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El milagro de Fátima en el Anxo Carro

por Javier Folgueira Lozano 28 octubre, 2017
El vestuario del Lugo celebra la victoria ante el Nástic

Lo de esta tarde en el Anxo Carro y la temporada en conjunto del equipo de Francisco va camino de convertirse en un milagro a la altura de la aparición de la virgen de Fátima, porque milagroso parecía hace un par de meses que el Lugo se encontrara a estas alturas de temporada líder de la Liga 123 y a medio camino de conseguir los puntos que aseguren la salvación.

No soy nada fan de la parafernalia religiosa (y disculpen las posibles ofensas los católicos practicantes que nos lean), pero la situación actual del CD Lugo si no existiese la prensa deportiva, sería casi comparable a una aparición mariana: no se la creería nadie que no fuese “devoto” rojiblanco y apenas habría testigos del hecho, porque, dicho sea de paso, si en esta situación deportiva solo bajamos al campo 3.400 personas, ya no sé que hace falta para llevar a la gente al Anxo Carro. Y hoy no vale la excusa del tiempo, a pesar del horario y de que el rival no sea el más atractivo posible.

Contar con Seoane y Azeez supone un “muro” muy difícil de superar

De todos modos, esta comparación se queda únicamente para la situación en la tabla clasificatoria, porque al contrario que el de Fátima, este caso no tiene ningún misterio, ya que el secreto del éxito del Lugo no podría ser más simple: mucho trabajo y muy bien hecho. La defensa es tremendamente compacta y contar por delante con Seoane y Azeez supone un primer “muro” para el ataque rival muy difícil de superar, sin contar con que, si todo esto falla, aún queda un cierre de seguridad llamado Juan Carlos que a día de hoy tiene todos los visos de acabar la temporada como mejor portero de la categoría. Asegurada la portería propia, basta con alternar ataques por ambas bandas y por la zona central hasta que llegue la ocasión que rompa el cántaro. Hecho esto, a esperar un contraataque con la portería propia sellada .

El trabajo de todos los jugadores es espectacular

Todo muy sencillo… de plantear. La ejecución ya es más complicada, porque hacen falta para ello 11 personas muy bien coordinadas, que tapan rápidamente cada desajuste del compañero y corren cada minuto para presionar, atacar y defender. Y es que a este Lugo se le podrá discutir el acierto en jugadas puntuales, pero el trabajo de todos los participantes sobre el terreno de juego es espectacular.

Empezó el encuentro con un Lugo dominador del balón y sus dos mediocentros distribuyendo y robando a gran nivel. El Nástic esperaba tranquilamente su oportunidad y trataba de lanzar la transición defensa-ataque sin pasar por el mediocampo, sin éxito. Probablemente los catalanes notaron las numerosas bajas y no lograron elaborar jugadas que inquietaran al Lugo en la primera media hora. Todo lo contrario que los albivermellos, que rondaban el área del Nástic una y otra vez, pero, como ya viene siendo habitual, sin acierto en los metros finales, hasta que en el minuto 25 se produjo una jugada que es un reflejo perfecto del ataque del equipo de Francisco este año: jugada bien elaborada, llegada por banda, buen centro, mal remate y aparece el centrocampista de segunda línea (esta vez Campillo) para finalizar el gol.

Aclarar el acierto de Valdés Aller en la jugada a pesar de la manos de Herrera, ya que según el reglamento “no se considerará mano (…) si el balón procede de un rebote de la pierna o del cuerpo”. No estuvo tampoco demasiado fino hoy el colegiado, pero después del despropósito de su colega en pucela hay que celebrar que en este caso aplicase el reglamento correctamente.

La primera parte del “plan” de Francisco, ejecutada a la perfección. Quedaba mucho partido por delante para desarrollar la 2ª parte: esperar y rematar al rival al contraataque.

No obstante, ese paso atrás de los lucenses ensombreció bastante el partido. El brillante juego combinativo del Lugo hasta ese momento pasó a segundo plano en favor de un trabajo serio y sacrificado en defensa. Al igual que en Valladolid, esto permitió que el Nástic se volcara en ataque, pero con muy poco acierto.

El juego empeoró y el dominio pasó a los tarraconenses tanto en el final de la primera mitad como en el inicio de la segunda, pero el punto de mira de sus delanteros no estuvo fino hoy y únicamente un par de jugadas, de Morente en el primer tiempo y de Juan Delgado en el segundo, llegaron a inquietar la portería de Juan Carlos.

Así las cosas, Jaime Ramos (que hoy sustituía al sancionado Francisco a la cabeza del banquillo) dio entrada a Nico Albarracín por un Polaco al que se sigue viendo muy agarrotado sobre el campo y que da la impresión de que le pesa como una losa el no haber anotado aún en jugada en liga.

El charrúa provocó peligro en cada balón que le llegaba

El cambio se notó, con el charrúa fresco y provocando peligro en cada balón que le llegaba, especialmente cuando lograba combinar un Fede Vico que agradecía ceder la banda a Campillo y ocupar el centro como mediapunta, el puesto en el que parece dar mayor rendimiento. El balón volvía a ser propiedad del Lugo y cedía un poco el acoso visitante. Volvieron las ocasiones locales, especialmente en dos remates de Fede Vico que se marcharon fuera por poco y uno de Albarracín que por desgracia no tiene una diestra tan precisa como el espectacular tiralíneas que es  su pierna zurda.

