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Iriome se vuelve a poner la capa de ‘Superman’

por Borja García Varela 26 septiembre, 2017

El mejor centrador del equipo según tantos consideran, Vasyl Kravets, se quedó en Lugo viendo el partido desde su casa con su mujer y su retoño (y quizás algún amigote). Sólo Francisco sabe el porqué, pero podemos intuir que quizás sea por la llamada de la Sub 21 ucraniana. O desde las Landras u otro establecimiento. Ahora que aprendió a comunicarse en nuestro idioma le resulta más sencillo pedir un chupito de vodka Nemirovskaya -de sabor suave, maduro y limpio de impurezas-. O un Nemiroff Premium Currant (como él), de intenso a la par que agradable paladar. Con un zumo de naranja. Natural, natural y sanamente, para bajarlo.

Con el ardor del vodka, Kravets saltó del sofá nada más empezar el partido gracias a una escapada de Iriome por su banda (por la propia del canario) que acabó en un centro raso y que Francisco, El Polaco, Fydriszewski no fue quien de rematar, ni a portería ni a ningún otro lado y, como el balón continuó la trayectoria que el de Icod de los Vinos le otorgó sin acabar en gol, el partido se convirtió en un intercambio de golpes al tuntún, donde unos y otros esquivaban los ganchos, esto es: contra del Barcelona B donde tres jugadores, presumiblemente delanteros, se ponen a pasar el balón unos a otros hasta que Luis Ruíz despeja a córner; jugada que Fede Vico remata a la derecha del portero tras recibir un centro a media altura; idas y venidas sin mayor peligro hasta que, en el minuto treinta y uno, Carlos Aleñá adelanta al conjunto local.

No hubiera pasado nada si, en la jugada siguiente, Campillo hubiese tenido más clarividencia.

Un disparo desde fuera del área de Carlos Aleñá, que ajusta tanto al poste derecho de Juan Carlos que hasta rebotó en él antes de rebasar la línea, ponía por delante a los de Gerard López, entrenador del Barça B y exjugador de equipos como Valencia, Barcelona, Alavés y Mónaco, (no confundir con “nuestro” Gerard López). No hubiera pasado nada si, en la jugada siguiente, Campillo hubiese tenido más clarividencia y, en lugar de ponerse a regatear y hacer filigranas con el balón hubiese hecho algo que no fuera eso, pero no.

Lo interesante del asunto y donde nuestro protagonista Vasyl Kravets salta y se sube a la mesa sucede en el minuto cuarenta y cinco, cuando Fede Vico desde la banda izquierda pone un centro al segundo palo para que Ramón Azeed con la determinación de M.A. Barracus conduciendo su increíble furgona, cruce el balón para meterlo en la portería del amigo Ezkieta, imposible para él. Descanso y bailaoras del Whatsapp inundaban nuestras conversaciones albivermellas. Ay, si supiéramos lo que nos esperaba.

Celebración del gol de Azeed. | Foto: La Liga.

Relevante en la segunda mitad fue un despeje de nuestro portero hacia atrás intentando despejar hacia adelante, poniendo en jaque todas las teorías físicas. Ríete de Juan Carlos, Stephen Hawking. Por lo demás, los últimos cuarenta y cinco minutos fueron una constante ascendente de trabajo por parte de los de Francisco quienes, a medida que se acercaba el final, más apretaban y más aceleraban, pero sin acelerarse. El quid de la cuestión radicó ahí. Tan sólo un cabezazo suave, suavecito, del Choco Lozano desde más atrás del punto de penalti quiso inquietar al hoy rosado Juan Carlos.

Y los de Francisco aceleran, se hacen con el balón y van armando jugadas pasito a pasito. Las posesiones de balón se hacen cada vez más largas y más autoritarias por parte del Lugo. Con Cristian Herrera y Albarracín ya en el campo se hizo más patente la superioridad rojiblanca, ejerciendo una presión muy alta en zona de tres cuartos de campo, recuperando los balones que se perdían y cortando magistralmente las contras rivales (un máster tiene Campabadal en eso, o al menos así lo demostró).

Y dijo Kravets en el minuto ochenta y nueve cuando el propio Campabadal fuerza el córner que tanta alegría iba a traer a la parroquia albivermella, en casi perfecto castellano: “he visto en el fin de semana un vídeo en el Facebook de Lugoslavia que subió Denís donde hace varias temporadas Iriome marca gol de victoria a Barça B”. Y como si de una premonición se tratase, el primer córner que no bota Campillo acaba en gol transformado por el héroe Iriome, luego de que nuestro canario peinara el balón hacia atrás haciendo que éste trazase una parábola imposible de atajar por parte de Ezkieta e imposible de despejar por parte de los defensores blaugranas. Y se siguió adelante¡¡¡Gol de Iriome, ca-ra-jo!!!

La lucha hasta el final trajo consigo una gran recompensa, tres puntos tan sabrosos como necesarios que alejan fantasmas y sitúan al CD Lugo en la séptima plaza.

Y como si del partido del Zaragoza (de liga) se tratase, la lucha hasta el final trajo consigo una gran recompensa, tres puntos tan sabrosos como necesarios que alejan fantasmas y sitúan al CD Lugo en la séptima plaza con diez puntos, al igual que el cuarto, quinto y sexto clasificados. Y Kravets lo celebra.

Ficha técnica.

Barcelona B: Ezkieta, Martínez (Carles Pérez, min. 62), Cucurella, Costas, Fali, Vitinho (Cuenca, min. 63), R. de Galarreta, Carlos Aleñá, José Arnáiz, Oriol Busquets, Lozano (Abel Ruiz, min. 87).

CD Lugo: Juan Carlos, Luis Ruíz, Campabadal, Miquel, Bernardo, Iriome, Campillo, Azeed, Vico (Albarracín, min. 85), Seoane, Fydriszewski (Cristian Herrera, min. 77).

Partido disputado en el Miniestadi ante aproximadamente 2.000 personas y arbitrado por el colegiado Isidro Díaz de Mera, quien amonestó con tarjeta amarilla a Lozano (min. 29) por parte del Barcelona B y a Fede Vico (min. 42), Bernardo (min. 56) y Fydriszewski (min. 70).

Fotos vía La Liga.

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