 

Paco Herrera, patrón de muchas causas pérdidas, le dio la oportunidad que necesitaba en el Real Valladolid. Tal y como sucedió con Alberto Rodríguez, Álex Pérez tuvo que superar una prueba. Por desgracia para ellos y para el Club Deportivo Lugo, en este inicio de temporada los dos centrales están compartiendo inactividad. El madrileño, debido a su falta de preparación en el verano, mientras que el canario lucha contra una pubalgia que ha reaparecido en un momento decisivo, cuando el ex jugador del Tamaraceite iba a debutar en Segunda División. 

Álex Pérez llegó al Real Valladolid a modo de prueba y terminó siendo titular indiscutible con Paco Herrera

Seguramente Alberto Rodríguez recibió un aviso el partido antes de dirimirse su futuro en el CD Lugo, pero esa fecha límite no se hizo pública. Álex Pérez supo que había llegado su momento el 28 de julio de 2016. Ese día, el Real Valladolid se enfrentó al RC Celta en Melgaço. Lo hizo bien, porque al descanso Herrera le comunicó que contaba con él para la tercera temporada consecutiva en la categoría de plata que disputaba el conjunto pucelano después de descender en 2014. Partió, por su condición de recién graduado, como reserva en un equipo que contaba con otros zagueros en su posición: Alberto Guitián, Igor Lichnovsky o Rafa López. Apenas unos meses después de su oficialización, Álex Pérez encadenaba titularidades completas tanto en Liga como en Copa. 

En aquella temporada 2016/2017 hasta marcó un gol, precisamente contra el Getafe. Fue su primer tanto como profesional y se lo dedicó a su novia por aquel entonces: Elena, la chica de la que se había enamorado siendo un adolescente y que soportó su salida del equipo del sur de Madrid, la misma que el central albivermello tardó en superar. En la celebración se levantó la camiseta para mostrar otra interior en la que él mismo había pintado: «Te quiero, Elena». ¿Cuánto tiempo llevaría enfundándose esa prenda? El caso es que mostró la cara más afectiva del zaguero madrileño, quien tiene un rictus serio en los actos públicos, como evidenció en su presentación como nuevo jugador del CD Lugo. Ni un diente al descubierto en las fotos donde los jugadores suelen perder la naturalidad para esbozar sonrisas que casi llegan al cuello. 

Álex Pérez Real Valladolid

Álex Pérez celebra su gol con el Real Valladolid con una camiseta que pone «Te quiero, Elena».

Su carrera tampoco le ha permitido falsas euforias. El Real Valladolid de Paco Herrera estuvo a un punto de jugar los playoffs de ascenso a Primera División, pero tropezó con el Reus (2-0) en la penúltima jornada. Curiosamente, aquel año sigue siendo figurando como el mejor registro clasificatorio del Club Deportivo Lugo, entrenado por Luis César, que finalizó la temporada en la novena plaza, a 8 puntos de la promoción de ascenso. El técnico de Vilagarcía fue clave en el futuro de Álex Pérez. 

Un camino desviado por entrenadores

Aprovechando del éxito puntual con el club albivermello, Luis César fichó por el Real Valladolid para comandar un proyecto encaminado para el ascenso. Álex Pérez había renovado por un año más, después de una gran temporada en la que se había convertido en una figura clave, pero la salida de Paco Herrera y las imposiciones del entrenador gallego le llevaron a cambiar de destino. Quería centrales fijos y uno de ellos era Kiko Olivas, por lo que el resto tenía que ganarse el puesto. «Fue cosa del entrenador», dijo sin miramientos al poco de fichar por el Sporting de Gijón, el club al que justamente se había ido su mentor Paco Herrera. 

En el equipo sportinguista estuvo dos años en los que coincidió con los ex albivermellos Jordi Calavera, Isma López, Carlos Castro, Mathieu Peybernes y sus actuales compañeros Óscar Whalley y Canella. En su primera temporada, compartida entre Herrera y Rubén Baraja, quien reemplazó al barcelonés, gozó de continuidad y el Sporting jugó la promoción de ascenso. En ese cruce de caminos que llevamos trazando desde hace varios párrafos, el Real Valladolid apeó al equipo asturiano en los playoffs, aunque ya comandado por Sergio. Al año siguiente, Álex Pérez perdió el puesto frente a la dupla formada por Babin y Peybernes. Baraja fue despedido tras 14 jornadas y José Alberto, técnico del filial, fue promocionado. 

