Entrevistas

Sol naciente

por Denís Iglesias 26 enero, 2018
Fran Sol, durante el partido ante el AZ Almark, junto a los aficionados del Willem II | Foto: Willem II

Esta entrevista debería haberse publicado hace meses. Se realizó días después de que Fran Sol (Madrid, 13 de marzo de 1992), quien fuera jugador del CD Lugo, recibiera la mejor noticia de su vida: las pruebas que le habían realizado revelaban que no tenía cáncer. Cuando mandé la solicitud de entrevista al Willem II, su actual equipo, nunca pensé que un proyecto como Lugoslavia recibiría una respuesta positiva del club profesional holandés, a sabiendas de todos los gambeteos que se han de realizar para acceder a los equipos de la Segunda División española.

Sólo unas horas después de poner el correo en la bandeja de salida tenía el contacto de Fran Sol. En su perfil, una foto en la que aparecía junto a los hinchas del Willem II durante el partido ante el Az Alkmaar, el encuentro que se disputó después de conocerse el diagnóstico satisfactorio. La conversación duró lo que tuvo que durar: media hora. Exenta de tópicos y con una naturalidad pasmosa difícil de afrontar.

¿Cómo cojones se habla del cáncer sin caer en tópicos? Durante este tiempo Eduardo ‘el Toto’ Berizzo ha sido operado con éxito de su cáncer de próstata. También fue despedido del Sevilla en uno de los movimientos más incomprensibles que el fútbol ha vivido. Yeray, el jugador del Athletic Club, ha vuelto a jugar tras superar por segunda vez un cáncer testicular, el mismo que ha esquivado en la última curva Fran Sol. También durante estos meses, la compañera con la que he pasado más cursos a lo largo de mi vida escolar ha seguido con su particular lucha contra un tumor.

Es 2018 y todavía me acuerdo de Luboslav Penev, quien en 1994 fue diagnosticado de un tumor en su testículo izquierdo. También de Molina, al que le pedí un autógrafo en el Élide de Aguas Férreas poco antes de que se le encontrara un tumor similar. Durante más de una década tragué capítulos sobre el cáncer como si fuera la peor serie de mi vida. De boca de mi madre, que por estar a mi lado en Lugo, pidió el traslado a la única planta que había disponible: oncología. En un entorno donde la muerte se desliza por los pasillos a todo tren y sin preguntar.

Antonio Agredano: “El cáncer no es una lucha porque la muerte no es una derrota. Hay que desechar la metáfora y encontrar un lenguaje propio”

Pese a esa forzada familiaridad, esta pesadilla me resulta indescriptible. Y siempre me he negado a tratarla con coletillas o con lamentos pasionales. Esta semana he rebuscado en todos los periódicos para saber cómo se había tratado el diagnóstico del cáncer de próstata de Berizzo. Me parecieron un calco los unos de los otros, tratando el horror con un manual de estilo casi folletinesco. Pero entonces encontré un artículo en El Mundo de Antonio Agredano y su introducción me convenció de pleno. “El cáncer no es una lucha porque la muerte no es una derrota. Hay que desechar la metáfora, encontrar un lenguaje propio, un camino que nos devuelva a la normalidad. La enfermedad llega inesperada, eso sí, ya sea en el sofá del hogar o en la primera página de un periódico. Ya sea en la intimidad familiar o en la poblada grada de un estadio”.

Así que el único modo que he encontrado para trasladar la historia de Fran Sol y lo que vivió en una semana fatídica es transcribir literalmente la conversación telefónica que mantuve con él. Con sus tacos y sus preguntas, a veces intrusivas, a veces inconexas. Con sus repeticiones y fallos. Sin aditivos y juegos de palabras.

Para entender a grandes rasgos la cronología: a finales de octubre, a Fran Sol se le detecta un problema testicular. Una semana después, tras una operación, se produce un milagro estadístico y el jugador del Willem II recibe un diagnóstico favorable: no tiene cáncer. Toda esa semana, diferentes cabeceras afirman que sí padece un tumor, sin tener en cuenta la evolución y el proceso al que está siendo sometido el jugador.

Esta entrevista está realizada a principios de noviembre, justo después de que el ex delantero del CD Lugo reciba el diagnóstico menos esperado.

-Sé que esta pregunta puede resultar tópica en cualquier otra circunstancia, pero no hoy… ¿cómo estás?

