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La pegada del Huesca sepulta al Lugo

por Aarón Cabado Vázquez 17 diciembre, 2017

Sería muy simplista analizar una derrota por 3-0 haciendo referencia exclusivamente a la mala fortuna y a la actuación arbitral. Evidentemente, en el devenir del Huesca-Lugo influyeron una retahíla de factores, y los oscenses supieron hacer bien ciertas cosas que se les atragantaron a los albivermellos. No pretendo, por tanto, erigirme aquí como adalid de la justicia, pero es necesario mencionar que a pesar de lo que se pueda inferir por el resultado, el Lugo completó un partido extraordinariamente digno ante el líder de la categoría.

El todavía inexpugnable Alcoraz acogía un enfrentamiento directo entre los dos primeros clasificados de la Segunda División. Aunque son dos clubes poco acostumbrados a ocupar zonas tan elevadas de la tabla, a ninguno le entró el vértigo y ambos saltaron al terreno de juego con la intención de mostrar valentía. Los azulgranas salieron mejor, dificultando la salida del Lugo con una presión alta fantásticamente ejecutada, pero los lucenses hallaron vías de escape y consiguieron esquivar un contexto de sometimiento oscense. Mario Barco pudo adelantar a los albivermellos tras un error de Álex Remiro, pero el portero navarro se rehízo a tiempo para evitar el tanto. En la jugada siguiente, un nuevo fallo del cancerbero propició el gol de Bernardo Cruz, si bien López Toca lo anuló al interpretar falta en una acción en la que no sucedió nada antirreglamentario.

El Huesca, incapaz de imponerse con claridad en el centro del campo —debido al excelso trabajo, una vez más, de la dupla formada por Fernando Seoane y Ramon Azeez—, recurrió a buscar la espalda de la zaga lucense, aprovechando la velocidad y la capacidad de desmarque del Cucho Hernández, David Ferreiro y el Chimy Ávila. Precisamente en una acción con el imberbe atacante colombiano, Bernardo llegó tarde al choque y cometió penalti. Desde los once metros, Gonzalo Melero adelantó a su equipo.

En contadas ocasiones hemos destacado la exuberante capacidad de resiliencia del Lugo. Francisco ha logrado insuflarle al club una fortaleza anímica que se ha convertido ya en esencia albivermella. Tras el tanto inicial del Huesca, el conjunto lucense dio un paso al frente, se hizo con el esférico y se estableció con mayor frecuencia en campo contrario. Un remate de cabeza de Mario Barco y un lanzamiento al lateral de la red de Luis Ruiz fueron las más claras. Sin embargo, el adelantamiento de líneas del Lugo provocó que la distancia entre la zaga y la portería de Juan Carlos se incrementase, dando lugar a un espacio fértil para las transiciones locales. Ferreiro tuvo un mano a mano que desperdició al quedarse sin ángulo, pero más tarde, al borde del descanso, el gallego ampliaba la ventaja al cazar un balón en el área.

Ese segundo gol del Huesca resultó demoledor y generó estupefacción en el aficionado lucense, tanto por el momento fatídico del mismo como por la sensación de que su equipo no había sido dominado ni subyugado por los oscenses. No obstante, en la segunda parte el Lugo salió con convicción a por la igualada, con los locales más agazapados y esperando sentenciar al contragolpe. La tuvo el Cucho tras una carrera de Ávila en la que quedaron expuestas las carencias de Bernardo a campo abierto, más teniendo en cuenta que ya estaba limitado por la tarjeta amarilla que había visto en la acción del penalti. Así, Francisco dio entrada a Albarracín por Cristian, inadvertido, y a Fydriszewski por Bernardo, tornando el 4-2-3-1 en un esquema asimétrico y netamente ofensivo.

Dibujo del CD Lugo tras los cambios. | Elaboración propia.

Los cambios surtieron efecto en el juego, pero no en el marcador. El dominio territorial lucense se transformó en ocasiones de peligro, ambas en la cabeza del Polaco: el primero fue un remate flojo que atrapó Remiro y el segundo, un testarazo que se precipitó contra el larguero. El argentino, un tanto frustrado, se reía de su mala fortuna, pues ya es la tercera vez que se topa con la madera en lo que va de campaña.