«Soy una persona que estoy donde quieren que esté y donde quiero estar», dijo Álex Pérez tras su salida del Sporting de Gijón de José Alberto

En agosto de 2019, el central madrileño decidió volver a hacer las maletas y se fue al Arminia Bielefeld de 2.Bundesliga. Una vez más, al poco de marcharse, volvió a evidenciar su desencuentro con un entrenador. «Se fue Baraja y llegó José Alberto, que tomó la decisión de que jugaran otros jugadores y perdí mucha participación. Soy una persona que estoy donde quieren que esté y donde quiero estar. Había estado muy a gusto, pero es verdad que el cambio de entrenador hizo replantearme todo», dijo Álex Pérez en una entrevista con SER Deportivos Gijón. Esta vehemencia y reclamo no trajeron consigo el cumplimiento de los anhelos del central, que apenas sumó 100 minutos en su experiencia alemana, alterada por el confinamiento. 

Y como ocurrió en sus experiencias anteriores en el extranjero, la morriña futbolística y personal trajo de vuelta a Álex Pérez al fútbol español. Pero su cartelera, lejos de mejorar, se desvalorizó y el defensa fichó por un recién ascendido a Segunda División, la UD Logroñés. En un verano con los plazos cambiados por la pandemia, se incorporó al club riojano en agosto. De hecho, fue su primer fichaje y estaba llamado a ser uno de los líderes del regreso de esta comunidad al fútbol profesional dos décadas después del extinto y mítico Club Deportivo Logroñés. La historia de la pasada temporada aún está fresca: la UD Logroñés descendió, siendo el vigésimo clasificado y el segundo equipo más goleado de la categoría con 53 tantos encajados, uno menos que el CD Castellón de Whalley y los mismos que la UD Las Palmas, el CD Lugo y el Albacete

Álex Pérez UD Logroñés

Imagen de presentación de Álex Pérez con la UD Logroñés.

Álex Pérez y el coste de oportunidad

Tras finalizar del peor modo colectivo, Álex Pérez miró por su futuro y se acogió a la cláusula liberatoria por descenso. A partir de ahí empezó el carrusel de rumores y ofrecimientos que todas las agencias hacen con sus representados. El zaguero fue ofrecido, supuestamente, según diferentes medios, a equipos como el CD Mirandés o el Real Zaragoza. Las opciones se agotaron y con la temporada de Segunda División ya iniciada, Álex Pérez se amarró a la categoría fichando por un CD Lugo necesitado en su demarcación. Pero la exigencia albivermella era y es difícil de corresponder, porque afecta a un defensa con galones, de jerarquía y con ritmo de competición.

En Álex Pérez pueden encontrarse algunas de estas virtudes en diferentes porcentajes, pero por el momento no parece ser el sucesor de jugadores como Miguel Vieira, su ex compañero Peybernes o Frederico Venâncio, entre otros, cuyo aporte fue fundamental para la salvación del equipo albivermello. La situación parece repetirse en la portería, donde Óscar Whalley -ahora lesionado- tiene la responsabilidad de suplir el hueco dejado por Ander Cantero. El caso de Álex Pérez es más acuciante, porque el CD Lugo está acumulando partidos sin formar una defensa con dos centrales naturales. 

Debutó ante el Fuenlabrada, cerca de casa para corroborar lo que se intuía. Su inactividad en verano le está obligando a hacer una pretemporada con el campeonato ya iniciado. Su fichaje está totalmente sometido al coste de oportunidad. Este término económico sirve para referirse a los recursos que se dejan de percibir o que representan un coste por el hecho de no haber elegido la mejor alternativa posible. Y esto suele darse cuando se tienen unos recursos limitados, generalmente de dinero y tiempo, por lo que normalmente se utiliza como sinónimo «el valor de la mejor opción no seleccionada». ¿Cumplirá Álex Pérez con esta acepción o la oportunidad tendrá un coste material para su actual club? Solo él tiene la respuesta.

Ilustración principal de Pablo del Valle. Su reproducción solo está permitida bajo del cita del autor y del medio.

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