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Ofertas 2×1

por Javier Folgueira Lozano 12 octubre, 2017
remate de Mario Barco

¿Qué preferiríais para amueblar vuestra casa? ¿un sofá de lujo, carísimo, muy vistoso y tremendamente incómodo para sentarse o un bonito conjunto de sofá y sillón de una tienda con ofertas de 2×1, más discreto, pero en el que da gusto tumbarse a ver una peli y pasar una agradable velada con tu pareja?

Pues no sé lo que contestaríais en vuestro caso a esa pregunta, pero yo lo tengo claro: un sofá es para sentarse, no para adornar el salón. Y algo así pudo verse esta tarde en el Anxo Carro en el encuentro entre el CD Lugo y el Córdoba CF. Como indicábamos en la previa de este partido, a priori el Córdoba es un equipo diseñado para estar arriba. Su tope salarial es un 10% superior al del Lugo y cuenta con jugadores reconocidos y de calidad contrastada, hasta el punto de que varios jugadores de los albivermellos tienen pasado cordobesista y el club decidió no retenerlos en su momento. Incluso, uno de los delanteros deseado por la directiva local, Jona, terminó recalando en el equipo andaluz y ni tan siquiera tiene sitio en el 11 inicial. Eso da una idea del teórico desequilibrio entre plantillas.

Pero es eso, solo teórico. Y es que sin duda los jugadores con que “amuebla” Francisco su once en el Anxo Carro hacen su función extremadamente bien. No es una alineación espectacular vista de lejos, pero son sin duda ese sofá cómodo que todo el mundo querría tener en su casa, frente a un Córdoba cuyos nombres lucen mucho en el papel y poco en el campo.

El partido entró en una especie de sopor antes de llegar al descenso

Arrancó sin embargo el partido el Córdoba con muchas energías, arrinconando al Lugo atrás, pero con más empuje que claridad de juego. Fueron 10 minutos iniciales de mucha presión, pero sin crear ocasiones claras ni inquietar a Juan Carlos. El único peligro apareció en un par de jugadas que fueron más demérito de la cobertura lucense que mérito del ataque andaluz y un tiro envenenado que Sergi Guardiola se sacó de la nada y pasó cerca del poste del CD Lugo.

Tras el energético arranque inicial, los siguientes 10 minutos fueron un partido de ida y vuelta, con muchos balones largos y nula claridad de ideas en ambos equipos. A partir de ahí, el terrible bochorno debido a las altas temperaturas (y a la temprana hora del encuentro) pareció hacer mella en ambas escuadras y el partido entró en una especie de sopor hasta llegar al descanso.

Revolución táctica

Sin embargo, debió aplicar una ducha fría Francisco en el descanso para espabilar a los suyos, porque la segunda parte fue otra. Los locales presionaron muy arriba desde el primer momento y se hicieron dominadores por completo del balón y del encuentro, con un Seoane que es el verdadero 2×1 de este Lugo, ya que parece duplicarse sobre el campo para llegar a todas las presiones y los cortes de balón.

Tácticamente se vio ya en la primera parte un cambio significativo en el dibujo. Ya pedía Francisco en la previa que se llegase al área con más gente y así se lo transmitió a los jugadores. Desde el inicio, Azeez tomó una posición más adelantada, formando casi un rombo con Seoane atrás y Campillo e Iriome por las bandas y Luis Ruiz y Campabadal fueron dos estiletes. Si en partidos anteriores decíamos que no llegaban balones a los delanteros, esta vez el balón rondó continuamente el área del Córdoba.

Francisco decidió cambiar 2 delanteros por 1, dando entrada al esperado Mario Barco

Pero no siempre la oferta 2×1 es la mejor opción, y en este caso la pareja Fydriszewski / Herrera no fueron capaces de convertir esos centros en ocasiones claras de gol y era de nuevo la segunda línea, en especial Iriome (que vaya inicio de temporada lleva), quien remataba con más peligro las ocasiones. Lo mismo debió pensar Francisco, porque decidió cambiar 2 delanteros por 1, dando entrada a Mario Barco “el esperado” y a Nico Albarracín.

