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Extramuros III. Diego Rivas

por Xabier Piñeiro Neira 7 abril, 2016

Fue uno de los Héroes del Carranza, un conjunto de futbolistas a los que nunca se nombrará suficiente en la ciudad amurallada. Resultó clave en la temporada del ascenso (2011-12), la única que estuvo en el CD Lugo, y en la que consiguió ganarse el calor de la grada con sus actuaciones y carácter afable. Fue su mayor luz en una carrera de sombras, pero a la que todavía le faltan capítulos por completar.

Él es Diego Rivas (Narón, 1987), villano para algunos desde que cambió Lugo por Elche, y todavía «uno de los nuestros» para otros. Confiesa que su salida de tierras gallegas fue «la decisión más difícil» que ha tomado. Guarda en el cajón de sus mejores recuerdos el penalti de Manu, «una explosión de alegría enorme». Un baúl que espera agrandar en Nueva Zelanda, país en el que ha acabado este operario del balón, que como tantos otros cayó en el saco de los «abandonados» que supone las Sesiones AFE. A sus 28 años no mira más que al presente inmediato mientras añora los tiempos en rojiblanco.

ETAPA EN LUGO

Tras destacar en tercera y conseguir un ascenso a Segunda B con el Deportivo “B”, te llega una oferta del CD Lugo. ¿Cómo recibes la noticia? ¿Cómo afrontabas ese nuevo reto?

Con mucha ilusión. Para mí era un paso importante el salir de un equipo filial y afrontar un reto en un equipo que había acabado primero la temporada anterior y no había ascendido a  Segunda División por pequeños detalles.

Llegas a un equipo en el que su portero, Miguel Escalona, está asentado como pieza clave. ¿Cómo recuerdas esa competencia? ¿Cómo era vuestra relación?

Dudo mucho que en porterías del mundo profesional exista competencia o relación tan sana como la que mantuvimos Miguel y yo esa temporada. Él era (y es) un portero más experimentado que yo y desde el primer día me ayudó a integrarme en los entrenamientos, en el equipo, comentábamos situaciones de los partidos… Junto con Roberto Valeiro, que es otro fantástico profesional, creamos un grupo de trabajo muy bueno. Evidentemente ambos entrenábamos y competíamos para jugar cada domingo, pero siempre desde el respeto y sabiendo que la mejora del uno conllevaría la mejora del otro y del equipo. Creo que ese trabajo se vio reflejado en los momentos clave de la temporada en ambos porteros.

Una vez comienza la temporada te haces con el puesto de portero titular, aunque Quique Setién siempre intentó hacer jugar a ambos. Empiezas a destacar. ¿Cómo te sentías al ver que las cosas estaban saliendo bien, sabiendo que eras uno de los ídolos de la afición?

Uno se siente con la tranquilidad y la satisfacción de ver que todo lo que se trabaja y se esfuerza tiene su recompensa en la competición. Al final, esa es la diferencia. La competición marca ese puntito extra que te permite disfrutar al ver que las cosas salgan bien. Y te otorga esa confianza al ver que todo lo que te rodea va en la misma dirección y que los objetivos se van cumpliendo.

Todos los jugadores de aquella plantilla con los que hablamos dicen que más que un grupo de jugadores erais un grupo de amigos. ¿Crees que esa fue una de las razones principales del éxito de aquella temporada? ¿Cómo recuerdas aquel vestuario?

Sin ningún tipo de duda. La razón principal fue esa. Nos enfrentamos a clubes con mucho potencial, seguramente con mayor calidad individual que el nuestro, pero aquel vestuario tenía una unión especial que hizo que consiguiéramos cosas que, echando la vista atrás, se tienen que valorar por la dificultad que conllevaba.

EL PROGRESO

Vamos al playoff. Tras la decepción de la temporada anterior, el Lugo vuelve a jugar playoff y la ciudad se vuelca con el equipo. ¿Cómo lo vivíais vosotros dentro del vestuario? ¿Notabais el calor de la gente (en la calle, en el campo…)?

