ActualidadArtículos

Víctor Moreno: Nuevo Director Deportivo

por Xabier Piñeiro Neira 19 abril, 2017

Víctor Moreno ha sido anunciado como nuevo Director Deportivo del CD Lugo. Tras la baja de Emilio de Dios, Moreno llega a los despachos para cubrir un hueco complicado por la exigencia demostrada desde la cúpula, pero con la ilusión de confeccionar una plantilla que de el paso adelante que el club busca.

Pero, quién es Víctor Moreno?

DE LOS BANQUILLOS A LOS DESPACHOS.

Moreno llega al Albacete Balompié de la mano de Eloy Jiménez, de quien había sido segundo entrenador en el Conquense de Segunda B, equipo en el que más tarde ejerció de director deportivo. Llega a Albacete como ojeador, formando parte del equipo de trabajo de Jiménez en la secretaría técnica, y allí se va asentando como una pieza fundamental en el engranaje del equipo albaceteño hasta convertirse en director deportivo .

A base de trabajo y buenas decisiones, confecciona la plantilla que asciende a Segunda División en  la temporada 2012-2013, y nace su relación con Luis César Sampedro, actual entrenador del Lugo y, probablemente, su mayor valedor.

Con el equipo en la categoría de plata, consigue rentabilizar los recursos a base de producto nacional y algún fichaje de renombre como Keko o Jona.

VIEJOS CONOCIDOS

A lo largo de su trayectoria profesional, Victor Moreno ha ido viendo pasar por su mesa los nombres de viejos conocidos para la afición albivermella.

En su época en el Conquense, contrató a 3 Héroes del Carranza como Garrido, Berodia y Belencoso y a otro de aquellos jugadores, para la portería del Albacete en la 2014-2015, Diego Rivas.

También bajo palos contó con otro exrojiblanco, Dani Mallo, y, sin irse demasiado lejos en el tiempo, la temporada pasada lanzó sus redes sobre Adriá Carmona y Fede Vico, con los que se reencontrará en el Anxo Carro.

HOMBRE DE CLUB

Los informes sobre Moreno hablan de el como un hombre de club, cercano y trabajador. Para muestra, la carta de despedida que dedica a todas y cada una de las personas con las que se ha ido encontrando en su camino en Albacete, saliendo de buenas maneras y dejando un gran recuerdo en la casa manchega.

Esperemos que Víctor traiga la estabilidad al seno del Lugo, en un puesto que no ha destacado por la calma en la era Saqués, pero que necesita de ella para establecer un proyecto sólido a largo plazo.

El tándem Sampedro-Moreno dará muchas alegrías al seno albivermello.

“Siempre he creído que uno tiene que saber cuando salir de un club, aunque he de confesar que, sinceramente, ha habido momentos en los cuales he llegado a pensar que mi devenir profesional estaría durante mucho tiempo ligado al devenir del Albacete Balompié. Desde hace un par de años me cuesta calibrar donde termina el Víctor profesional y donde empieza a actuar el corazón.

El Alba, con todo lo que engloba esa expresión, ha sido tremendamente generoso conmigo y con mi equipo de trabajo. Me ha permitido crecer como profesional y como persona. El arraigo sentimental que tengo y tendré siempre para con esta ciudad y este club es algo que jamás podrá difuminarse, pues aquí nació mi hija y aquí construí los cimientos de mi futuro a todos los niveles.

He trabajado de la misma manera que entiendo mi vida. con esfuerzo y honestidad. He depositado mis ilusiones, el mucho o poco talento del cual dispongo y todo mi tiempo en lograr los objetivos constantes a corto, medio y largo plazo. No siempre lo he logrado, pero siempre lo he intentado. Me he vaciado en cada proyecto que hemos iniciado y he tratado de ofrecer lo mejor de mí.

Llego a un punto en el cual he tomado la decisión junto con el Consejo de Administración del club de abandonar la entidad. Mi marcha en absoluto atiende a cuestiones fuera de una decisión particular. No está vinculada al futuro de club, ni viene vinculada a cuestiones extradeportivas. De hecho, si considerase, yo mismo o cualquiera de los estamentos deportivos del club, incluido el entrenador, que mi decisión podría ser un perjuicio de cara al rendimiento del equipo, esta noticia jamás se hubiera producido.

