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Joselu y las circunstancias

por Ramón Rivas 31 agosto, 2015
Tiempo de lectura: 5 minutos

En el fútbol hay demasiada contaminación. Tan mágico es como deporte, tan estimulante como juego, que atrae a una cantidad ingente de personas. A partir de ahí, todos tenemos opinión. Internet, que es una versión bastante mejorada de la barra del bar, ha terminado por completar un cóctel demasiado explosivo en el que cada uno de nosotros contribuimos a encumbrar y enterrar jugadores de un día para otro sin ningún tipo de pudor.

Esto, aunque no lo parezca, creo que puede influir en la carrera de algún que otro futbolista. Tales son nuestras ansias por crear héroes, por personalizar el éxito siempre en nombres y nunca en un colectivo, que a partir del momento en el que un joven prometedor hace su debut profesional, se establece sobre él una presión mediática que suele resultar perniciosa. Se le piden resultados inmediatos a quien no está (todavía) preparado para darlos.

Un jugador todavía desubicado

La trayectoria dibujada hasta el momento por José Luis Moreno Barroso, si tenemos en cuenta las circunstancias de su aparición con el primer equipo del Villarreal, probablemente no haya estado a la altura de lo esperado. Su salto al primer plano deportivo se produce en la temporada 2011/12, donde el cuadro que dirigía Juan Carlos Garrido puso fin a una época de buenos resultados que se remontaba a la llegada de Manuel Pellegrini al banquillo, y terminó por consumar el descenso a Segunda División en una última jornada trágica frente al Atlético de Madrid.

Joselu, que había comenzado el año con el filial groguet en la categoría de plata, compartiendo vestuario con hombres de la talla de Jaume Costa, Iriome, Manu Trigueros o Gerard Moreno, pronto recibió la llamada del primer equipo. Las lesiones de Rossi y Nilmar dejaban al técnico amarillo falto de efectivos, y no tuvo más opción que tirar de la cantera. Así, el ariete onubense gozó de la oportunidad de disputar 11 partidos en Primera y de enfrentarse en Champions League nada menos que al Nápoles, al Manchester City y al Bayern de Munich. Mientras tanto, anotó once dianas con el Villarreal B en sus 29 apariciones, aunque no pudo evitar bajar a Segunda B al verse arrastrado por el descenso del submarino amarillo.

Sin embargo, y contrariamente a lo que cabía esperar, la directiva encabezada por Fernando Roig decidió no dar oportunidad a los jugadores jóvenes. Para asegurarse su regreso al primer nivel, tiraron de chequera e incorporaron a jugadores con experiencia y veteranía, que sin duda ofrecieron resultados satisfactorios desde el primer minuto: Mellberg, Javi Venta, Farinós, Uche, Jonathan Pereira, Fernando Cavenaghi o Wálter Pandiani son sólo algunos de estos casos.

 Joselu, sabedor de que no contaría con minutos en Castellón, decidió salir cedido rumbo a Córdoba. A pesar de que el proyecto verdiblanco era realmente ambicioso, la temporada no marchó según lo esperado, y un pobre 13º puesto fue su único logro al final de la misma. El de Cartaya, a nivel particular, tampoco encontró el éxito. La brutal competencia en una pobladísima delantera, que por aquel entonces ya contaba con Patiño, Xisco o Vincenzo Rennella, no le permitió consolidarse como titular y no fue capaz de anotar más de 3 goles en las 26 ocasiones en que se enfundó la casaca cordobesa.

Una vez finalizó su cesión, Joselu se volvió a encontrar las puertas del Villarreal cerradas. No había sitio para él en la que había sido su casa hasta el momento, y con la carta de libertad en la mano regresó a Andalucía. Un nuevo proyecto pensado para ascender, esta vez en Huelva, lo acogió con los brazos abiertos. Sin embargo, y aunque personalmente firmó una buena temporada (8 goles y titular indiscutible durante todo el curso), el Recre se quedó a las puertas del playoff. Ni Linares, Arana, Álvaro Antón, Jorge Larena o Morcillo fueron capaces de mitigar la decepción que reinaba entre los hinchas del decano allá por el verano de 2014.

Joselu, celebrando un gol frente al Lugo.

Joselu, celebrando un gol frente al Lugo.

Como si el maleficio le persiguiese, fue de nuevo un proyecto de ascenso frustrado el que puso sus ojos sobre el menudo delantero onubense. Como si el maleficio le persiguiese, volvió a ser un fijo en los onces y volvió a firmar unas cifras insuficientes. 5 goles y otras tantas asistencias no bastan para un delantero que por calidad se impone a Xisco, Fofo, Marko Scepovic y Abdón Prats (este año la va a romper con el Mirandés). Con tan sólo 24 años, y parte del crédito que un día tuvo perdido por el camino, Joselu llega a la ciudad de la Muralla para redimirse. No creo, ni mucho menos, que estemos hablando de un jugador defenestrado que viene a dar sus últimas patadas a un balón aquí. No es el caso.

Muy complementario con Pablo Caballero

Queda claro, por mucha confianza que se haya depositado en Pedrosa, que no podemos encarar una temporada completa con el susodicho y Caballero como únicos puntas de lanza. Esta misma semana hemos visto al argentino entrenando al margen por molestias físicas y disputar los 90 minutos el sábado, y desde luego esa no es una situación que se deba dar con frecuencia. Las cifras son apabullantes en este caso, y no cabe duda de que el ex de Rácing de Avellaneda será la primera opción para Luis Milla, pero Joselu puede aportar muchísimo ya sea saliendo desde el banquillo o actuando como segundo delantero.

A pesar de ser un rematador nato, su baja estatura y movilidad le permiten caer a banda para apoyar a los centrocampistas al tiempo que crea un espacio idóneo para que lleguen futbolistas desde segunda línea. En este aspecto, hombres muy directos como Iriome o Igor Martínez se pueden ver bastante beneficiados y aumentar sus cifras anotadoras, lo cual sería realmente interesante. En caso de actuar con dos puntas, el de Cartaya aprovecharía que Caballero supone una referencia para los centrales, y sabría moverse con libertad por la frontal del área. Su intuición con los rechaces y su don para rematar centros laterales de primeras sin duda serán una variante ofensiva más, y lo cierto es que puede resultar muy productivo para el Club Deportivo Lugo.

Sus antecedentes son conocidos, y en las manos del cuerpo técnico está la posibilidad de sacar lo mejor de este futbolista. Nadie duda de que le sobran condiciones para ser resolutivo, pero no será sencillo saber dotarlo de un escenario que le beneficie. Sólo el tiempo dirá si se acertó con su incorporación o si Joselu será uno de tantos jugadores intrascendentes que en estas últimas temporadas vistieron la rojiblanca. Todo depende de las circunstancias.

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