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David López: “No me dejaron despedirme de la afición del Lugo”

por Denís Iglesias 15 diciembre, 2016

29 de mayo de 2016. Tarde de entretiempo en Lugo. El equipo local afronta el último partido de la temporada en casa con la permanencia resuelta, su objetivo fundamental. Firma un calamitoso encuentro y sale en ataúd goleado ante el Nàstic de Tarragona (0-3), que se asegura así el tercer puesto. Los rojiblancos ensanchan una racha que les llevará a perder cinco de los seis últimos partidos de una temporada en la que el equipo llega al tercio final aspirando a cotas mayores. Una meta que se convierte en el espejismo de una campaña zarandeada por la transición entre directivas (José Bouso-Tino Saqués), cambio de entrenadores (Quique Setién-Luis Milla-José Durán) y que terminó hasta con mudanza de director deportivo (Carlos Mouriz- Toni Otero-Emilio de Dios). Un totum revolutum.

Para jugadores como Israel Puerto, Sergio Marcos, Álvaro Lemos, Jonathan Pereira o Molinero, los minutos frente al equipo tarraconense son su epitafio en el Anxo Carro. Otros como Pau Cendrós o David Ferreiro no son alineados, pero pueden sumarse al aplauso sordo que acompaña a todas las derrotas. Fuera de la convocatoria, David López, otro de los que acabará haciendo las maletas al término de la temporada. Al medio nacido en Logroño no le queda más remedio que tragarse en privado su adiós a la afición a la que quería agradecer un bienio de apoyo. 

“Era un partido intrascendente para nosotros. Algunos jugadores ya sabíamos que no íbamos a seguir y yo, personalmente, le pedí al entrenador (José Durán) poder jugar unos minutos. Me dijo que no y ya no pude hacer más. No me dejaron despedirme de la afición”. Así cuenta a Lugoslavia David López su amargo final en la ciudad amurallada. También quedó descartado en el último partido de liga, en el Alcoraz, ante el que hoy es su equipo, la SD Huesca. El conjunto dirigido por Anquela (8º, 26 puntos) es el próximo rival (sábado, 18:00) del CD Lugo (5º, 27 puntos). 

Un último favor

“Sólo tengo buenas palabras del trato que recibí en Lugo por parte de la afición y de la ciudad. Por eso me sentía en deuda y quise pedir ese último favor”, recuerda David López a este medio. Lleva grabada en su memoria el curso pasado como “un año bastante duro”. Dice haberse sentido respaldado por Luis Milla, que llegó como el entrenador franquicia del actual presidente, Tino Saqués, pero que apenas cumplió medio año de los tres por los que había firmado.

Abandonó el barco en la jornada 26 por unos “motivos personales” que el centrocampista no sabe aclarar: “Llevábamos una racha positiva (el equipo era 12º, con 26 puntos, diez por encima del descenso). El equipo estaba haciendo una buena temporada y la afición creo que estaba contenta”. “Su salida nos sorprendió y nos afectó. Y aunque luchamos, al final tampoco supimos dar un paso adelante y nos quedamos sin playoffs“, sentencia. 

temporada

La toma del banquillo lucense por parte de José Durán, que se mantuvo hasta el final de temporada, dejó prácticamente sin opciones a David López. El medio cerró el año con 30 partidos disputados, de los que tan sólo tres fueron bajo las órdenes del actual entrenador del Polvorín, el filial del CD Lugo. “Casi al principio de temporada sabía que no iba a seguir. Milla me dio la confianza que no encontré en el club. Pero con el cambio todo fue a peor. Ya sabía que no querían que yo siguiese”, reitera un jugador que llegó a quedarse fuera de cinco convocatorias de Durán, una circunstancia que no vivió con Quique Setién en su primer curso en la ciudad gallega.

