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‘Reusurrection’ Fest

por Denís Iglesias 15 enero, 2018
Cristian Herrera celebra un gol ante el Reus | Foto: LaLiga.

El Lugo se plantó en Reus como lo haríamos cualquiera de nosotros ante un arco metálico de un aeropuerto. Es un paso a priori normal que puede convertirse en un episodio embarazoso. Lo peor, que te quedes en calzoncillos como le sucedió a Joan Laporta. Lo menos malo, que te cacheen hasta la pituitaria por no haberte afeitado esa barba de tres días, o, simplemente, por esa mirada fija de ratero de medio pelo que traes por no haber dormido demasiado. Sabes que no llevas nada que te incrimine, pero sólo pensar en el hecho de que el arco puede pitar te inquieta. Por el cinturón, por las monedas, por la muela del juicio… Por lo que sea. Algo así como el síndrome de la bata blanca que le entra al paciente más hipocondríaco, aunque sólo vaya a la consulta a por una receta.

El conjunto rojiblanco sabía que no había hecho nada horrible para tener que encadenar tres derrotas consecutivas. Vale que había algunas canitas al aire como dos penaltis fallados, un pecado inconfesable, y que el estado de la enfermería no invitaba a muchas celebraciones. Aunque estar con 33 puntos a estas alturas de la temporada semejaba un seguro más que suficiente para los tembleques invernales. O de eso intentábamos autoconvencernos todos antes de que llegaran las 20:00 del sábado.

Sin embargo, nada más iniciarse el partido emergió la idea de las dinámicas de las que hablaba López Garai, entrenador del Reus, en la previa. Las pesadas corrientes de resultados que acaban por determinarlo todo en esta categoría. El Reus – Lugo se convirtió entonces en una carretera con baches. Por un lado, los de un equipo local que acumulaba cuatro partidos sin ganar. Por otro, los de un visitante que después de tantos partidos arriba no quería descolgarse, pese a que un tropiezo no hubiera supuesto esta pequeña fatalidad.

A base de pogos

El desenlace fue positivo y el CD Lugo ejecutó su particular ‘Reusurrection’ Fest en el Camp Nou de Reus. Sobrevivió y sacó los tres puntos merced a un gol de Cristian Herrera como lo haría cualquier danzarín que acude a la cita musical de Viveiro: a base de pogos, mosh o slam; es decir, a base de golpearse y azacanarse en un partido de alto ritmo que puso en evidencia la falta de pólvora que tanto el Reus como los visitantes padecen. En esa refriega, el canario fue el más espabilado. Se comportó como el anguilacho que es capaz de atravesar una marabunta en un concierto de hardcore para abrevarse en la barra con una rica litrona. Y sin sufrir ningún tipo de herida o convulsión.

Un 'mosh pit' en un concierto en Washington en los '80

Un ‘mosh pit’ en un concierto en Washington en los ’80

El tanto de Herrera es para ver repetido. Un perfecto avance que contiene un capítulo de apertura hacia Luis Ruiz. El lateral entiende que el balón debe regresar al dueño que tan bien lo mimó en la primera conducción. Sirve y, de un mordisco, un cabezazo del propio avanzado canario para remachar un balón que va directo a la escuadra. Supuso al fin y a la postre los tres puntos. Su cuarto tanto, que le permite igualar con Iriome y Mario Barco como máximos goleadores de un equipo al que le cuesta sudor y lágrimas meter un balón ahí, en la clitoriana portería. Y no es por el número de ocasiones que pueda llegar a generar.

Herrera no ha nacido para ser el frontman (líder) que esperaba Víctor Moreno. El director deportivo del CD Lugo le presentó como la gran apuesta para la punta de ataque. Tras mantener a principio de temporada una carrera goleadora de rencos con Polaco, Francisco optó por moverlo de calle hacia la mediapunta, la posición que mejor se adaptaba a tenor de sus movimientos. El viraje ha sido exitoso y el ‘16’ del CD Lugo es ahora un buen guardaespaldas de Mario Barco. Ha sabido encontrar su lugar, al contrario que el delantero argentino, dedicado ahora a una tarea bastante más lastimosa que la del gol como es la de recuperarse de una rotura de cruzado.

