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Mi novio es un zombi

por Colaboración 11 marzo, 2018

Por Toni Cruz, locutor en Cope Córdoba y colaborador de ABC Córdoba

“Sus dientes no son blancos, solo tiene tres/ su piel es transparente y verde a la vez”. El Córdoba, queridos amigos lugoslavos, ha encajado en los 29 partidos que ha jugado 53 goles, que son veinte más que los que habéis padecido vosotros. Le cuesta un mundo defender a pesar de contar con uno de los mejores porteros de la categoría –Kieszek, además, es un consumado parapenaltis- y de haberse reforzado con un central de garantías como Aythami (es un milagro curioso que esté aquí y no en otros destinos más aparentemente atractivos). Tampoco suspende Edu Ramos, que es el único centrocampista con un rendimiento aceptable de los que sobreviven del comienzo de la temporada y que actúa como sostén del equipo. Con Sandoval compiten algo, una virtud que apenas había aparecido en momentos muy puntuales por la falta de carácter de los jugadores de la plantilla.

“Somos inseparables y veo muy probable llevarle al altar”. En el otro lado del campo, por el contrario, no nos va tan mal. Guardiola es el segundo mejor anotador de la categoría -15 lleva- y además es de esos futbolistas inteligentes que sabe caer a bandas para hacer mejores a sus compañeros. Todo lo que está logrando esta temporada se lo merecerá por su esfuerzo en verano, ya que partía como teórico suplente de Jona (vaya tela de delantero, por cierto). Al margen del jumillano –que no balear- el resto de argumentos ofensivos del Córdoba se centran en el colombiano cedido por el Betis, Narváez, que ya ha metido dos y que interviene poco porque tampoco lo necesita. No estarán ni Javi Lara ni Jovanovic, por lo que casi seguro Alfaro y Aguza (o el joven Álvaro Aguado) tendrán un hueco en el once. ¿Reyes? Sí, Reyes. El del Madrid, Arsenal, Sevilla, Atlético, Espanyol… No está muy claro por qué está jugando en el Córdoba y tampoco está en forma para el fútbol profesional, pero su zurda es la mejor con diferencia de la división. En Alcorcón regaló la victoria enviando una falta al lugar más peligroso del área. Lo mismo el domingo es titular.

Imagen del Lugo – Córdoba de la ida. | Foto: LaLiga.

Que el club haya cambiado de propiedad en enero ha hecho que a muchos les haya vuelto a entrar ganas de ver a su equipo”.

“Siempre viste de blanco/ y le sienta muy bien/ nunca lleva zapatos/ él sabrá porqué/ somos inseparables/ ya conoce a mis padres/ él es feliz y yo soy feliz”. En El Arcángel habrá en torno a 19 o 20 mil personas para ver el Córdoba-Lugo. ¿Estamos locos? Probablemente. Que el club haya cambiado de propiedad en enero ha hecho que a muchos les haya vuelto a entrar ganas de ver a su equipo. Si a eso se le suma que cada abonado haya podido sacar dos entradas a dos euros y que en esta ciudad el drama guste más que la comedia, pues… así se entiende un poco más. De todos modos, el himno -el nuestro- suena estupendamente bien siempre. Con más o menos gente. Ambiente habrá seguro.

“Mi novio es un zombi/ es un muerto viviente/ que volvió del otro mundo/ para estar conmigo/mi vida ya tiene sentido/ recuperé el amor perdido/ intacto pero podrido”. Lo bueno de vivir muerto durante meses es que llega un momento en el que o bien no sientes nada o bien te das cuenta de que no tienes nada que perder. Estar a ocho de la permanencia a menos de tres meses del final de la competición conduciría a la depresión a cualquier aficionado sensato, pero aquí se mira más que hace dos semanas se estaba a trece (catorce con el golaveraje) y que, ¡qué cojones!, lo mismo podemos ascender a Segunda sin volver a Segunda B.

Así que, bueno, si pensando en el domingo estáis confiados por lo malo que es el Córdoba tenéis motivos para hacerloJoujoujou (risa malvada de zombi).

 

Foto principal: Valerio Merino (ABC Córdoba).

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