Entrevistas

Escalona, de la mano de Dios al doctorado en resistencia en el UCAM

por Denís Iglesias 12 mayo, 2017

Siempre se ha considerado a Manu como el portador de las llaves del Olimpo del CD Lugo. El que tuvo la templanza para no fallar desde los once metros en el Carranza. Pero aquel momento para la gloria no existiría si Miguel Escalona, el encargado de defender la meta lucense aquella tarde del 22 de junio de 2012, no hubiera parado el penalti de Cases, el cuarto de la tanda.

La responsabilidad le caía de lleno justo el curso (de los tres que estuvo en Lugo) que menos partidos disputó como rojiblanco (fue suplente por detrás de Diego Rivas). Escalona miró al lanzador. Escupió en sus guantes. Tomó aire y se tiró con el único recurso que se puede utilizar en estas circunstancias: la intuición. La particular mano de Dios del CD Lugo. Berodia falló en el siguiente turno. Yuste la mandó al palo después. Lo demás es una historia conocida.

Aquel grupo irrepetible, conocido para siempre como los Héroes del Carranza, se deshizo prácticamente al año siguiente. “Yo quería seguir, pero Quique Setién tardó en decidir si se quedaba o no. Pregunté si me podían adelantar mi situación y, lógicamente, me dijeron que hasta que el entrenador no se pronunciase, no podían hacer nada. Acepté la oferta del Guadalajara y me fui de Lugo tras vivir algunos de los momentos más importantes de mi carrera”, comenta a Lugoslavia Escalona, actual jugador del UCAM Murcia, próximo rival del CD Lugo. Un equipo joven que acaba de ascender a Segunda. Escalona diluye el mérito sobre la mágica tarde Cádiz: “Me tocó ser protagonista pero no hice más que lo que debía. Nos lo merecimos”.

“La temporada tonta”

“Pero para vivir momentos como los del Carranza, a veces te toca lidiar con otros más problemáticos, como las lesiones”. Es muy difícil que el portero de Logroño engañe con el discurso y no se pierde con los requiebros típicos del dialecto del futbolista. Esta temporada todavía no ha disputado un partido y es el tercer portero del equipo (por detrás de Biel Ribas y Fernando). La resume así: “Es la campaña tonta de mi carrera. Porque además de no poder jugar he tenido problemas físicos”.

El curso pasado su hombro se deshizo justo cuando el UCAM Murcia había presentado su candidatura para el ascenso, gracias, en gran medida, a su acierto bajo palos: “Afortunadamente el equipo consiguió su objetivo. Estamos en Segunda y eso está por encima de cualquier conflicto individual”. “Estudia mientras ellos se divierten. Persiste mientras ellos descansen. Vive lo que ellos sueñan”, estas son algunas de las frases de Escalona en sus redes sociales que expresan su espíritu de resistencia.

“Murcia es murcianista, pero el UCAM también tiene su sitio”

La irrupción del UCAM Murcia en Segunda ha sido meteórica. La Universidad Católica de Murcia se ha colado en la élite de muchos deportes, bien con el mecenazgo o con equipos propios. El refundado UCAM Murcia CF tiene apenas seis años y es el primer equipo (en cuanto a categoría se refiere) de una ciudad de casi 450.000 habitantes. “No cabe duda de que aquí la gente es murcianista (del Real Murcia, equipo centenario que jugará la promoción de ascenso a Segunda), han estado con su equipo sobre todo en los momentos malos, pero el UCAM también tiene su sitio, porque seguimos caminos diferentes. Cada uno trata de escribir su historia”, relata Escalona.

Escalona, durante un entrenamiento con el UCAM | Foto: UCAM.

Escalona, durante un entrenamiento con el UCAM | Foto: UCAM.

¿Por qué decide un jugador fichar por un equipo así? “Aquí existe una seguridad financiera que en muchos otros clubes no había. Los deportistas tenemos la oportunidad de estudiar y tejer un futuro para cuando acabemos nuestras carreras”, sostiene un jugador que ha terminado su grado en Ciencias del Deporte gracias al y la UCAM. “Lo tengo claro, quiero seguir dedicándome al deporte, desde la educación en colegios (pretende opositar)  o formando profesionales (es Entrenador Nacional Nivel III)”.

“A cierta edad te miran el DNI. No pasa lo mismo en el fútbol extranjero”

Aunque tiene 33 años, hay algo de epílogo en el discurso de Escalona: “A estas edades ya se te considera un veterano y te miran el DNI. No pasa igual en el fútbol extranjero”. Le interrumpo y le pongo el ejemplo de los dos porteros del CD Lugo, José Juan (37 años) y Roberto (38): “Sí, es cierto. Ambos están muy bien físicamente y se cuidan una barbaridad. De Roberto no hace falta ni hablar y José Juan ha dado mayor rendimiento del que se esperaba”. Conoce mejor a Marcelo Djaló, central rojiblanco que el año pasado terminó la temporada en el UCAM, con el que consiguió el ascenso: “No me sorprende que sea titular. Tiene muchas cualidades físicas y será un jugador a tener en cuenta incluso en niveles más altos”.

Francisco y el triunfo de la psicología

El UCAM visita Lugo este fin de semana, una ciudad a la que Escalona regresa cada verano, para ver a viejos amigos del club rojiblanco, como los Cabo. También regresa a la que fue su casa otro de los Héroes del Carranza, Fran Pérez. No estará el tercer ex rojiblanco del UCAM, Luis Fernández, que dijo adiós a la temporada en febrero debido a una lesión del cruzado.

“En la segunda vuelta el UCAM sería equipo de ‘playoffs'”

El conjunto universitario es un equipo diferente al que el club amurallado (o más bien Pedraza) venció en la ida en su última victoria fuera de casa. Ocupa la 15ª plaza, con 44 puntos. La llegada de Francisco en sustitución de Salmerón, el entrenador que consiguió el ascenso a Segunda, le ha sentado bien al equipo: “En la segunda vuelta seríamos equipo de playoffs. Francisco tiene una capacidad de convicción enorme y cree ciegamente en su fútbol. Nos ha aportado mucha seguridad”, defiende.

Este estado de ánimo difiere con el de su rival, un Lugo que acumula tres derrotas consecutivas: “No importa, el Ángel Carro es muy complicado. La afición ayuda y nosotros tenemos que tomárnoslo muy en serio. Por detrás nuestra en la clasificación están auténticos transatlánticos, por lo que tenemos que conseguir los puntos cuanto antes”.

Concluye la entrevista y surgen esos minutOS de despedida. Los que en el argot periodístico se llaman off the record. Donde el entrevistado se suelta y habla de lo que no se puede publicar. En este caso, sólo un deseo: “Que los dos equipos se salven. Y el domingo… El domingo… Que gane el que lo merezca”, una sentencia ofrecida con un corazón partido en todos los pedazos de tierra en los que ha estado Escalona. Sin sus manos, sin aquella estirada del Carranza hacia el abismo del todo o nada que sufre el portero en los penaltis, no se entendería la historia reciente del CD Lugo.

Foto principal Cadistasfinos: Escalona detiene el penalti de Cases en el Carranza.

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