Big Malaka

Igual de importante a la victoria por la mínima en Reus fue la contribución de Josete, que empezó la temporada como un reservista. El ‘hashtag’ #josetadas, que aludía a algunos de sus fallos en anteriores equipos y el llegar lesionado no eran la mejor carta de presentación para el central ilicitano. La salida de Ignasi Miquel le dejó como el único central zurdo de la plantilla. Se vio obligado a quitarse las telarañas tras una primera vuelta en la que había permanecido casi inédito. No sólo ha sabido tirar del carro en las últimas jornadas, sino que se ha convertido en el conductor del carro en una zaga lucense que ha perdido parte de su consistencia. Justo el argumento que había catapultado al CD Lugo a los primeros puestos de la tabla.

No hay encuentro que no se salde con un parte de baja: frente al Reus, Luis Ruiz

Frente a las bizantinas actuaciones de sus compañeros en la retaguardia, Josete ha puesto un punto de mente fría. Josete Malagón es hoy más Josete Big Malaka, un rapero old school de 29 años en una plantilla jovencísima, más dada al trap. Aunque de modo más tardío que compañeros de vestuario como Luis Ruiz, este otro zaguero ha sabido encontrar en la ciudad amurallada la segunda oportunidad que esperaba. Precisamente, la lesión del lateral zurdo fue la nota negativa del partido. No hay encuentro que no se salde con un parte de baja, algo que amplifica el mérito de Francisco y de esta plantilla.

Josete, al que Aarón Cabado quiere poner de mediapunta

El técnico andaluz ha desarrollado un método que le permite tener a punto a todos los jugadores a punto, independientemente de su carga de minutos. Ejemplo de ello fue el recambio de Luis Ruiz, un Vasyl Kravets, al que el primero ha borrado del mapa gracias a su imparable progresión. El ucraniano mostró en Reus una versión más aproximada a la que le hizo merecedor de la titularidad en el flanco derecho la pasada temporada. Es el Yang del Ying de Ruiz con su ímpetu para sumarse al ataque y lanzarse por el balón como un perro de presa.

El dominio del ‘otro fútbol’

Estuvo mejor que en los tres partidos que había podido disputar ahora (los dos primeros de liga y en Copa). Kravets tendrá una nueva oportunidad ante el Sporting, ante el que cuajó una pobre actuación en la primera vuelta que le sirvió de cojín para su espacio en el banquillo. En un gesto inteligente, Luis Ruiz forzó una amarilla, a sabiendas de que no disputará el próximo encuentro, acción que lleva la firma de Francisco. Este Lugo es mucho más pícaro que el de pasadas temporadas. Utiliza a su favor ese ‘otro fútbol’ tan útil en la categoría como son las pérdidas de tiempo o las faltas tácticas, aunque al espectador le produzca acidez.

Ojalá hubiera una inundación en As Termas y el Anxo Carro fuera el único refugio

Resuelta la tarea de volver a ganar, se presenta en el horizonte un partido crucial para medir las aspiraciones reales de este equipo. Llega el Sporting y toda la Mareona, que pretende convertir el Anxo Carro en su Molinón B. Como aperitivo, este fin de semana el estadio sportinguista estuvo poblado de 7.000 aficionados rojiblancos para ver… al filial… Mientras, en Lugo el club se dedica a mandar indirectas a su masa social para advertirle sobre las consecuencias que puede tener la reventa o cesión de carnés a los aficionados visitantes.

Y a pesar de todo, uno confía en el poder de la pequeña nación albivermella, que, en partidos como el del Real Oviedo del año pasado, saca un poco de orgullo chauvinista y se mide de tú a tú al rival en la grada. Ojalá As Termas hiciera honor a su nombre y se inundara. Que la corriente fuera tan grande que llevara a todos los consumidores ociosos a las orillas del Miño, para hacerles sentir parte de un sueño difícilmente alcanzable en esta ciudad con cualquier otra actividad humana que no sea el fútbol. Ojalá una moción de censura contra esa mayoría apática que no es capaz de apreciar el sentido de pertenencia a un club que nos mantiene vivos a todos los que no alquilaríamos el carné aunque nos pusieran una pistola en la boca-o un contrato indefinido, o una hipoteca pagada, o lo que usted desee con todas sus fuerzas-.

Fotos: LaLiga 123. 

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