Crónica

Crónica del CD Lugo 1-0 AD Alcorcón (3ª ronda de Copa del Rey)

por Javier Folgueira Lozano 18 octubre, 2018

Se aprecia cierta mejoría en el enfermo, pero el pronóstico sigue siendo reservado. Al igual que en la última hora de juego de Tenerife, se ha empezado a apreciar en la primera parte del partido de hoy ciertos síntomas reconocibles en la convalecencia del CD Lugo. El retorno al esquema de los últimos 6 años, el 4-2-3-1, tal vez no haya supuesto una mejoría exagerada en cuanto a vistosidad del juego, pero al menos se recuperan algunos viejos (y buenos) hábitos, como el control de balón y un juego más combinativo.

Además, los jugadores parecen saber mejor qué hacer sobre el campo. Y eso que algunos estaban fuera de lugar, como en el caso de Vieira, que ocupó el lateral derecho para darle un prudente descanso a Campabadal, realizando una muy buena tarea en ese puesto. Su actuación fue una de las mejores noticias de la noche, justo por detrás de la de Varo, que demostró que si hay un puesto en el que vamos sobrados es en la portería, con dos grandes porteros, con grandes reflejos y que ofrecen seguridad. Clave ambos para el pase a la siguiente ronda.

Sin embargo, ni mucho menos todo fueron buenas noticias. La afición venía con los nervios de punta de las jornadas anteriores, y dispuesta a pagarlo con el primero que fallara. Al final, los receptores de las pitadas fueron los “sospechosos habituales”. Por el motivo que sea, hay jugadores que caen en gracia y otros no, y algunos como Bernardo, Sergio Gil o Campillo son objetivo prioritario cada vez que juegan el balón en horizontal o hacia atrás, mientras otros tienen cierta bula, como ocurre con el partido de Azeez hoy, que pese a pasar por el campo sin pena ni gloria no recibió tantos abucheos como otros compañeros. Réditos de su gran temporada del año pasado, imagino. Ya lo hemos dicho en otras ocasiones, pero toca repetirse: las críticas, tras el partido. Los insultos a los jugadores propios no van a mejorar su rendimiento sobre el campo, si no más bien todo lo contrario.

Lo cierto es que se vieron prácticamente dos velocidades sobre el campo. Algunos jugadores realmente daban impresión de querer ganarse el puesto, jugando a muy altas revoluciones (con mayor o menor acierto). Fue el caso de Varo, Escriche, Sergio Gil, Muñiz o Luis Ruiz (que hoy sí subió por banda como nos gusta en varias ocasiones). Por contra, hubo quienes parecían circular a menor velocidad que sus compañeros. El caso más obvio: Jona, que sigue bastante perdido desde su llegada al equipo.

…primera parte que aún no llega al nivel del Lugo de años anteriores, pero supuso sin duda una mejoría respecto a las últimas jornadas de liga

En resumen, una primera parte que aún no llega al nivel del Lugo de años anteriores, pero supuso sin duda una mejoría respecto a las últimas jornadas de liga. Un pasito pequeño en el buen camino.

Curiosamente, otro viejo hábito que recuperamos hoy fue el de jugar mejor que el rival en la primera mitad, pero sin llegar a tener ocasiones claras más allá de un gran lanzamiento de falta de Muñiz. 0-0 al descanso y mejores sensaciones, aunque sin motivo para la euforia.

En el descanso, sin embargo, todo cambió. Curiosamente, devolver a Vieira al centro de la defensa dando entrada a Iriome en el lateral resultó en una mejoría en ataque para el Alcorcón, que encontraba más espacios a la espalda del tinerfeño que en la primera mitad con el portugués. A fin de cuentas, un defensa es un defensa, incluso fuera de su posición.

La tornas de la primera parte cambiaron totalmente y los alfareros recuperaron el control del encuentro, aunque igual que en la primera mitad, sin ocasiones claras.

Hasta en 5 ocasiones evitó Varo que se pusiera por delante en el marcador el Alcorcón

Sin embargo, Cristóbal Parralo no tenía ninguna intención de jugar una prórroga que desgastase a sus jugadores y pusiera en peligro la buena marcha en liga, así que metió toda la pólvora en el campo, con dos cambios netamente ofensivos: Víctor Casadesús y Dorca. Toda la artillería sobre el terreno de juego se hizo notar, pero apareció uno de los héroes del partido: hasta en 5 ocasiones evitó Varo que se pusiera por delante en el marcador el Alcorcón, que dominaba por completo a los lucenses.

Otro signo de mejoría local fue que ambas mitades terminaron en el área rival

Con esto se llegaba al tiempo de descuento y parecía irremediable otra media hora de prórroga que ninguno de los dos equipos quería, pero otro signo de mejoría local fue que ambas mitades terminaron en el área rival, en ambos casos con sendas faltas. En la primera, a punto estuvo de anotar Muñiz y en esta, Escriche cazó en el 92′ un rechace y evitó el suplicio de aguantar otros 30′ bajo la lluvia, cada vez más intensa. Otra buena noticia. Aunque lo de Escriche no es noticia ya. Entre los delanteros con que cuenta el CD Lugo este año, hay dos que aportan más que el resto en sus campos respectivos: Herrera en cuanto a pelea y capacidad para bajar y retener el balón y Escriche en cuanto a velocidad y gol. Estoy deseando ver a Escriche de 9 desde el inicio, porque por muchos otros factores que aporten sus compañeros, a fin de cuentas la clave de un delantero centro es el gol.

En resumidas cuentas, se ven “brotes verdes” esperanzadores, pero habrá que confirmarlo el próximo domingo a las 18:00 contra un rival directo, el Nàstic, que peleará bastante más el partido que hoy el Alcorcón. Mientras, a hacer cábalas con el posible rival de dieciseisavos, que será un 1ª. Los favoritos de la afición (al menos en twitter): Celta y Athletic.

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