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Todo fluye, nada permanece

por Denís Iglesias 8 mayo, 2018
Álvaro Lemos es atendido durante un momento del partido

Haber ido siempre por Humanidades priva a uno de cualquier tipo de prestación científica. Los números son letras enrolladas. La contabilidad una habilidad del Excel. Y las reacciones químicas, materia de Hogwarts. Eso sí, por el contrario sabes un montón de locuciones latinas. Con 15 años pueden serte útiles en un debate acalorado para desarmar al rival, pero con el paso del tiempo ves cómo se convierten en pasto de redes sociales o de tatuajes: “Facta, non verba”, “Si vis pacem parabellum”, con el “Carpe diem” como dicho latino rancio por excelencia. A pesar de ser ultrajados, todavía hay alguno que ha resistido al paso de los siglos. 

Entre los elegidos está el “todo fluye, todo cambia, nada permanece” del filósofo griego Heráclito de Éfeso. La cita continúa con un razonamiento del autor, que afirma que no se puede descender dos veces por el mismo río, porque, en la segunda vez, ni el río ni uno mismo son lo mismo. El Lugo alcanzaba este pasado fin de semana la permanencia en Segunda División, que le permitirá disfrutar de la séptima temporada consecutiva en el fútbol profesional. Pero cada salvación necesita una lectura independiente.

Tras asentarse en Segunda División, al Lugo le queda desafiar el discurso oficial e intentar asaltar un año los ‘playoffs’

Primero, cabe poner el rendimiento numérico de esta plantilla en contexto. El objetivo fundamental ha llegado con varias semanas de antelación. La categoría es una montaña rusa emocional en la que una gran nómina de equipos históricos intenta reescribir su existencia. Lo hacen con presupuestos y masas sociales mayores a las del Lugo, por lo que siempre es meritorio ver a la nao albivermella asentarse en estas aguas revueltas. Pero casi todos los años hay un equipo que altera ese discurso oficial y se hace un hueco entre los aspirantes a ingresar en Primera División. Eibar, Girona y este año Huesca son muestras de ello, aunque diferentes en cuerpo y forma. Nunca se le ha pedido al conjunto de la ciudad amurallada que ejerza de revelación hasta el final, pero ejemplos existen como para que la permanencia sea el principio de algo más.

Problemas estructurales por resolver

Esta tampoco ha sido la temporada de los playoffs aunque es en la que más se ha soñado con ellos, una motivación que han vivido los 3.000 de siempre. Ni con el equipo en la zona alta durante toda la primera vuelta se ha visto el Anxo Carro con un lleno insinuado. Más allá de lo deportivo, el CD Lugo sigue teniendo un problema estructural y de convocatoria que daría para un serial, con capítulos dedicados a la incomunicación provincial, la falta de vinculación con el grueso de la plantilla, el silencio histórico al que ha sido sometido, el peso del baloncesto…

Y a pesar de todo te quiero, como rezaba Sabina. El despertar de la afición en los más jóvenes de la ciudad y la normalización de los símbolos del club en los bares y otras instituciones sociales sirven como motivos para seguir creyendo. De lo contrario nos habríamos pasado a la petanca por radiocontrol. Por supuesto, con todas las horas que le echamos a esto, nosotros seremos los últimos en tirar la toalla.

El Lugo vive su mejor momento histórico cuando el fútbol atraviesa una crisis de identidad en favor del mercantilismo

El Lugo vive su mejor momento histórico cuando el fútbol atraviesa por su mayor crisis de identidad. Es difícil crear un ADN cuando lo que pide el fútbol profesional es una marca blanca con su logo, sus eslóganes vernáculos y sus promociones de 2×1 de las que sacar tajada. Pero seguro que el descenso del Deportivo ayudará, aunque sólo sea por contraposición, a moldear la identidad de este club.  La permanencia también hay que entenderla en un contexto zonal, no sólo de categoría o interno. La propia caída en desgracia del conjunto coruñés puede hacer que durante algunas jornadas el CD Lugo sea numéricamente el segundo equipo de Galicia. Entonces así alguno empezará a valorar el momento actual. Porque desfilar por la orilla de Riazor sabiendo que ahí jugará tu equipo impone y pone.

Un nuevo estilo que permanezca

El panorama más cercano revaloriza el sentido de esta permanencia. Al estado quejumbroso del Deportivo hay que unirle el de un Racing de Ferrol que camina hacia Tercera, un Pontevedra que intenta evitarla, un Compostela que busca volver a Segunda B… Y una UD Ourense, nacido de las cenizas del CD Ourense que, como el filial del CD Lugo, intenta alcanzar el fútbol nacional. Todo fluye, todo cambia y nada permanece. Por eso esta salvación ya matemática debe servir de impulso para apuntalar la espina dorsal del equipo, empezando por su entrenador: Francisco, quien a pesar de los altibajos ha demostrado tener umbral de dolor y dotes de mando para revertir la situación cuando fue necesario. Basta recordar el inicio de temporada, en la que el equipo tardó en ganar y hasta en anotar. Algunos ya preparaban su nicho cuando él ni siquiera había nacido.

El Lugo necesita volver a ser un estado reconocible como en la época de Setién

Ahora la permanencia tiene que ser estructural. Tras entender que una entidad deportiva no se puede gestionar como una compañía manufacturera, la directiva de esta SAD ha de ampliar el discurso de esta campaña. El Lugo necesita volver a ser un estado reconocible como lo fue en la época de Setién. Nadie necesitaba ver al equipo matando gigantes porque todos eran conscientes de qué era capaz éste. Francisco es joven y está rodeado de jugadores que aún lo son más. Las experiencias de Getafe y Girona esta temporada han vuelto a demostrar que la paciencia en lo que funciona mejora cualquier efecto mediático.

El reto está ahora en imaginar que el Lugo no es sólo un trampolín para la fama o un reformatorio, sino un correcto equilibrio entre veteranos, promesas y base. Que el jugador que firme por el club no venga para mantener su patrocinio con una marca de zapatillas y entiendan a una grada caprichosa como ella sola pero que sin embargo sabe agradecer el esfuerzo. Este reto es mayor que el de la permanencia. Porque cualquier sistema, para ser válido, debe transformarse y avanzar con la historia. Río famoso y cercano tenemos, ahora sólo falta que todos quieran bañarse en él las veces que haga falta.

Foto: LaLiga123.

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1 Comment

J. Méndez 8 mayo, 2018 at 11:32

Estoy d acuerdo en la mayoría d lo q expones. Referente a tiempos pasados y reconociendo la labor a nivel deportivo d Setién, eso ya es historia pasada y ya no nos sirve para q el club siga creciendo.
En el tema baloncesto, esto es otro debate. Pregunto ¿sin mamá Dipu. q futuro tendría? O lo q es lo mismo, sinel dinero d todos q?. Tiempo habrá para hablar d esto

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