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Con licencia para soñar

por Ramón Rivas 6 septiembre, 2017

Nàstic y Lugo llegaban a este compromiso copero con más ganas de espantar fantasmas tras un arranque muy preocupante en el campeonato doméstico que de pasar ronda en la competición del KO, y fruto de ello tanto Francisco como Lluís Carreras decidieron introducir amplias rotaciones, como por otra parte era previsible. Sin embargo, al término del partido, los que se han quedado con mal sabor de boca dirán que mejor así, que un problema menos; y los que nos hemos llevado un alegrón, afortunadamente nosotros, diremos que ya era hora de mejorar sensaciones y que ojalá, en caso de superar alguna ronda más, podamos por unos días formar parte de lo más granado del mapa futbolístico nacional.

Entre lesiones y jugadores más necesitados de descanso que de aumentar su carga de minutos el margen de Francisco no era demasiado amplio, y por ello el once que presentó el Club Deportivo Lugo en el Nou Estadi no se desvió demasiado de las apuestas que habíamos realizado en la previa. Con Roberto tomando el relevo en portería, la defensa estuvo compuesta, de derecha a izquierda, por el canterano Pedro, el debutante en partido oficial Josete Malagón, Ignasi Miquel y Luis Ruiz. Sergio Gil acompañó a un inconmensurable Azeez en la medular, y Guille Donoso, Sergio Díaz y Antonio Campillo cubrieron las espaldas al castellonense Dani Escriche.

No comenzó demasiado bien la contienda para los visitantes, y es que cuando ni habían transcurrido 5 minutos de partido, una internada por banda izquierda del lateral Javi Jiménez la aprovechó el gallego Manu Barreiro para anticiparse a Ignasi Miquel en el área pequeña y embocar el centro a gol. Poco después, el joven lateral izquierdo volvió a llegar a línea de fondo y centrar, pero en esta ocasión Manu Barreiro solamente pudo rematar al travesaño de la portería de Roberto. Dos cosas se pusieron de manifiesto: que Pedro no estaba siendo capaz de cerrar debidamente su zona y que las ayudas de Guille Donoso estaban siendo claramente insuficientes. Francisco, muy enfadado, puso a Fede Vico a calentar.

Cosas del fútbol, justo cuando el cordobés se estaba quitando su ropa de calentamiento para saltar al campo, en el minuto 19, llegó un córner botado por Antonio Campillo cuyo rechace a la frontal del área enganchó de forma extraordinaria el propio Donoso para igualar el partido y, de paso, inaugurar la cuenta goleadora del Lugo en partido oficial. Francisco se lo pensó dos veces, paralizó el cambio, y a partir de ahí el Lugo fue otro equipo diferente. Aunque sin dominar claramente el partido, sí que pudo enlazar buenos minutos de juego y, lo que es más importante, puso el cerrojo a su parcela defensiva y el Nàstic fue completamente incapaz de intimidar a Roberto.

El segundo acto comenzó de forma similar, con el equipo hoy estrellado haciéndose cada vez más dueño de lo que pasaba sobre el césped al tiempo que transcurrían los minutos. La posición adelantada de Sergio Gil le alejó mucho de la base de la jugada, supongo que intentando minimizar riesgos en salida, pero a cambio le dio bastante presencia al equipo en la zona de tres cuartos. Fruto de esta constante relación del aragonés con el balón llegaron las mejores combinaciones lucenses, con 4 futbolistas de ataque que buscaban descolocar a la defensa con su tremenda movilidad. El Lugo puso a prueba a Perales en varias ocasiones, pero de nuevo no fue capaz de encontrar el gol.

Momento exacto en el que Roberto detiene el remate de Xavi Molina. Foto: Youtube

En el último tramo del partido llegaron los cambios, y aunque rompieron bastante el ritmo del encuentro, curiosamente fue el momento en el que pudimos ver las ocasiones más claras del día, que estuvieron muy cerca de decantar el partido hacia cualquiera de los dos lados. Primero fue Xavi Molina el que remató un córner al centro de la portería desatando una fuerte polémica, pues aunque Roberto fue capaz de blocar la pelota, no queda del todo claro si lo hace fuera o dentro de la portería. Más tarde, cuando el partido agonizaba, un espectacular detalle individual de Dani Escriche habilitó a Sergio Gil dentro del área, pero el zurdazo del ex del Zaragoza se topó con el cuerpo del guardameta Perales. Mientras todo esto sucedía, tuvimos tiempo de ver el debut del “Polaco” Fydriszewski y del centrocampista del filial Luis Díaz, otro chaval de Lugo que da el salto al primer equipo y que vuelve a demostrar que a Francisco no le tiembla la mano a la hora de apostar por la cantera. Bienvenido sea.

Llegó la prórroga, y con ella el dominio del Lugo se fue acrecentando todavía más. Con una defensa de circunstancias tras el obligado cambio de Pedro, los visitantes aprovecharon la frescura de sus jugadores de banquillo, especialmente Iriome y Fydriszewski, para ir ganado duelos individuales y a partir de ahí hacerse dueños de la pelota. El ariete argentino contó con alguna opción más o menos clara de gol, pero no fue capaz de convertir a pesar de dejar buenas sensaciones. Con la tanda llegaron los nervios, pero entre penaltis a lo panenka y buenas paradas de Roberto, el Lugo estuvo más acertado que el Nàstic y fue capaz de llevarse el gato al agua. Una victoria balsámica, que llena de moral a un equipo y una afición necesitadas de triunfos y que, además, nos dibuja un escenario más ilusionante en el torneo del KO. Licencia para soñar.

