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El Lugo más resultadista

por Denís Iglesias 31 julio, 2016
Tiempo de lectura: 4 minutos

Para algunos, el resultadismo en el fútbol es algo así como una patología que no deja crecer a los equipos. Los convierte en contenedores de jugadores de usar y tirar, destinados únicamente a ganar, sin importar las circunstancias o el objetivo. Para otros es la única forma de avanzar, sobre todo si la entidad se mueve por pura supervivencia. El espectáculo se entrega aquellos que ganan lo suficiente como para ofrecerlo.

En pretemporada, todos estos supuestos tendían a relativizarse. Este período se entendía como un fragmento apto para los experimentos. Un equipo podía llegar al inicio de liga tras perder contra el Torredonjimeno y ser recibido por su afición como si nada pasara. Pero en Lugo hace un tiempo que todo se mira con lupa. El equipo rojiblanco es, con Luis César a la cabeza, un conjunto resultadista hasta la fecha, donde no perder se premia por encima de todas las cosas.

Es una táctica que contenta a la mayor parte de su masa social, que no quiere ver o no tiene la posibilidad de asistir a los partidos de preparación. Abre la página del periódico, ve que no hay derrota, la cierra y se pone a escuchar atentamente toda la rumorología de fichajes, que le preocupa bastante más a estas alturas del verano. Así, la ausencia de derrotas (en los 90 minutos de juego) del equipo rojiblanco tras la disputa de cinco partidos sirve de cordón sanitario para mantener la estabilidad hasta que la plantilla se complete.

Un Boiro ‘Made in Galicia’ para Segunda B

El Lugo tampoco falló en Portonovo ante el Boiro, un partido que pudo presenciar la ‘colonia’ de lucenses que se pasa el verano en la Marbella gallega. Venció a un equipo boirense que está haciendo historia, y que este año vivirá su primer curso en Segunda División B. Para ello está configurando un equipo competitivo, con jugadores experimentados en la categoría de bronce. En la portería, el Pato Guillén, ex del Compostela o del extinto CD Ourense. En defensa, Catú o Jimmy, otros dos ex compostelanistas, misma condición que detenta Manu Rodríguez, llamado a ser el timonel.

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‘Pato Guillen’, en su etapa como jugador del CD Ourense | Foto: Faro de Vigo.

La razón de esta composición está en el banquillo, donde manda Fredi, quien fuera técnico de la Esedé y del Celta B, donde tuvo la oportunidad de dirigir a Pablo Crespo o David Soto, dos de los centrales de un equipo donde también figuran ilustres de la Tercera como Jorge Cano o Herbert. Un equipo de genética casi 100% gallega que al igual que el Somozas o el Coruxo llega a la categoría de bronce con la intención de quedarse.

Fin a las probaduras

Con esa actitud de rebelde modesto, el conjunto de Barbanza plantó cara a un Lugo que se pareció más a su versión liguera. La presencia del canterano Asier fue la única rareza en un once donde estuvo la última incorporación del Lugo, Alfonso Pedraza. Luis César dijo que en Portonovo pondría fin a las probaduras y que empezaría a distribuir los minutos favoreciendo a los jugadores que serán de la primera plantilla a todos los efectos. Aún así, y a falta de los refuerzos que puedan llegar, volvió a coonvocar a Josito, Pedro, Keko o Pedrosa, que apuran sus opciones por entrar en los planes del entrenador de Vilagarcía.

La primera mitad tuvo un claro protagonista: Pato Guillén. El portero aguantó hasta prácticamente el descanso con su portería imbatida. Desbarató varias ocasiones a Joselu. La más clara, un a mano a mano cerca de la media hora de juego. Los jugadores rojiblancos probaron al meta uruguayo desde todos los flancos. El acoso y derribo fructificó cuando el árbitro estaba a punto de indicar el camino a los vestuarios. Iriome y Joselu se invirtieron los papeles y el onubense asistió al tinerfeño para que adelantase al equipo lucense.

El Boiro no se vino abajo con este gol psicológico y sacó pecho en la segunda mitad. Nada más reanudarse el juego Manu Rodríguez consiguió el empate con un disparo de los que le gustan. Fuerte, directo a la escuadra y limpio, frente al que nada pudo hacer José Juan. Poco duró la igualada. Minutos después Carmona fue derribado en el área, concediendo otro penalti al Lugo a esta pretemporada, algo inusual en este tipo de partidos. Campillo asumió las riendas y no falló. Cerró así el quinto capítulo de la preparación previa del Lugo al que el próximo miércoles (19:00 horas) le espera un test importante en el Anxo Carro, en su presentación oficial, donde se medirá al Sporting de Gijón.

Ficha técnica:

Boiro: Pato; Yago, David Soto, Borja, Catú; Marcos, Pablo Pillado, Jorge Cano; Romay, Juanpa y Rubén. También jugaron: Rafael, Rodrigo, Borja Yebra, Jimmy, Manu Rodríguez, Herbert y Pedro.

Lugo: Roberto; Asier, Djaló, Dealbert, Carlos Hernández; Leuko, Seoane, Campillo; Pedraza, Iriome y Joselu. También jugaron: José Juan, Pita, Igor Martínez, Ignasi Miquel, Carmona, Josito, Pedro, Keko y Pedrosa.

Marcador: 0-1, min 45: Iriome; 1-1, min 51: Manu Rodríguez; 1-2, min 58: Campillo (p).

Árbitro: Alejandro Muñiz (Pontevedra).

Incidencias: Amistoso disputado en el Campo de Baltar.

Foto principal: CD Lugo.

 

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