En los últimos minutos, con la entrada de Pita y Barco para tratar de enviar balones altos al riojano y ganar control de balón en el medio, no pareció peligrar el liderato a pesar de que lo intentó el Nástic con bastantes más ganas que acierto. Final del partido y se concretaba el milagro. Como dijo Francisco en rueda de prensa, foto a la tabla y a trabajar. No olvidemos que también hace 3 temporadas el Lugo era segundo en la jornada 11 con 20 puntos y terminamos salvándonos “in extremis”. Que no se nos suba a la cabeza, ni vayamos a “perder la fe” cuando lleguen los malos resultados.

NOTAS

Juan Carlos, un 7: menos nota que otros días, simplemente porque tuvo menos ocasiones de lucirse (lo que agradecemos tanto nosotros como él). Poco trabajo, pero bien hecho. Muy atento todo el partido.

Leuko, un 7: suplió muy bien la baja de Campabadal. Bien en defensa y en ataque. De un centro salió la jugada del gol.

Bernardo, un 7: muy seguro y atento al corte y bien en los desplazamientos en largo. Tanto él como Miquel batallaron todo el partido con un peleón Manu Barreiro que fue de lo mejor del Nástic.

Ignasi Miquel, un 6: muy buen partido. Se podría decir de él lo mismo que de Bernardo, pero le bajan nota un par de despistes que generaron peligro para el Nástic y que se jugó la 2ª amarilla en un par de ocasiones. Por suerte, Valdés Aller se fue al extremo opuesto del ya legendario Arcediano Monescillo y se dejó las tarjetas en casa.

Luis Ruiz, un 7: gran partido, con mucho trabajo tanto defensivo como ofensivo. Podría tener más nota, pero de nuevo le ganó la espalda en algunas ocasiones su par al inicio del encuentro. Muy bien, pero puede mejorar.

Ramón Azeez, un 9: no diga todoterreno, diga Ramón Azeez. Defiende, ataca, regatea, recupera,… Si midiese 1,90 m pensaríamos que Mourinho nos había cedido a Pogba, eso sí, el remate a puerta no es el del francés, pero algún defecto tenía que tener.

Fernando Seoane, un 10: si no hubiese renovado hace unos días, el partido de hoy sería suficiente para ofrecérselo. Aparecía en todas las zonas del campo, siempre atento a la recuperación y a distribuir el balón con criterio. El MVP.

Campillo, un 7: ya que hablamos de milagros, milagroso es que el madrileño no salga lesionado del campo. El tercer jugador que más faltas recibe de la liga (3.5 por partido) ha debido subir algún puesto en la clasificación con las 5 que ha recibido hoy, 4 de ellas en el segundo tiempo y de bastante dureza, y es que con la calidad que tiene no hay otra forma de quitarle el balón. Atentísimo en el remate del gol y muy luchador todo el encuentro.

Fede Vico, un 7: mejor en la segunda parte con su cambio a la mediapunta. Llevó mucho peligro con la entrada de Albarracín y trabajó en defensa ayudando a Leuko hasta entonces.

Herrera, un 5: trabajador y luchador en la presión defensiva, pero sigue sin acierto en el remate, clave en un jugador en su posición.

Polaco, un 4: suspender hoy al argentino es como suspender a un alumno que sabes que se esfuerza mucho en estudiar, pero se bloquea cuando llega la hora del examen. Si se premiase la intención, aprobaría sin duda, pero la presión hace que falle en la creación de ocasiones de gol, y eso es lo que se valora en un delantero.

Albarracín, un 8: llevó muchísimo peligro y todos los balones que tocó fueron con intención de llegar a la meta del Nástic. Está para ser titular, pero la pregunta es la de siempre: ¿a quién quitamos para ponerlo a él?. Porque cuando vuelva Iriome, nos encontraremos con 4 centrocampistas (5, contando a Pita) a un altísimo nivel. Bendito problema para Francisco.

Mario Barco y Carlos Pita: solo contaron con 10 minutos, insuficiente para poder calificarlos.

FICHA TÉCNICA:

CD Lugo: Juan Carlos; Leuko, Miquel, Bernardo, Luis Ruiz; Seoane, Azeez, Fede Vico (Pita, min 86), Herrera (Barco, min 82), Campillo; Fydriszewski (Albarracín, min 64).

Nástic: Dimitrievski; Kakabadze, Xavi Molina, Perone, Jiménez; Maikel Mesa (Brugui, min 82), Delgado, Gaztañaga (Muñiz, min 67), Morente (Jean Luc, min 57), Zahibo; Manu Barreiro

Marcador: 1-0, min. 25: Campillo

Árbitro: Valdés Aller. Mostró amarillas a Miquel, Herrera, Bernardo, Gaztañaga y Jean Luc.

Incidencias: partido correspondiente a la 12ª jornada de la Liga 123. Disputado en el Anxo Carro ante 3.400 espectadores.

Imagen: Twitter CD Lugo @CDeportivoLugo

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