Artículos

Una llamada al Gol

por Xabier Piñeiro Neira 13 octubre, 2015
Tiempo de lectura: 2 minutos

Qué fácil es el fútbol, ¿Verdad? Algo tan simple como conseguir que un objeto esférico hecho de cuero y lleno de aire se introduzca en una portería de 2,44 m de alto y 7’32 de ancho, más veces que el rival. Fácil.

Ay, ingenuos.

El gol es el bien más preciado, algo abstracto por lo que se pagan exageradas sumas de dinero. Hay quien nace con el don de conseguirlos y quién deja marcada su vida por el hecho de no haberlos marcado en algún momento concreto, o en la portería que no corresponde. El gol lo es todo. El gol es el poder.

Y sin embargo en Lugo hace tiempo que nos cuesta verle y rezamos porque aparezca más habitualmente de lo que lo hace.

Desde que conseguimos entrar en la Segunda División, fueron muchos los encargados de llamar al gol con la elástica rojiblanca. El primer año el dueño del gol iba a ser Mauro Quiroga y al final fue Óscar Díaz el chamán que lo invocaba, el segundo año lo aseguramos un poco más con Enzo Renella, secundado por un decepcionante Sandaza. El tercer año intentamos hacer un consejo de sabios con Luís Fernández, Lolo Plá y un veterano de guerra como David Aganzo, pero entre los 3 no se pusieron de acuerdo. En Enero hubo que llamar a un delantero argentino que parece sacado del fútbol noventero, pero que resultó efectivo.

La segunda vuelta de Pablo Caballero fue ilusionante en cuanto a sensaciones y números, sobre todo en el tramo final, especialmente con ese gol que supuso el ascenso del Sporting en detrimento del Girona. La pretemporada siguió por el mismo camino, dejándonos ver a un Caballero en plena forma goleadora.

Sin embargo empieza la temporada y el gol parece esfumarse. Caballero se lesiona y tanto Joselu como Pereira, ambos llegados a última hora, no son capaces de reparar el daño. El Lugo, en la jornada 8, es el tercer equipo menos goleador de la categoría con 6 tantos, solo superado negativamente por Mallorca con 4 y Bilbao Athletic, colista, con 5.

Cierto es que esta temporada, por nombres y sensaciones, tenemos la mejor delantera de la historia del club y que el gol debería estar asegurado en cuando Caballero y Pereira recuperen la forma y despierten los automatismos entre ellos, siempre apoyados por extremos goleadores como Ferreiro o Igor Martínez, o el balón parado en el que cualquiera de nuestros 3 defensas centrales se presentan como auténticos especialistas.

Es cuestión de tiempo. Esperemos.

Imagen principal: Óscar Cela, La Voz de Galicia.

Comparte:

1 Comment

Deja un comentario