Si, claro. El playoff es como una competición aparte. Todo el mundo sabe que es el momento decisivo, a vida o muerte. En ese momento, la ciudad y la afición se vuelca con el equipo y eran notables las muestras de apoyo cuando salías por la ciudad o antes y después de cada partido. Desde el vestuario se llevaba con una mezcla de esa ilusión que se había creado de nuevo en la ciudad y esa responsabilidad de poder hacer algo histórico para el club y la ciudad veinte años después del último ascenso.

Llegan las eliminatorias, y para ti personalmente, hay luces y sombras. Fuiste protagonista haciendo grandes partidos (recuerdo especialmente el partido de vuelta de la eliminatoria con el Atlético Baleares) pero te pierdes la eliminatoria decisiva por un golpe en un riñón. ¿Cómo recuerdas aquel playoff? ¿Qué sentiste con el penalti de Manu en Carranza?

Lo recuerdo realmente complicado. Mucha gente se acordará del partido de Baleares, o del último partido épico en el Carranza, pero es que, por ejemplo, la primera eliminatoria contra la SD Eibar fue durísima. Al final te das cuenta que en esos partidos lo más importante es competir, cuidar los detalles, ya que estos son los que marcan la diferencia. Muchas veces nos costó llevar la iniciativa de los partidos como estábamos habituados porque el rival también juega, pero en esos momentos es cuando destacábamos como equipo y todo el mundo apretaba los dientes por el compañero.

El penalti decisivo de Manu es una explosión de alegría enorme, seguramente uno de los mejores recuerdos que tenga en toda mi vida profesional.

¿Recuerdas alguna anécdota de la celebración, del viaje de vuelta, del paseo en autobús por las calles de Lugo…?

Podríamos hacer un libro con las anécdotas, pero al final todas se resumen en una alegría enorme. Encontrarte con tu familia en el Carranza, ver el vídeo de la gente en la plaza de Aguas Férreas en Lugo, los días siguientes celebrándolo por la ciudad… Son momentos que quedarán en el recuerdo para siempre. Al final, ver que con tu trabajo consigues ayudar a ser un poquito más feliz a mucha gente… ¿Qué mayor recompensa puedes tener?

SALIDA DEL CLUB

Termina el verano, y recibimos la noticia. “Diego Rivas se va al Elche horas antes del cierre del mercado”. Parecía que ibas a ser uno de los pilares del equipo en Segunda División, pero todo se tuerce. ¿Influyó la llegada de Yoel? ¿Creíste que ir a Elche era un paso adelante en tu carrera? ¿Qué ocurrió?

Bueno, ni mucho menos fue horas antes del cierre del mercado. Yo me marcho a Elche un 25 de julio cuando el mercado no se cerraba hasta el 31 de agosto. De mi salida se ha hablado tanto, y con tan poco conocimiento de causa que da pena ver el derrotero que cogieron las cosas en su día. Sin duda, ha sido la decisión más difícil que he tenido que tomar en mi vida y lo único que puedo decir es que con ella no pretendía dañar a nadie, simplemente aprovechar lo que yo consideraba una buena oportunidad en aquel momento. A partir de aquella decisión, desde el club se hacen declaraciones que en vez de aclarar la situación, la enturbian todavía más y cuando tú, a una afición molesta, sólo le das una versión (tergiversada) de lo que ocurre pues cada uno saca sus conclusiones.

Si algo tenemos en Lugo, es la capacidad de convertir a héroes y villanos en cuestión de días, y de dividirnos como afición. Aunque no fue algo de todo el estadio, ¿Cómo te sentiste cuando volviste al Ángel Carro y se te recibe de aquella forma tan hostil?

Evidentemente no es una situación agradable, pero fue un poco consecuencia de todo lo que había pasado tan solo unos meses antes. ¿Que me hubiera gustado que me recibieran con más aplausos que pitos? ¡Por supuesto! Pero yo de la afición del CD Lugo siempre tendré un recuerdo inmejorable por todo lo que habíamos vivido la temporada anterior.