Esta noticia se ha retrasado diez meses sobre lo que mi cabeza me mandaba. Tras el descenso de categoría no encontraba los estímulos pertinentes para poder levantar y revocar la situación deportiva de forma inmediata. La temporada 15/16 se convirtió en un episodio terriblemente duro a todos los niveles, y en cierta medida, minó nuestras aspiraciones de seguir creciendo como entidad de forma inmediata.

Reinventarse y erguirse no iba a ser sencillo y consideraba que no disponía de la energía necesaria para afrontar el reto. Podíamos decir que la decisión de salir del club estaba tomada. Durante el final de la temporada anterior e incluso el verano, dispuse de alguna propuesta de trabajo, alguna de ellas ciertamente interesantes, y todo indicaba que sería cuestión de días abandonar el Albacete Balompié, bien por decisión propia o bien por decisión, lógica y entendible del Consejo al no haber podido conseguir los objetivos que me marcaron a principio de temporada.

Todo cambia como casi siempre en una conversación con el Presidente Don José Miguel Garrido, persona a la cual jamás podré agradecer lo que ha hecho por mí. Jamás olvidaré esos primeros días de la nueva etapa en Segunda División B. Observar esa convicción por mis métodos y depositar esa confianza en mí, supuso un punto de inflexión que a la postre fue definitivo para sentir plenamente que debía involucrarme al 101% en el nuevo proyecto y que debía devolver al aficionado un club en Segunda División. Hoy puedo decir sinceramente que me alegra no haber protagonizado una huida tan triste y cobarde.

Fue un mercado intenso, de numerosas operaciones, quizás el más agitado que recordemos en los últimos años. Con extrema minuciosidad fuimos construyendo en pos de obtener un equipo redondo y con alternativas, adaptado al contexto y con potencial suficiente como para sentir seguridad en nuestro camino hacia las metas soñadas. Considero que a grandes rasgos y con la ayuda de la ventana invernal, logramos dar forma a las ideas iniciales, y entiendo que la clasificación actual refleja las posibilidades que tiene este grandísimo grupo de jugadores y técnicos.

Me hubiera gustado que mi salida del club se produjera con la entidad, de nuevo, asentada en a Liga de Fútbol Profesional. No he elegido yo el momento, sino que el momento me ha elegido a mí en este caso. Me marcho con el equipo liderando la clasificación y con grandes posibilidades de proclamarse campeón y por ende, ascender de categoría.

Las direcciones deportivas se consolidan entre los meses de febrero y mayo para crear perspectiva de proyecto, esto es algo que los profesionales del fútbol conocemos perfectamente. Este echo ha sido un punto considerable para precipitar mi salida.

Mi marcha tiende a motivos y razones personales y dentro de dichas razones entran entre otras las profesionales. Entiendo que me he exprimido al máximo para representar a este equipo y este escudo como entiendo que se merece. Me encuentro en un punto de bloqueo. Mi sexta temporada en el club, cuarta como Director Deportivo y la exigencia deportiva y extradeportiva durante estos ejercicios es y ha sido por todos conocida, por parte de todos vosotros. Considero que nuevas energías pueden reciclar ilusiones, insuflar optimismo y así lo siento y así lo espero.

He aceptado una propuesta de trabajo de otro club. Adoro mi profesión y también para mí supone un estímulo revitalizante poder ilusionarme con ella. Ahora si creo que los condicionantes que engloban el escenario que explico son los adecuados para dar por finalizada mi etapa en el Albacete Balompié.

En líneas generales, todo cuanto podía hacer desde mis competencias como Director Deportivo para empujar al equipo hacía Segunda División ya lo hice. De ahí declinar, y agradezco a los clubes que en otros momentos llegaron a ponerse en contacto conmigo, toda oferta anterior a la finalización de la ventana invernal de fichajes. Mi compromiso siempre fue el mismo desde el principio para con el Presidente, y no era otro que la de formar una plantilla competitiva y de garantías suficientes para atacar el ansiado ascenso.

Gracias infinitas a las personas que confiaron allá por junio de 2011 en mí. Gracias a Antonio y gracias a Eloy. Gracias por abrirme las puertas de este club. Gracias a todos y cada uno de los presidentes y consejeros que han dirigido la entidad durante estos seis años y que han tenido a bien dar continuidad a mi trabajo. En este ámbito, gracias muy especiales a José Miguel Garrido, porque bajo mi puntos de vista, sin su aparición estábamos avocados al abandono más absoluto e infame. A Santiago Pozas, acertado y constante apoyo en todo momento. Gracias a las personas que me facilitaron la llegada y asentamiento en la ciudad, imposible nombrar a todos si pretendo que esta misiva sea leída. Dejo grandes amigos aquí, gracias a Luis César, gracias muy especiales a Gorgo.