Bien, por suerte de maravilla. Veo el mundo de modo diferente. El día a día es lo que importa y no se puede pensar tanto en el futuro. No sabes nunca lo que va a venir…

-Entiendo que el tiempo cambia cuando vives la semana más larga de tu vida… ¿Cómo fue el proceso?

Mi mujer y yo fuimos a hacernos un control rutinario por el tema de la fertilidad. Ella se hizo las pruebas. Yo también y no noté nada. Estaba fenomenal, pero… Pero me detectaron una mancha negra en el testículo. El médico dijo que había que operar cuanto antes. Que eso era un tumor… Dijo que estudiarían el caso, pero que vamos, que tenía muchísimas posibilidades de que eso fuera un tumor maligno. Me operaron y lo analizaron. Una semana después recibí los resultados, esperando lo peor. Y no… No fue así. El doctor me dijo que era un gran afortunado. Era una simple mancha. En menos del 5% de los casos sucede eso. Vamos, que había tenido una suerte bárbara.

En menos del 5% de los casos sucede lo que me pasó a mí. Vamos, una suerte bárbara

-¿Cómo es la sanidad en Holanda?

Un poco diferente. Tienes que pagar. Todo el mundo tiene que hacerlo. Hay diferentes niveles y coberturas y depende de lo que contrates tienes todo incluído o no. Es como una sanidad privada, pero obligatoria.

-Supongo que habría sido mejor vivir este proceso en casa…

Se lleva mal estar fuera. Cuando estás a tantos kilómetros es más complicado soportar este tipo de procesos. Da pánico.

-¿Y cuándo crees que podrás volver a jugar?

Depende de mí. Entre una semana y diez días tardaré en incorporarme.

Fran Sol se demoró algo menos de un mes en volver a los terrenos de juego. Durante ese tiempo cualquiera se temía lo peor. Un resultado en falso. Una recaída. Algo que queda en la recámara de las pruebas. Cuando uno tiene tan cerca esta tragedia, piensa que nunca estará de todo limpio. Fran Sol fue titular ante el Sparta y sólo se perdió los partidos ante el Ajax y el AZ Alkmaar (ambos se saldaron con derrota).

-¿Cómo le contaste a tus compañeros de vestuario que podías tener un tumor?

Fue justo después de un partido de la KNVB Beker (la Copa Holandesa). Un miércoles. Entre el martes, cuando recibí la noticia de que podía tener un tumor; y el jueves, cuando me operaron. Preferí esperar a contárselo tras el partido.

-Dios, pero con la cabeza dándote vueltas, ¿por qué jugaste ese partido? ¿Cómo cojones lo hiciste?

Jugué porque se me vinieron pensamientos a la cabeza del tipo: ¿Y si es mi último partido? ¿De verdad me voy a quedar en casa llorando? No mira, mejor me voy allí, juego y disfruto de lo que más me gusta. El martes, cuando me lo dijeron, ni se me pasó por la cabeza jugar, pero el miércoles por mañana, hablando con mi mujer, me lo pensé mejor… Mira, voy a jugar. Tuvimos la suerte de ganar (2-1 ante el Heerenveen de Martin Ødegaard, en segunda ronda).

El miércoles, justo antes de que me operaran, jugué un partido de Copa. ¿Y si era el último? ¿De verdad me iba a quedar en casa llorando?

-¿Jugaste ese partido de verdad?

Que sí, claro, y encima tuvimos la suerte de ganar y yo marqué el gol de la victoria.

-¿Cómo?

Pues ya ves… El fútbol tiene estas maravillas. Cuando pasas por cosas malas te das cuenta de lo bonito que es este deporte. Cierto es que deberíamos darnos cuenta día a día…

-También menuda puta mierda que justo en el mejor momento de tu carrera, ahora que por fin estabas en un club en el que todo pintaba de cara, te pasara esto… (Fran Sol es uno de los máximos goladores de la Eredivisie tras pasar por el Lugo, el Real Oviedo, la cantera del Real Madrid y la del Villarreal)

Justamente eso fue lo que me pasó por la cabeza. Ha sido un gran susto. Pero ahora toca volver más fuerte que nunca.

Fran Sol volvió a marcar el 2 de diciembre, dos partidos después de su regreso. Lo hizo con un gran taconazo ante el Heracles.

-Superado el peor de los sustos, ¿cómo está transcurriendo la temporada en el Willem II (es su segundo curso en Holanda)?

Está siendo complicado. Tenemos un equipo joven. Hemos fichado a muchísima gente nueva. Es normal. Hay alguno que se tiene que adaptar al idioma y al tipo de juego. Siempre es complicado. Pero veo mucho potencial en el grupo y espero que no pasemos apuros (el equipo lucha por no caer a los puestos de descenso).