Como dices, también hay mucha gente en Lugo que entendió mi decisión y todavía a día de hoy me llegan mensajes desde allí y cada vez que me ha tocado volver hay gente que te demuestra su gratitud.

Si tuvieras que guardar un solo recuerdo de tu etapa en Lugo, ¿cuál sería?

La última cena de la temporada. Después de un año increíble, tocaba despedirse porque no sabíamos si volveríamos a coincidir el año siguiente. Fue un momento muy emotivo y yo nunca he vivido nada parecido en un vestuario.

SEGUNDA DIVISIÓN, CAMPUS, SESIONES AFE

Después de dejar el Lugo te embarcas en una aventura que te lleva por cuatro equipos de Segunda División, jugando en Elche, Eibar, Tenerife y Albacete. ¿Qué recuerdos te llevas de toda esa experiencia adquirida tanto en lo personal como en tu evolución como portero?

Los he aprendido a valorar con el tiempo, y creo que cada día que pase lo iré valorando más. Es cierto que me hubiera gustado contar con más minutos y alguna decisión que tomé entonces con el paso del tiempo se vio que no era la acertada, pero el puesto de portero todo el mundo sabe como es y en ese nivel no es fácil hacerse un hueco. Y luego lo que se suele decir pero es completamente cierto, con esa pizca de suerte en momentos puntuales las cosas pudieran haber sido diferentes. A pesar de las dificultades no tengo ninguna duda de que ahora mismo soy mejor portero que entonces, con muchas más experiencias vividas. He tenido la suerte de encontrarme con grandes entrenadores, entrenadores de porteros y compañeros que me han ido aportando muchas cosas. A nivel personal, el salir de tu entorno cercano (antes siempre había jugado en Galicia) te permite enriquecerte en otros lugares, otras culturas, nuevos compañeros… Eso será algo que siempre le agradeceré al fútbol.

MARCA

Al margen de tu trabajo dentro del campo, siempre te mantuviste activo llevando a cabo iniciativas de formación. ¿Cómo fue trabajar con niños que sueñan con ser porteros de élite el día de mañana?

Es algo que me llena mucho. He tratado siempre de hacer cosas fuera de mi tarea como futbolista. He estudiado Magisterio de Educación Física, sigo estudiando CAFD actualmente y el campus era una forma de poder juntar mi pasión por el deporte y el puesto de portero con los más pequeños que creo que están un tanto “abandonados” en su entrenamiento específico. Lo pasan en grande en cuanto les dan algunos estímulos específicos de portero y a algunos después de tan solo 3 días les ves como progresan en pequeñas cosas.

También participaste en las Sesiones AFE, en la que también participaron exjugadores del Lugo como Luismi o Iván Pérez. ¿Cómo valoras esa experiencia?

Muy buena, sobra decir que la labor que llevan a cabo con los futbolistas en dificultades es muy grande. Te sientes respaldado, y esta iniciativa es un gran ejemplo de ello. Son momentos complicados, en los que incluso a compañeros les da cierto reparo asistir. Yo desde el primer momento tenía claro que prefería entrenar, jugar partidos y disfrutar de una experiencia como ésta antes de estar en mi casa esperando una llamada. Además, ves casos de jugadores increíbles, cada uno de los que hemos ido a esta iniciativa de Sesiones AFE tenemos nuestra historia y en muchos casos ayuda el ver que otros compañeros han pasado por situaciones mucho más complicadas que la tuya y que han conseguido seguir adelante.

LA AVENTURA DE NUEVA ZELANDA

Llegamos a enero de 2016. En el Guijuelo no estás disfrutando de minutos y decides que hay que cambiar de aires (llega a sonar el rumor de que el UCAM Murcia te quería para suplir la baja del lesionado Escalona). A los que te seguimos en redes sociales, nos sorprende ver cuál es tu nuevo destino: el Auckland City de Nueva Zelanda. ¿Cómo surge esta oportunidad?

Un agente se pone en contacto conmigo y me traslada la posibilidad del Auckland City. A partir de ahí me informo con jugadores que ya han estado aquí o que conocen a gente que ha pasado por el club y el país antes y todas las referencias son muy buenas. Llevaba tiempo con el gusanillo de intentar jugar fuera de España, consideré que era una buena oportunidad y la verdad que estoy muy contento con la decisión tomada.