A falta de algo más de diez minutos para la conclusión del encuentro, una falta inexistente fue enviada al fondo de la red por Álex Gallar, que engañó a Juan Carlos y marcó por su palo. El resto del encuentro, ya insustancial, transcurrió sin nada reseñable. La derrota, contundente en el luminoso, resulta dolorosa por cómo se dio y porque deja un acerbo sabor de oportunidad perdida. El Lugo cae a la tercera posición, pero a dos jornadas del ecuador de la competición, las sensaciones que transmite son muy positivas, y hay motivos para confiar en que los de Francisco puedan continuar en el grupo de cabeza. La próxima semana, los albivermellos tendrán la ocasión perfecta para resarcirse recibiendo en el Anxo Carro al Rayo Vallecano.

Puntuaciones:

Juan Carlos: 5. Sus prestaciones han bajado tras ser el mejor del equipo en el primer tramo de competición. Hizo la estatua en el tercer gol del Huesca, aunque algo antes realizó una parada de mérito en un disparo de Gallar.

Campabadal: 6. En la primera mitad fue un puñal por la derecha, prodigándose en ataque y aportando criterio. En defensa tuvo problemas con Ferreiro. Luego pasó a jugar de central y cumplió bien.

Bernardo: 4. Por sus características, sufre mucho ante delanteros veloces y desequilibrantes. Falló en el penalti y tuvo muchas dificultades para contener a los atacantes del Huesca.

Josete: 7. Se dudaba de su capacidad para entrar en el equipo, y lo cierto es que ha cumplido con creces en los dos últimos choques. No solo no desentona, sino que cumple a la perfección.

Luis Ruiz: 7. Ha mejorado ostensiblemente con el transcurrir de las jornadas. Contuvo bien al Cucho cuando este cayó a banda y puso un par de centros peligrosos.

Seoane: 7. Su experiencia y dinamismo son una aportación valiosísima para el Lugo. Entre él y Azeez se impusieron a uno de los mejores centros del campo de la categoría.

Azeez: 7. Dominó en la medular, derrochó esfuerzo físico y aportó en la salida de balón. Otro gran partido del nigeriano.

Iriome: 5. No tuvo demasiado peso en el partido, pero peleó y dio amplitud por la banda.

Fede Vico: 7. Le faltó algo de acierto, pero se mostró participativo, ayudó en la presión y tiró del carro. Tiene que ser uno de los líderes del Lugo.

Cristian Herrera: 4. Disputó un poco más de cincuenta minutos y apenas se le vio. No le llegaron demasiados balones y le costó conectar con sus compañeros.

Mario Barco: 5. Los centrales del Huesca controlaron bien al delantero riojano, que aún así tuvo un par de ocasiones que no pudo enviar entre palos.

Nico Albarracín: 6. Aportó precisión e iniciativa por la izquierda, pero no logró ser diferencial.

Francisco Fydriszewski: 6. El experimento con dos delanteros fue positivo. Se movió bien y se las amañó para cazar dos remates (uno de ellos, al travesaño), pero le faltó, de nuevo, definición.

Guille Donoso: 5. Tuvo algo más de un cuarto de hora, pero poco después de entrar el Huesca sentenció el partido.

Ficha técnica:

Huesca 3: Remiro; González, Pulido, Jair, Brezancic; Aguilera (Camacho, min.84), Sastre; Ávila (Gallar, min.76), Melero (Luso, min.81), Ferreiro; Cucho Gernández.

Lugo 0: Juan Carlos; Campabadal, Bernardo (Fydriszewski, min.59 ), Josete, Luis Ruiz; Seoane, Azeez; Iriome, Fede Vico (Guille Donoso, min. 74), Cristian Herrera (Albarracín, min.54); Mario Barco.

Goles: 1-0 min.21, Melero; 2-0 min.44, Ferreiro; 3-0 min.78, Gallar.

Foto: La Liga.

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