-Durante tu baja, se te ocurre que lo mejor para recuperarte es vivir un partido con los seguidores del Willem II en la grada…

Después del homenaje que me brindaron durante mi ausencia, con banderas, carteles y cánticos… ¡Qué menos! Fue fantástico. Quería devolverles todo el apoyo recibido. Nada mejor que poder vivir el partido con los ultras.

La grada de animación del Willem II realizó un tifo frente al Ajax con una pancarta con el lema: “Fuerza en tu recuperación” y un montón de banderas de España. Sus compañeros llevaron camisetas con un lema similar antes del partido. “No puedo decir nada sobre esto. Estoy muy contento de pertenecer a este club y tener amigos así. Volveré lo antes posible para ayudar en el objetivo. Siento no poder responder a todos los mensajes, pero sí que los he leído todos y me dan mucha fuerza”, afirmaba a través de Instagram.

El 'tifo' de los aficionados del Willem II deseando una pronta recuperación a Fran Sol | Foto: Reuters.

El ‘tifo’ de los aficionados del Willem II deseando una pronta recuperación a Fran Sol | Foto: Reuters.

-¿Y cómo es el ambiente de las gradas en Holanda?

Hay más respeto del que se piensa. Siempre hay alguno al que se le va la cabeza, pero en el norte de Europa suelen ser muy comprometidos. Es digno de admirar. Ojalá tener esta cultura en los países del sur del continente.

-Una realidad antagónica a la que habías vivido en los filiales…

Lo que estoy viviendo ahora es una experiencia preciosa. Cuando eres pequeño siempre aspiras a jugar en grandes equipos, o, por lo menos en estadios que coreen tu nombre. El Willem II Stadion lo hace ahora y es impresionante. Lucho día a día para que esto siga siendo así.

Fran Sol tiene un cántico propio entre los seguidores del Willem II que dice algo así: “We’ve got Fran Sol, Fraaaansisco Sol, I just don’t think you understand, But when he gets the ‘bal’, He scores another goal, We’ve  got Fransisco Sol”

-¿Y ahora qué?

Mi mayor meta es poder un jugar en uno de los mejores equipos de Europa. Poder disputar la Champions y alcanzar una ronda bastante alejada. Ya sé que es difícil. La edad se le echa a uno pronto encima, pero tengo potencial para ello. Debo mejorar varias cosas para dar el salto de calidad definitiva.

-¿Qué es lo que le ha permitido a Fran Sol dar un paso adelante en su carrera? ¿Por qué precisamente en Holanda?

Un punto de madurez y aspectos como saber colocarse mejor. Entrenar más duro. Ser explosivo en los últimos metros, esos que te permiten llevarte al defensa. Me ha venido bien estar en la Eredivisie, donde el fútbol es físico. Los campos son muy buenos, pero las bajas temperaturas hacen que tengas que estar a tope cada semana, porque sino tus músculos se resentirán. Además, en Holanda explotaron mis jugadores favoritos como Ronaldo, uno de los que más me ha impresionado. También mi referente actual, Luis Suárez. Estos ejemplos motivaron mi decisión de escoger este país.

En Holanda explotaron mis ídolos: Ronaldo o Luis Suárez. Fue otro motivo que me llevó a escoger este país para seguir mi carrera

-¿Mejor con Erwin van de Looi que con Setién (el entrenador en el año que estuvo en Lugo), no? (bromeo)

Son diferentes. Van der Looi tiene muchísimos conocimientos y es una grandísima persona. Pero he tenido buenos técnicos que me han enseñado mucho. Marcelino o Paco López en el Villarreal y el propio Setién, del que me impresionaba su forma de ver en el fútbol. Aunque Marcelino es el entrenador mejor formado que he tenido. Tiene unos conocimientos muy avanzados que hacen que cualquiera de sus equipos sea competitivo.

-Han pasado cinco años desde tu etapa en Lugo y parece toda una vida… ¿Qué recuerdas de aquella temporada 2012/2013?

Tengo preciosos recuerdos de Lugo. No puedo decir lo contrario. Mentiría. Es cierto que no jugué mucho, pero fue por mi culpa, no del entrenador (Setién). Tenía 20 años. Era la primera vez que salía de casa. En esas circunstancias de crees cosas que no eres. No estuve al 100% en cuanto a fútbol. pero sí intenté dar lo mejor de mí en cuanto a actitud. Pese a las sombras, no voy a negar que me quedó un buen sabor de boca.