Fydriszewski se lució lanzando un penalti “a lo panenka”. Foto: Youtube

NOTAS

Roberto, un 8: partido muy solvente el suyo, demostrando que está listo para tomar el relevo en Liga cuando el entrenador lo requiera. Paró las que tenía que parar, y en la tanda tiró de peso y veteranía para vestirse de héroe.

Pedro, un 6: le costó mucho al inicio, sabiéndose fuera de posición y además sin contar con demasiada ayuda de su extremo. Pecaba de recular demasiado cuando le encaraban y no supo evitar que el Nàstic creara peligro por su zona. Sin embargo, supo reponerse a todos estos contratiempos y con el paso de los minutos se fue asentando. Dejó alguna buena llegada por banda y varios cambios de orientación de mucho nivel. Sufrió problemas físicos al final del partido, pero a pesar de ello no le gustó nada que le cambiaran, lo que también demuestra su ambición. Un partido que le servirá para aprender mucho.

Josete, un 5: no llegaba al 100% físicamente, y por ello ni siquiera completó 90 minutos. Se le nota el empaque, pero asumió demasiados riesgos con el balón y provocó alguna pérdida peligrosa. Teniendo en cuenta su momento de forma, que era el debut y que además tuvo que jugar en el perfil derecho, se lleva un aprobado.

Ignasi Miquel, un 6: tiró de jerarquía al verse rodeado de una línea defensiva de circunstancias. De nuevo, volvió a ser una gran amenaza para el rival a balón parado, conectando algún remate peligroso.

Luis Ruiz, un 6: cumple, pero no es capaz de dar ese paso adelante que le lleve a luchar por la titularidad. Jugador de garantías, en todo caso. Sufrió una torcedura de tobillo que no le impidió seguir jugando, pero no es descartable que padezca un leve esguince.

Ramón Azeez, un 9: el mejor jugador del partido. En pocos futbolistas de Segunda División se puede apreciar semejante capacidad física. Se hizo cargo él solo del centro del campo y le sobró. Ganó todas las disputas y protegió el carril central a la perfección. Con la retirada de Pedro se tuvo que situar de central y siguió rayando a gran nivel.

Sergio Gil, un 7: se llevaría mejor nota de no haber estado tan errático en los últimos metros. Francisco le situó tan arriba que el esquema pareció más un 4-1-4-1 que un 4-2-3-1. Por eso no apareció en la creación, pero sí en la parcela ofensiva. De todas formas, estuvo muy disciplinado en la presión y en ningún momento se escondió.

Guille Donoso, un 7: si no llega a ser por el tanto que anotó seguramente se hubiera retirado del campo a los 20 minutos, y no es esa una circunstancia de la que sea fácil reponerse. El gol le tranquilizó y a partir de ahí se mostró más solidario. Sin embargo, necesita aumentar su producción ofensiva.

Sergio Díaz, un 6: el contexto y la intensidad del partido eran propicias para que él marcara diferencias, y no lo hizo. No estuvo mal, pero falló algún que otro pase sencillo y tampoco generó un gran caudal ofensivo.

Campillo, un 6: correcto, sin grandes alardes. El entrenador le colocó en banda izquierda y él realizó un gran compromiso físico para cumplir sus funciones. Dejó algún control de calidad, sacó el córner que derivó en el gol y probó un disparo que puso en apuros al portero tarraconense.

Escriche, un 7: hubo un Daniel Escriche delantero, inoperante, errático y despistado; y hubo un Daniel Escriche extremo izquierdo, rápido, con desborde y buscando siempre la portería rival. Volvió a ser de lo mejor y demostró estar sobradamente preparado para este nivel competitivo. Tuvo un buen disparo a portería y realizó una acción espectacular en la ocasión de Sergio Gil. Sinceramente, le daría una oportunidad en Liga como extremo izquierdo.

Iriome, un 6: entró como lateral derecho y le dio un plus al equipo cuando la fatiga ya se empezaba a notar en la mayoría de hombres sobre el campo. Esté mejor o peor, siempre se adapta a lo que le pide el entrenador, y nunca deja de luchar. Su polivalencia es un punto a favor para él.

Fydriszewski, un 7: muy protagonista a pesar de lo poco que ha jugado. No hizo gol, pero fue autosuficiente para generar varias ocasiones más o menos claras. Puso la guinda con ese penalti, demostrando que es un futbolista carismático y especial. Una buena carta de presentación.

Luis Díaz, un 7: evidentemente, hay que valorarlo más por todo el trabajo realizado para llegar aquí que por el partido de hoy. Fue suficiente con que saltara al campo en un contexto tan igualado, no desentonara nada y ganara varias disputas. Siempre es una alegría que un chaval de Lugo llegue al primer equipo. Si mantiene sus grandes actuaciones con el Polvorín y su actitud predispuesta, la de hoy será la primera de muchas.

Francisco, un 7: no tenía demasiado margen, y sacó un once bastante previsible. Independientemente del resultado, supo motivar al equipo para que diese buena imagen a las puertas de un partido tan importante como el de Albacete, y hubo momentos puntuales en los que el Lugo jugó a gran nivel. Por el contrario, deberá incidir en la defensa de las jugadas a balón parado. Volvió a demostrar que su confianza en la cantera no se queda en palabras, y añadió otro nombre a su lista de debutantes. Terminó expulsado, así que habrá que ver la sanción que le imponen.

Foto principal: Vicenç Llurba / Mundo Deportivo

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