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El Lugo y las cesiones, un recurso con resultados variados

por Aarón Cabado Vázquez 3 agosto, 2019

Ya han pasado más de siete años desde aquella maravillosa tarde en el Carranza que devolvió al Club Deportivo Lugo a la Segunda División del fútbol español. Así las cosas, el conjunto albivermello afronta su octava campaña consecutiva en la categoría de plata, una suma que le convierte en uno de los clásicos de la división, pues solo Numancia y Alcorcón llevan más tiempo seguido en esta. Desde entonces han cambiado muchas cosas, pero otras siguen siendo iguales: el estatus del Lugo en Segunda División sigue siendo el de equipo de perfil medio-bajo, y el objetivo, como de costumbre, vuelve a ser lograr la permanencia.

El equipo lucense se encuentra inmerso en la confección de su plantilla. Pese a que en los últimos años ha sido capaz de incrementar sus ingresos en ventas, estos rara vez suelen invertirse en fichajes. Las posibilidades de contratación del Lugo se reducen a jugadores libres, a oportunidades de mercado o a cesiones.

En el apartado de cesiones, el Lugo 2019-20 ya ha cerrado dos: la del delantero Carlos Castro y la del centrocampista Jaume Grau. Hasta ahora, entre los jugadores que recalaron cedidos en la ciudad amurallada, nos encontramos casos de todo tipo: desde jugadores que se erigieron en elementos importantes del equipo hasta otros que pasaron totalmente desapercibidos. En cualquier caso, esta forma de adquisición de jugadores ha tenido una relevancia capital para que el Lugo, a lo largo de su estancia en la categoría, haya podido completar su plantilla. A continuación, repasamos quiénes fueron y cuál fue su desempeño con la elástica lucense.

Rennella, Pedraza, Kravets o Lazo llegaron cedidos y triunfaron en Lugo, aunque también hay casos que terminaron en fracaso

Temporada 2012-13: dos éxitos y dos fiascos. Cuatro futbolistas cedidos recalaron en un Lugo recién ascendido. Yoel Rodríguez cuajó una notable campaña que le sirvió como trampolín para asentarse en Primera División, y David de Coz fue indiscutible en el carril diestro, hasta el punto de quedarse tres años más en el Lugo. En el otro extremo, el delantero Fran Sol, que solo anotó un tanto y que ahora milita en el Dinamo de Kiev, y el centrocampista Samuel Galindo, que llegó procedente del Arsenal y se marchó con solo 117 minutos disputados.

Temporada 2013-14: Rennella, clave. El delantero galo llegó cedido al Lugo procedente del Betis con el objetivo de suplir la baja de Óscar Díaz, y aunque no alcanzó las cifras de su predecesor, su paso por Lugo fue muy positivo. Con 13 tantos, la contribución de Rennella fue fundamental para que los de Setién lograsen la permanencia.

Temporada 2014-15: bagaje poco prolífico. Cuatro jugadores llegaron cedidos al Lugo en el verano de 2014. El único que cumplió las expectativas fue Borja Gómez, que se hizo con el puesto habitual de titular en el centro de la zaga. Luis Fernández y Pelayo Novo ocuparon un rol más secundario, mientras que Samu de los Reyes tuvo una participación casi testimonial. En invierno llegó Diego Seoane, que disputó un total de nueve partidos.

Temporada 2015-16: Sergio Marcos como complemento. El centrocampista manchego llegó cedido por el Villarreal, y si bien fue suplente habitual de Pita y Seoane, sí entró con mucha frecuencia en la rotación (33 partidos en total) e incluso en el once (17 titularidades). El otro cedido, Marc Caballé, apenas llegó a jugar.

Temporada 2016-17: póquer de aciertos. Campaña extraordinariamente acertada del Lugo en cuanto a cesiones. Alfonso Pedraza realizó una primera vuelta sobresaliente antes de ser repescado por el Villarreal para mandarlo al Leeds, Jordi Calavera fue dueño del lateral derecho durante todo el año, y Marcelo Djaló se hizo un hueco en el centro de la zaga —posteriormente el Lugo lo ficharía y sacaría 800.000 euros por su venta—. A ellos tres se unió en invierno Vasyl Kravets, que vestiría de albivermello dos temporadas más, además de Damià Sabater. El gran fiasco de la temporada fue la llegada, en calidad de cedido, de Brayan Perea, una de las mayores decepciones que se recuerdan en Lugo.

Temporada 2017-18: más cantidad que calidad. En verano llegaron cuatro futbolistas cedidos: Luis Muñoz, Sergio Díaz, Nico Albarracín y Federico Frydiszewski, si bien ninguno de ellos llegó a asentarse habitualmente como titular. En invierno llegaron José Carlos, Álvaro Lemos, Jaime Romero y Chuli.

Temporada 2018-19: la irrupción de Lazo. La cesión de José Carlos Lazo por parte del Getafe resultó fundamental para que el Lugo consiguiese la salvación, gracias a su excelente segunda vuelta, en la que dio una buena cantidad de puntos al conjunto albivermello. Giorgi Aburjania dejó detalles positivos pero se mostró un tanto irregular, mientras que la cesión de Jona, que se fue del Lugo sin marcar, fue un fracaso estrepitoso. En invierno llegaron Gerard Valentín y Tete Morente, cuya aportación en general fue positiva, además de un Toni Martínez que no tuvo demasiadas oportunidades.   

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