Gracias a Paco el de El Córner y a toda su gente, el Albacete tiene un tesoro con él. Gracias a mis compañeros de trabajo de oficina, desde el sector administrativo, ejecutivo, institucional, de mantenimiento o cualesquiera que fueran sus cometidos, todos y cada uno de vosotros siempre me habéis saludado con una sonrisa, en la victoria y en la derrota, no os olvidaré, mil gracias por hacerlo tan sencillo. Gracias también a los medios de comunicación, sabéis que siempre me he sentido tratado con enorme respeto y considero que siempre habéis tenido el mío.

Gracias a Luis Castelo y a Víctor y ellos saben bien por qué. Gracias a todos los futbolistas con los cuales compartí la competición, he tenido la suerte de contar con enormes profesionales en cada etapa. Gracias a los técnicos de la base y del primer equipo con los cuales he invertido tantas horas de trabajo, hemos construido una identidad y hemos dado forma a una metodología que ensalza los valores en que la competición siempre mostró a lo largo de su historia al Albacete Balompié. Gracias Ricar, Manolo, Paños, Ángel, Juan Carlos, Omar y me dejo muchos, pero el reconocimiento a vuestra labor es general e innegable. Me habéis mostrado perspectivas diferentes y ha sido un auténtico privilegio poder compartir con vosotros este trayecto, gracias por vuestro debate y por vuestra entrega. Nos hemos esforzado al máximo por comprendernos y por mejorar cada día buscando conjuntamente la obtención de los puntos del domingo desde el argumento. Lo hemos sufrido y disfrutado, y bajo mi punto de vista, ha sido apasionante.

Por último a la afición. Siento un cariño particular por todos aquellos aficionados y simpatizantes que nunca habéis abandonado a vuestro equipo. Por aquellos que aún en los peores momentos nos animabais para seguir trabajando. Por aquellos que siempre creen, por aquellos que siempre tienen un abrazo o un mensaje de apoyo cuando la temporada se tuerce. Siento orgullo por haber compartido tanto con vosotros, sabéis bien quienes sois. Mi agradecimiento será eterno.

También quiero agradecer la presencia de quien simplemente está cerca de la actualidad del equipo o de su entorno. Esa exigencia desde las distancias, en algunos momentos nos ha hecho crecer, pero no sería sincero que en otras nos ha dañado. Os pido que unáis fuerzas y que la afición del Albacete Balompié represente un único sentimiento y sea el de caminar de la mano con su equipo. Confiar en vuestros jugadores, pues os representan con fidelidad. Han logrado en unos pocos meses cambiar nuestras emociones. Son de los que no se rinden fácilmente y están llamados a hacer historia aquí. Confiar en vuestro entrenador, pues no existe técnico más capacitado y que pueda tener mayor implicación que Aira en este proyecto, a su lado un cuerpo técnico siempre fiel y ambicioso. Gracias Nogue, ha vivido de todo aquí con él. A Cano, a Morga, a Piernas, David, los físios, los doctores. Todos ellos son íntegros profesionales. Os pido que los ayudéis a ser mejores. No penséis que vuestra actitud es intrascendente, siempre cala en una u otra dirección. Nuestra afición tiene un potencial enorme, no lo desaprovechemos.

Simplemente os pido que os pongáis en mis zapatos para procurar entenderme. Sé que encontraré numerosos apoyos, de echo, ya los encontré en muchos de vosotros tras tomar esta difícil decisión. También se que otros no lo entenderéis y os comprenderé perfectamente. Para otros la noticia resultará positiva. Lo que es indiscutible, que ninguna opinión borrará todo el cariño que he sentido, sigo sintiendo y sentiré por vuestra parte o que en el futuro viva con ilusión el poder regresar algún día a la que considero mi casa, al igual que es indiscutible que ninguna opinión podrá hacer desaparecer el sentimiento que dejo encerrado entre las cuatro paredes de un despacho que me ha visto emocionarme y entregarme a un club, al cual, lo digo alto y claro, sin reparos, amo y amaré de por vida. Porque esto no ha sido simplemente trabajar.

¡Aúpa Alba!”

 

Comparte:

Deja un comentario