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Time goes by so slowly…

por Daniel Martínez Baniela 8 mayo, 2015
Tiempo de lectura: 4 minutos

“En la tardanza dicen que suele estar el peligro.”

                                                                                                              Miguel de Cervantes.

Siempre he dicho, para definir a Lugo como ciudad, que es un lugar donde nunca pasa nada, y que incluso cuando pasan cosas, estas ocurren a cámara lenta, como si tuviesen la delicadeza de hacerlo así para que los cambios no nos pillasen con el pie cambiado. En todos los años que llevo viviendo en Lugo, y ya son unos cuantos, recuerdo como hecho más trascendente el ascenso del CD Lugo a Segunda. Así, de repente, a lo loco, sin que nadie se lo esperase del todo y que, cuando al final sucedió, cuando Manu metió aquel último penalti, nos cogió a todos, interiormente, un poco a contrapié, descolocados ante aquel cambio tan repentino que veíamos venir pero que, como buenos gallegos (en mi caso, gallego asimilado), no nos queríamos creer, no fuese a ser el demonio y al final se malograse todo, y bien cerca que estuvo en aquella tarde del Carranza.

Me enrollo. Decía que aquí las cosas pasan como a cámara lenta, con calma, en parte porque no nos gustan las prisas, el correr, y somos más del vísteme despacio que tengo prisa. Y ojo, que eso no tiene que ser malo, la fabada se hace a fuego lento (soy asturiano, sé de lo que hablo) y el cochinillo necesita de muchas horas al horno para que salga bien rico y crujiente, pero en otros casos la tardanza hace que el puchero se queme y la chuleta se pase. Cada cosa tiene su tiempo y cada tiempo, su afán. Y en el CD Lugo, y concretamente en su never ending story particular con la compraventa de acciones, los tiempos se están alargando, para bien o para mal, no entraré a valorar eso, más de lo necesario, lo recomendable y lo deseable. Se nos van a pegar las lentejas.

Y no es que yo tenga especial interés en que el actual Consejo de Administración, con Bouso a la cabeza (prometo que mi próximo articulo tratará sobre el presi), Mouriz o Setién, dejen su sitio a los nuevos, más bien al contrario. Si por mi fuese, que siguiesen todos ellos en sus puestos hasta que ellos quisiesen, que bien se lo han ganado. Pero las cosas no funcionan así, la meritocracia no se lleva y las decisiones, legales y empresariales, son las que son. Habrá nuevo consejo, habrá (ay) nuevo presidente y habrá también nuevo entrenador. Así son las cosas y así se las hemos contado, que decía Luis Mariñas, qepd.

El caso es que el Lugo sacó esta semana un comunicado en el que modificaba la fecha de la Junta Extraordinaria de Accionistas, posponiéndola para el 10 de Junio, cosas de la Ley. El 10 de Junio, pues, se elegirá el nuevo Consejo del CD Lugo. Entiendo, y ya es mucho suponer tal y como están las cosas, que para esa fecha Saqués ya habrá pagado el kilo seiscientos mil napos que tiene que poner “en tó lo arto la mesa”, que diría Lopera, para hacer efectiva la compra de la mayoría accionarial del Lugo, con fecha límite del 20 de Mayo, y que el nuevo Consejo será el resultante de los deseos del empresario del frío industrial. Todo esto, claro, si no surge ninguna cosa rara que cambie los tiempos o el curso de los acontecimientos, que tal y como están las cosas todo puede ser.

Esto hace que, con los plazo actuales en la mano, el nuevo Consejo comenzará a trabajar, como pronto, el 11 de Junio. Sin entrenador, sin tratar, a priori, la renovación de los jugadores que terminan contrato, sin una pretemporada planificada, sin conocer los cambios que a buen seguro habrá en el club a todos los niveles y sin un solo fichaje cerrado, a no ser que Mouriz deje algo atado, cosa por otra parte también espinosa, ya que no sé hasta que punto los nuevos aceptarán encontrarse decisiones tomadas. En una palabra: caos.

Caos, sí. Porque el fútbol no espera por nadie (por esperar por Bastón acabamos fichando a Aganzo, valga como ejemplo) y lo que se desea en Agosto hay que tenerlo planificado en Mayo, porque si no vas a tener que alegrar en Enero lo que estropeaste en Julio. ¿Te va a venir un entrenador que sabe que la plantilla será, en ese momento, de cuatro o seis jugadores? ¿Cuántos jugadores de los que acaban contrato te van a esperar para renovar? ¿Y los que tienen contrato pero reciban una oferta de otro equipo? Mala cosa tanta interrogación.

Lo lógico sería pensar que Saqués ya tiene pensado quienes serán los integrantes de su Consejo, quien su director deportivo y este, si sabe lo que hace, tendría ya apalabrado entrenador y algún jugador, o al menos una idea general de lo que será el CD Lugo 2015-2016. Pero, si ya tienen una idea general de lo que van a hacer, ¿por qué no se sabe nada? ¿No sería más lógico salir y contarlo, intentar convencer a una afición que tiene tan en contra, de que hay un proyecto serio detrás?

Ya lo cantó Madonna en aquel tema (que no temazo) llamado “Hung Up”, time goes by so slowly, y no le faltaba razón. A veces, el tiempo pasa muy rápido, y no siempre por motivos alegres. Que se apliquen el cuento los nuevos que vengan. Tic, tac, tic, tac…

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