Guardo preciosos recuerdos de Lugo. No fue mi mejor año en cuanto a fútbol. Tenía 20 años, y con esa edad te crees cosas que no eres

-Primer año fuera de casa, primera temporada del Lugo en Segunda tras dos décadas, no era fácil…

Cierto. Setién no confío en mí al principio. No se lo recrimino. De hecho me alegro enormemente que haya llegado a Primera. Soy completamente autocrítico y no estaba en mi mejor época. Pero todo era nuevo para mí. Cuando sales de tu entorno por primera vez, a veces no sabes ni lo que tienes que comer. Estás totalmente desorientado y muchas veces la gente no se da cuenta.

-Te fuiste de Lugo con un gol, pero justamente ante tu equipo, el Real Madrid (Castilla), tras salir del banquillo. ¿Te acuerdas?

Claro. Son esas cosas que tiene la vida. Era una época en lo que estaba jugando mucho. Y el míster me dio al fin una oportunidad un poco más larga. Tuve la suerte de marcar el gol del triunfo. Un recuerdo fabuloso.

-¿Te sientes más canterano del Real Madrid o del Villarreal?

Al igual de los dos equipos. Pasé casi 12 años en el Real Madrid pero fue el Villarreal el que me dio la oportunidad de debutar en Primera. Eso no se olvida fácilmente. Es un club humano y organizado del que me siento orgulloso de haber formado parte.

-Ya sabes que los filiales no despiertan muchas pasiones, sobre todo cuando frustran un ascenso o mandan al descenso a otro equipo, pero, ¿qué se siente al jugar en un conjunto así?

Buf… Jugar en un filial es muy difícil. Para mí personalmente lo fue. Está claro que todo el mundo tiene que pasar por ahí, pero cuando eres un amante de este deporte, jugar sin público, en campos donde nadie te anima… Es muy duro. Cuando uno juega sin aficionados no juega al fútbol, juega a algo parecido, pero no al fútbol 100%. Las ligas de filiales, por parte, tienen aspectos positivos. Por ejemplo, en Inglaterra u Holanda, donde las plantillas son largas. Así, si el entrenador no cuenta con algún jugador, ya tengas 20, 30 o 40 años puedes jugar. Sí, contra chavales de 17 años, pero eso también te espabila. Con todo, el sistema español permite que estos mismos chavales se enfrenten a equipos de buen nivel desde que son muy jóvenes.

Todo el mundo tiene que pasar por un filial o equipos semejantes, pero cuando eres un amante de este deporte, jugar sin público es muy duro

Puede ser muy frustrante. De mi quinta son jugadores como Sarabia, Carvajal, Lucas Vázquez o Morata. Yo fui el máximo goleador en todas las categorías inferiores del Real Madrid. Ya, pero cuando llegas al fútbol senior descubres que no todo es tan fácil y eso te frustra. Es lo que me ha pasado a mí y a tantos otros. Gracias a Dios he aprendido y en un futuro, si mi hijo juega en algún equipo así, le podré aconsejar.

-Así que seguís queriendo tener hijos…

Más que nunca. Cierto es que ahora será un proceso aún más complicado. Pero nos dan esperanzas y creo que podremos conseguirlo.

-¿Será holandes u holandesa?

Uno siempre tiene el sueño de volver a España. Pero cuando te tratan tan bien en un sitio la opción de regresar se desvanece. Pero ya sabes que los futbolistas tenemos una carrera muy corta y tenemos que aprovechar todas las oportunidades que vengan. Aunque no podré agradecerle a este país todo lo que me ha dado.

“Cuando lo tengas, me pasas el enlace, eh”, se despidió. De esto hace ya más de dos meses. Aquí está al fin la traducción de una conversación sin edulcorar. Tampoco tiene aderezos la guadaña del cáncer que acaba con todas las dobles morales. Una palabra que el enfermo tarda también meses en asociar a su nombre. “Te mando toda mi fuerza y apoyo. No te conozco, pero sé lo que sientes. Fuerza Berizzo”, ponía Fran Sol en Twitter a finales de noviembre. Reconocía así una gran verdad: sólo al toparse uno de frente con con el grifo, el cancerbero, el leviatán o como usted le quiera llamar, sabe qué se siente. Pero a través de pequeñas lecciones como las de un Sol Naciente, que supo esperar resguardado en la noche durante una semana, uno se dota de las herramientas necesarias para entender la sustancia más incomprensible de nuestro tiempo.

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