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Diego Alende CD Lugo: entre lusco e fusco

por Daniel Martínez Baniela 7 junio, 2021
Diego Alende, central del CD Lugo, ilustrado por Lugoslavia, Pablo del Valle

Con Diego Alende, el central del CD Lugo cedido por el Real Valladolid, he tenido sensaciones encontradas, de sube y baja. Así ha sido también su temporada. No me escondo y reconozco que su cesión me entusiasmó, y que los informes provenientes del Real Valladolid eran más que prometedores. Sin embargo, su temporada ha transitado a arreones entre la irregularidad y la esperanza. Todo esto se entiende un poco más si miramos su DNI y como le ha tocado debutar en una categoría tan complicada como la Segunda. Muchas veces las circunstancias determinan rendimientos, y creo que ese ha sido el caso de Alende.

Partidos jugados30
Minutos jugados2400
Tarjetas amarillas3

Porque no lo ha tenido fácil en el CD Lugo, las cosas como son. Le tocó debutar en Fuenlabrada en el lateral derecho y un error suyo en un despeje a priori sencillo costó un gol. Ese error señalaría el principal punto débil de Alende, cierta tendencia a complicarse en acciones a simple vista triviales. Le pasó lo mismo ante el Albacete, en el penalti que luego falló Jiménez, o en Mallorca donde no logró despejar un saque de banda. En su descargo también hay que decir que veintitrés años es una edad proclive a estos errores y que, a pesar de que a veces cueste, hay que ser comprensivo con un jugador que aún está terminando su proceso formativo.

La temporada de Alende sería de las de «necesita Mejorar», evidentemente. Sin embargo, hay dos aspectos que si se quiere ser ecuánime no se pueden obviar. El primero, su polivalencia. Al central albivermello lo hemos visto en todas las posiciones de la defensa del CD Lugo, ya sea su puesto nativo de central o en ambos laterales, donde cumplió con decencia. Ese valor, la polivalencia en un equipo de plantilla ajustada como la del Lugo, suma muchos puntos. El segundo, su pasión en la defensa de la camiseta. A Alende lo hemos visto sufrir como un condenado a pesar de, no lo olvidemos, ser un jugador cedido. Las imágenes hablando con los jugadores del Rayo durante la última jornada pidiéndoles que bajasen el pistón, o sus gritos de celebración absolutamente genuinos nos hablan de un chaval comprometido al cien por cien con la camiseta albivermella. Su paso adelante como titular en el puesto precisamente de otro compañero que, a pesar de tener más tablas, ofreció un nivel de juego y compromiso más discutible, también es de valorar.

Por todo ello, mi nota para Alende, central del CD Lugo, es un cinco. Uno de esos suficientes raspados que se ponen a los alumnos que tienen capacidades para dar más y que deben servir de toque de atención más que de castigo. Ahora que se rumorea que el CD Lugo podría hacerse con sus servicios es el momento de valorar a un chico que aún puede crecer mucho. Y eso Albés, que lo conoce bien, lo sabe.

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