Si el Lugo dominaba el partido sin concretar, los cambios fueron una explosión ofensiva. Cada toque de balón de Barco y Albarracín era con sentido ofensivo y de repente el Córdoba se encontró como un saco de boxeo sin poder hacer más que encajar los golpes, hasta que un nuevo centro desde la banda derecha llegó a pies de Campillo que resolvió con una gran definición y redondeó un gran partido personal.

El Lugo había tardado 80 minutos en abrir la lata, pero una vez abierta resultó más sencillo equiparar el resultado con el juego de ambos equipos, y así lo hizo Mario Barco con un remate de ‘killer’ puro desde el borde del área que se estrelló en el palo antes de perforar la portería rival Un 2-0 muy justo en el marcador y a partir de ahí bastó con mantener una seriedad defensiva que debe ser la envidia del resto de la categoría hasta que pitó el final el colegiado.

NOTAS

Juan Carlos, un 6: en su línea, seguro pero con poco trabajo para poder lucirse.

Campabadal, un 8: espectacular. Hace que no se eche de menos a uno de los ídolos del año pasado. Muy completo en defensa y ataque, sería el mejor del partido si un golpe con un Javi Galán muy pasado de vueltas no le hubiera “cortado el rollo”.

Bernardo, un 6: Sigue siendo un seguro atrás, pero algunos errores al inicio del encuentro deslucieron su actuación, y es que de la defensa y la portería siempre se acuerda uno más en lo malo.

Ignasi Miquel, un 7: muy atento al corte. Intentó varios desplazamientos en largo a ambas bandas, pero le faltó precisión.

Luis Ruiz, un 8: al igual que Campabadal, llevó mucho peligro por su banda. Parece entenderse mejor con Campillo que con Albarracín, ya que le deja más espacio libre.

Ramón Azeez, un 7: más adelantado que otros días, llevó algo de peligro en la primera mitad. un poco perdido en esa posición, pero en general se desenvolvió bien.

Fernando Seoane, un 9: puede que no sea el más espectacular del equipo, pero el potencial físico y táctico que desenvolvió en la segunda parte fue clave para anular el centro del campo andaluz.

Campillo, un 9: si fue de los señalados al inicio de esta temporada cuando las cosas pintaban mal, lo está siendo también ahora que mejoran. Parece que el equipo juega al nivel que tenga el madrileño. El MVP del partido.

Iriome, un 7: hasta la entrada de Mario Barco fue la referencia en ataque y el que más remates produjo sobre la puerta rival.

Herrera y Polaco, un 4: de ambos se puede decir lo mismo, ponen muchas ganas pero escaso acierto. Mucho errores en los controles y los desmarques, por lo que buena parte del caudal ofensivo del equipo se pierde al llegar a su zona. Esperamos mejoría.

Mario Barco, un 7: en media hora, ya se le vieron claras maneras de 9 titular. Cada toque de balón lo hace con velocidad y sentido. La precisión a veces falla, pero como decía el chiste, ¿quiere rapidez o precisión?. Muy buen debut y con premio de gol.

Albarracín, un 6: al igual que Barco, fue clave en la victoria a pesar del poco tiempo jugado. Refrescó la banda izquierda y llevó mucho peligro.

Luis Muñoz: mo jugó lo suficiente para poder valorarlo.

Francisco, un 9: el equipo arrancó con claras ganas de enmendar los errores de encuentros anteriores y con muchas más intenciones de realizar juego ofensivo. Acertó de lleno con los cambios, tanto en el momento como en los jugadores.

FICHA TÉCNICA:

CD Lugo: Juan Carlos; Campabadal, Miquel, Bernardo, Luis Ruíz; Seoane, Azeez, Iriome (Luis Muñoz, min 89), Herrera (Albarracín, min 75), Campillo; y Fydriszewski (Mario Barco, min 60).

Córdoba CF: Kieszek; Víctor Mena (Alfaro, min 82), Joao Afonso, Caro, Fernández; Javi Lara (Aguza, min 68), Edu Ramos, Jovanovic, Caballero; Markovic (Javi Galán, min 55) y Guardiola.

 Marcador: 1-0, min. 80: Campillo / 2-0, min. 85: Mario Barco

Árbitro: De la Fuente Ramos. Mostró amarillas a Miquel y Mena.

Incidencias: partido correspondiente a la 9ª jornada de la Liga 123. Disputado en el Anxo Carro con 4.100 espectadores.

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