Llegas a un equipo entrenado por un español, Ramón Tribulietx, y con una plantilla en la que hay multitud de nacionalidades distintas. ¿Cómo está siendo la adaptación?

La verdad que muy buena, en ese sentido el entrenador ha sido una de las claves, desde el principio me transmitió la confianza que tenía en mi. Hay un jugador español, otro portugués pero que también habla castellano, un argentino… En ese sentido y aunque mi nivel de inglés no es muy alto, me defiendo perfectamente. La gente aquí es muy educada y desde el primer momento me han ayudado en la adaptación.

AUCKLAND 2

A pesar de llevar poco tiempo ya pareces asentado como guardameta titular y tras terminar primeros en la temporada regular, llega el playoff por el título. ¿Cómo ves el fútbol neocelandés en general y el Auckland City en particular en cuanto a calidad, métodos de entrenamiento, afición, infraestructura…?

Hay que tener en cuenta que el fútbol es el tercer o cuarto deporte de un país con cuatro millones y medio de habitantes. El seguimiento no es muy grande aunque sí que es cierto que está creciendo. Esta temporada se han empezado a televisar dos partidos cada jornada y la temporada que viene la liga contará con dos equipos más.  Se están poniendo las bases para crear una liga más competitiva. En el caso particular del Auckland City, el hecho de que Ramón Tribulietx sea el entrenador le ha venido muy bien al club para crecer aportando cosas de su experiencia en España. Aquí el fútbol que predomina es el estilo inglés, muy físico, de mucha velocidad, un tanto alocado, y nosotros somos los que intentamos un poco jugar diferente, un estilo más español de control de la pelota. En cuanto infraestructura de club, me he llevado una grata sorpresa, tenemos mejores medios que muchos equipos de 2ªB y en algunas cosas a nivel de 2ªA.

En lo personal, ¿cómo te estás adaptando a un nuevo país y a un nuevo estilo de vida? ¿Notas muchas diferencias con respecto a España?

Sobre todo en los horarios, aquí todo pasa antes que en España, se madruga más, se come antes, las tiendas cierran antes y se cena pronto. La verdad no es que me haya costado adaptarme porque es un estilo de vida que me gusta. La calidad de vida es muy grande, a partir de las 4-5 de la tarde todo el mundo ha acabado su jornada laboral y le quedan todavía horas de día para disfrutar de su ocio o familia. Lo peor que llevo es el tráfico, creo que el único punto negativo que tiene Auckland.

¿Ves esta aventura como algo puntual, con planes de volver a España o te gustaría hacer carrera allí?

Ya veremos lo que ocurre. La semana que viene comenzamos la competición más importante. La O-League, lo que sería la equivalente de la Champions League aquí en Oceanía, aquí se juega todo seguido durante el mes de abril. Primero una fase de grupos y después las eliminatorias por el título. El ganador accede al Mundial de Clubs de la FIFA que se disputará en Japón a finales de año y es el objetivo principal por el que vine aquí. Seguramente lo que ocurra en el futuro dependerá en gran parte de lo que hagamos en la O-League.

Y ya para terminar, ¿sigues algo al CD Lugo por televisión, internet…?

Sí, por supuesto. Soy bastante activo en las redes sociales y me gusta mucho ver fútbol cuando estoy en casa. Hablo a menudo con amigos que todavía tengo por allí y la verdad que si que estoy pendiente. Desde que he llegado aquí me resulta mucho más complicado el ver fútbol por el tema de los horarios ya que aquí son 12 horas más, pero trato de estar al día. Ojalá consigan realizar un último tercio de liga positivo y que estén peleando por los puestos altos, pero ya se sabe como es la Liga Adelante, muy igualada y hasta el final no se va a decidir nada. Les deseo toda la suerte del mundo.

Foto principal: Web Auckland City FC.
Fotos cuerpo: 1 – El Progreso, 2 – Marca, 3 – Auckland City.
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