Y a pesar de todo, tuvo clara su primera opción: “Lo había dicho en muchas ocasiones. Mi familia estaba muy bien en la ciudad y disfrutaba del fútbol. Quería seguir en el Lugo“. Pero la sentencia estaba más que firmada. Y tras la zozobra vino la tempestad. Y el calor agotador del estío, las llamadas infructuosas y, al final, la calma.

“Llegué tarde al Huesca, cuando el equipo estaba hecho”

“El verano se hizo largo. Tenía varias opciones y no salieron. Finalmente salió Huesca y estoy muy agradecido”, admite David López, que intenta recuperar el tiempo perdido en un equipo azulgrana al que llegó casi con el cierre de mercado. En Huesca se encontraba uno de sus actuales aliados, el también ex del CD Lugo David Ferreiro, quien sí enfiló rápido su marcha a Aragón tras recibir otro empujón hacia la puerta de salida. “Está muy contento. Le están saliendo bien las cosas y está metiendo goles. Es un jugador importante”, dice de él David López, que a diferencia de su compañero cumple, por el momento, un rol secundario en la escuadra oscense.milla

Sólo ha ejercido de titular en un partido. Fue en Copa del Rey, ante la UD Las Palmas de Quique Setién, su técnico en la primera temporada en el CD Lugo: “Sigue demostrando que es un gran entrenador y que con su forma de ver el fútbol puede llegar lejos. Me alegro mucho por él”. Sólo tiene palabras de agradecimiento para el cántabro, sentimiento que también traslada a José Bouso y Carlos Mouriz: “Confiaron en mí. Mutuamente estamos contentos el uno con los otros. Siempre les tendré mucho cariño”.

“No me pongo límites”

A sus 34 años, el destino de David López semeja ligado a Segunda División, una categoría que se saltó en su meteórica carrera en Osasuna: “A Pamplona llegué como juvenil y ellos me hicieron persona y profesional. Queda mucho en mí de lo que fui allí”. Le hizo debutar en 2004 Javier Aguirre. En Navarra acumuló el suficiente talento y experiencia para que un grande como el Athletic Club llegase a echarle guante.

En las filas bilbaínas consiguió disputar cuatro finales. Con un saco de minutos en Primera vivió dos años en el fútbol inglés con el Brighton. Y tras este paseo por la élite llegó Lugo, ¿por qué?: “No decidí entre quedarme en Inglaterra o volver. Decidí lo mejor para mí y para mi familia. En Lugo fueron muy claros conmigo y yo sabía que iba a estar bien”.

familia

Una derecha fina y acompasada en los golpeos a balón parado. Un estilo milimetrado y una técnica depurada. Estos son algunos de los atributos que le permitieron colarse en los grandes estadios. Pero ahora, con menos gasolina en el tanque, los objetivos son otros: “No me pongo límites ni tiempo. Me encuentro bien todavía y por suerte no he tenido lesiones graves, así que hasta que el cuerpo aguante”.

Por el momento, sólo piensa en Lugo. Primero, como miembro de la SD Huesca, que como la escuadra que entrena Luis César, es un equipo que cotiza al alza en esta primera vuelta. Ambos conjuntos comparten ambiciones y objetivos: “Lo prioritario para nosotros es la permanencia y cuanto antes se consiga, mucho mejor. El equipo anímicamente está muy bien y poco a poco está sacando los partidos adelante. En cuanto alcanzas la salvación, ya puedes pensar en cosas diferentes”.

Pero en su mente sabe que el viaje a Lugo le permitirá resolver una de sus tareas pendientes: agradecer a la afición del CD Lugo el apoyo prestado. Será un momento dual, donde una bienvenida reemplazará una despedida inconclusa, y donde un hipotético enemigo, por pertenecer al bando ajeno, será recibido como un viejo aliado al que cabe recompensar los servicios prestados: “Con todo, siempre me quedo con lo positivo. Fueron dos años de los que me llevé grandes amigos e intenté disfrutar del fútbol. Y eso es lo que verdaderamente cuenta”.

Fotos: Xabi Piñeiro – Lugoslavia. 

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